jueves, 8 de enero de 2009

Comunicado de solidaridad con Palestina de Izquierda Anticapitalista





















Desde que Hamas ganara las elecciones en el territorio de la franja de Gaza, el estado de Israel ha sometido a esta región Palestina a un asedio y un bloque encarnizado que ya dura casi tres años, combinado con un embargo financiero por parte de EEUU, UE, Japón y Canadá. Esta situación ha puesto al millón y medio de habitantes de Gaza al borde de la hambruna, la tasa de pobreza ha pasado del 29% en 2004 hasta el 81% en 2008. Durante este tiempo el gobierno de Israel ha pretendido mermar las bases sociales del apoyo de Hamas a costa del sufrimiento y la muerte de miles de palestin@s, un objetivo que no solo no se ha cumplido sino que por el contrario ha propiciado un mayor apoyo social a Hamas. El pasado junio se llegó a una frágil tregua en la que Hamas se comprometía cese de las hostilidades, el final del contrabando de armas desde Egipto a Gaza y el compromiso de negociar la liberación del soldado Gilad Shalit, capturado en el verano de 2006. Mientras que Israel se comprometía únicamente a la apertura parcial de las fronteras de Gaza para permitir la entrada de ayuda humanitaria, de cuyo suministro depende al menos el 70% de los habitantes de Gaza.

A lo largo de los casi seis meses que ha durado la tregua, hemos asistido a una guerra de baja intensidad en la que el gobierno de Israel ha continuado con su chantaje inhumano, cortando e imposibilitando el avituallamiento de los servicios básicos de alimentos y medicinas causando innumerables muertos entre la población civil. El pasado sábado 27 de diciembre Israel iniciaba una terrible ofensiva aérea contra Gaza que ha conllevado la muerte de unas 460 personas y que ha provocado más de 2400 heridos, la mayoría de los cuales se encuentran en estado muy crítico, un ataque inhumano que se suma al drama de no tener ni siquiera las medicinas y el material medico necesario para ser atendidos, y la negativa de dejar entrar en Gaza a los servicios de la Cruz Roja Internacional. Este pasado sábado 3 de enero el ejército israelí ha dado una nueva vuelta de tuerca en su ofensiva militar iniciando una ofensiva terrestre, que según las palabras del primer ministro Olmert se plantea larga y duradera.

La virulencia y las atrocidades de este ataque militar muestran una vez más la voluntad del gobierno de Israel de aplastar al pueblo palestino y su vulneración sistemática de los derechos humanos más elementales. Una estrategia militar que responde a las necesidades del juego político interno de Israel ante la inminencia de unas elecciones legislativas en ciernes, en donde la coalición en el poder no duda en masacrar a la población civil palestina en pro de sus intereses partidistas, los votos y las instituciones israelíes se vuelven, una vez mas, a teñir del color de la sangre Palestina.

Ante estos ataques, la pasividad de los gobiernos occidentales es inaceptable y pone de relieve su complicidad con la política israelí. Mientras que las cancillerías europeas intentan repartir la responsabilidad de la masacre a partes iguales entre el gobierno israelí y Hamas, validando la argumentación falaz de que el ataque responde al lanzamiento de cohetes por parte de los integrantes de Hamas. Por el contrario, el futuro presidente de los EEUU, Barack Obama, elude la responsabilidad de pronunciarse hasta la toma de posesión de su cargo, despejando las esperanzas que les podría quedar a algunos sobre su futura gestión. Por ultimo la ONU sigue siendo incapaz de tomar ninguna medida para hacer cumplir la legalidad internacional, atenazada por los juegos de poder de su consejo de seguridad. La única verdad que impera es que la ocupación sionista se ha prolongado por más de 50 años, durante los cuales, el pueblo que ha puesto los muertos, la destrucción de sus viviendas y obras de infraestructura, el constante acoso y represión ha sido el palestino.

Los cohetes de fabricación artesanal, que de ninguna manera tienen comparación con el despliegue atroz del ejército sionista, uno de los más poderosos del mundo, lo mismo que las manifestaciones callejeras y hasta los enfrentamientos de los jóvenes incluso niños palestinos utilizando piedras para enfrentar los tanques israelíes, son las herramientas de la digna resistencia del pueblo palestino contra el despojo de su territorio a manos del sionismo. Frente a las atrocidades cometidas en tierra Palestina, los gobiernos del mundo permanecen en silencio, atestiguando de manera cómplice este genocidio.

Desde Izquierda Anticapitalista manifestamos, una vez más, nuestra solidaridad con la lucha del pueblo palestino y con las organizaciones pacifistas israelíes que también la apoyan. Consideramos muy importante organizar una respuesta rápida y unitaria en el conjunto del Estado español que exija el fin de esta ofensiva israelí y el reconocimiento de los derechos nacionales del pueblo palestino. Para ello es imprescindible levantar un amplio movimiento social que no solo dirija sus peticiones y condenas contra el gobierno de Israel, sino que exija medidas concretas y contundentes al gobierno del PSOE, que mientras se consuma el genocidio de Gaza la vicepresidenta del gobierno, Maria Teresa de la Vega, sigue de gira por la India explicando su propuesta de alianza de civilizaciones. Una alianza que no parece tener respuestas ante la masacre del pueblo Palestino.

Al igual que hace años levantamos un fuerte movimiento anti-guerra en contra de la invasión de Irak y la postura de apoyo del gobierno del Partido Popular, el momento político reclama que volvamos reeditar una revuelta social similar en contra de las posturas tibias del gobierno del PSOE con la masacre del pueblo palestino. Para ello debemos de demandar:

§ Una condena clara y sin paliativos del genocidio del pueblo palestino por parte del ejecutivo español y del Parlamento Europeo.

§ La reformulación de las relaciones diplomáticas con Israel, llamando a nuestro embajador a consulta.

§ La suspensión de los diferentes convenios bilaterales del Estado español con Israel y la revocación del acuerdo de asociación que la UE mantiene con Israel.

§ La prohibición de venta de armas a Israel por parte de las empresas españolas.

§ Retomar la resolución del parlamento europeo del 10/4/2002 que pedía al Consejo Europeo la declaración de un embargo comercial y de armas a Israel (suspensión del acuerdo de Asociación Euromed).

§ La puesta en marcha de un Boicot internacional, mediante la retirada de inversiones, congelación de tratados económicos, de investigación desarrollo, comunicaciones, institucionales, deportivos, académicos y culturales, hasta que Israel acate el derecho internacional y los principios universales de derechos humanos. En consonancia con lo que en su día la comunidad internacional adopto contra el gobierno de Sudáfrica por sus políticas de segregación racial.

§ La retira inmediata de las tropas españolas del Líbano, que fundamentalmente se mantienen en el territorio como garantes de los intereses de Israel en la zona.

§ Promover la expulsión del Partido Laborista Israelí de la Internacional Socialista.

Alto al genocidio. Todos somos Palestin@s

2 comentarios:

mobesse dijo...

No sé como llegué hasta este blog hace unos días y quedé sorprendido por la calidad de los artículos y por la cantidad de enlaces que me parecieron muy interesante a primera vista. Sin embargo me sorprende la ausencia de comentarios.

Sólo quería decir que estoy totalmente de acuerdo con el análisis de los precedentes de este conflicto, por llamarlo de cualquier manera. Me gustaría creer que esta escalada críminal no puede seguir en ascenso, que se ha llegado a la cima y que, en definitiva, sólo queda esperar una solución, aunque me cueste imaginar de dónde vendrá.
Es cierto, todos somos palestinos y este genocidio no puede continuar ni un minuto más.

mobesse dijo...

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Saludos