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miércoles, 17 de junio de 2009

Entrevista con Pascual Serrano sobre su libro Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo























“Sólo desde la autogestión colectiva con apoyo legal y financiero de la colectividad, es decir, del Estado, o desde la propiedad colectiva, de nuevo el Estado, se puede lograr un medio participativo y democrático”



Periodista especializado en política internacional y análisis de medios de comunicación, alma de Rebelión, asesor editorial de Telesur durante 2006 y 2007, colaborador de numerosas publicaciones españolas y latinoamericanas, Pascual Serrano es autor de Perlas (2006), Perlas 2. Patrañas, disparates y trapacerías en los medios de comunicación (2007) y Medios violentos. Palabras e imágenes para el odio y la guerra (El Viejo Topo, Barcelona, 2008). Su último libro publicado en Península, Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo (Península, Junio, 2009), ha sido el eje de nuestra conversación.

¿Cuál es la tesis fundamental de tu último libro, de Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo?
La idea es intentar demostrar que ese ciudadano que cree estar informado porque todos los días lee el periódico o ve el telediario no está conociendo la realidad del mundo. Lógicamente es una tesis suficientemente irreverente como para necesitar muchos ejemplos y muchas voces acreditadas que los confirmen. Eso es lo que he intentado.

Hablas de medios en el subtítulo de tu ensayo. ¿En qué medios estás pensando? ¿Todos ellos tienen la finalidad, reconocida como tal, de ocultar el mundo?

Los medios no siempre tienen la finalidad de ocultar el mundo. Hay que diferenciar entre los casos y situaciones en que existe un plan premeditado para ocultar o tergiversar algunos asuntos, y los funcionamientos estructurales de los medios que impiden que puedan mostrar la realidad. Evidentemente, hay medios y medios. Sin ninguna duda los que estén sometidos a las dinámicas del mercado (gran accionariado procedente de grupos empresariales, componente publicitario importante y alta rentabilidad) no tienen ningún interés en contar la verdad. Sin embargo, proyectos más democráticos y participativos donde la rentabilidad económica no sea su prioridad, y sometidos a algún tipo de control democrático, pueden apostar por la búsqueda de la información rigurosa.














¿Puedes citar algún ejemplo que pertenezca a este segundo grupo de proyectos más democráticos?
Por ejemplo rebelion.org lo pretende ser, pero arrastra las limitaciones de ser un proyecto voluntarista que no dispone de recursos ni de suficiente profesionalidad. No es esa la opción de futuro. Creo que el referente está las políticas de apoyo que están practicando algunos países latinoamericanos a medios comunitarios. Es el caso de Venezuela o Bolivia, donde están surgiendo cientos de medios alternativos que no deben pelear por la legalidad como en Europa sino que reciben apoyo, reconocimiento y recursos del Estado, al tiempo que actúan con absoluta independencia.
Por otro lado, yo no dejo de renunciar a que exista un medio público participativo, democrático que no sirva al interés de un gobierno o un partido.

Hablas también de ocultar el mundo, ¿a quién y quienes? ¿A las ciudadanías del mundo? ¿Por parte de qué poderes?
El mundo se nos oculta a los ciudadanos, a la población mundial, a la opinión pública. Los responsables son los dueños del sistema comunicacional, dueños directos y dueños indirectos en la medida en que manejan los hilos del sistema económico y financiero al que esos medios deben su existencia.

Por lo demás, ¿se trata de ocultar el mundo o más bien de generar y divulgar un mundo muy distinto que el mundo real?
El objetivo varía según la región o el asunto que se trate. Es diferente lo que se desea hacer sobre la información de África que sobre la de Estados Unidos. Unas veces se quiere silenciar lo que allí sucede, en otras promover un modelo, en otras satanizar un líder…

Tu ensayo está dividido en siete grandes capítulos. Déjeme que te pregunte en torno a ellos. Hablas, en primer lugar, del funcionamiento. ¿Puedes describir brevemente cómo funciona el modelo?
De ello trata el primer capítulo a lo largo de cincuenta páginas. Por intentar responder brevemente diré que un elemento fundamental del modelo es el método de selección de las noticias. Junto a ello, la desinformación se agudiza al omitir contextos y antecedentes que permitan comprender los acontecimientos, el uso perverso del lenguaje, los estereotipos y el etnocentrismo del primer mundo para contar los hechos, la manipulación a la hora de elegir los analistas y las fuentes, la hipocresía del falso pluralismo o la frecuente apelación a adscribirse de forma ilegítima la opinión pública. La combinación de todos estos métodos va definiendo un sistema mediático engañoso y manipulador.

De los casos europeos que explicas en el segundo capítulo, ¿qué noticia o conjunto de noticias te parece un ejemplo más claro de ocultación de la información?
Sin duda la construcción de la Unión Europea y en especial su proyecto abortado de Constitución. La caída en picado de la participación electoral de los europeos en las elecciones es una de las consecuencias de la desinformación dominante que ha provocado la apatía y el desinterés ciudadano. Mi preocupación es que quizás prefieran a una ciudadanía apática antes que crítica. Sin duda lo están consiguiendo y los medios tienen una responsabilidad muy alta. Basta recordar que la prensa titulaba a toda plana en junio de 2004 que Europa ya tenía Constitución, algo que cinco años después sigue siendo falso.

Hablas de la prensa, ¿de toda ella? ¿No había también en este ámbito alguna arista díscola?
No se puede ser díscolo, ni independiente si debes ser rentable en la selva del mercado, si necesitas la publicidad para ser viable y si los propietarios son empresas que siempre podrán imponer a los directivos que sirvan a sus intereses y mantener en la precariedad y el arbitrariedad a los periodistas. Sólo desde la autogestión colectiva con apoyo legal y financiero de la colectividad, es decir, del Estado, o desde la propiedad colectiva, de nuevo el Estado, se puede lograr un medio participativo y democrático.

¿Por qué los medios, como señalas en el tercer capítulo, hablan permanentemente de populismo en sentido negativo para referirse a situaciones políticas como las generadas en Venezuela o Bolivia?
Es un ejemplo de uso miserable del lenguaje. No han definido qué se entiende por populismo, pero como tiene un carácter peyorativo se dedican a tildar de populistas a los gobiernos que no les gustan. Hubo un tiempo en la guerra fría en que sin explicar lo que era el comunismo, calificaban así al indeseable para desautorizarle. El problema no es que lo estén haciendo determinados políticos, sino que se trata de una línea de intervención política de los medios de comunicación.

Hablas de Estados Unidos en el cuarto apartado. ¿Crees que hay verdadera libertad de prensa y de expresión en el núcleo duro del Imperio?
Evidentemente lo que sucede con la información en Estados Unidos no es un control ni una censura al estilo de las dictaduras. Se trata de un sistema mucho más elaborado y refinado. Para ello se recurre a muchas acciones. Desde la apelación a la lucha terrorista, el dominio del panorama informativo por parte de grandes grupos empresariales en sintonía con el modelo hasta el fomento de valores individualistas, frívolos o triviales a la hora de programar los contenidos de los medios de comunicación.

Asia es el tema del siguiente capítulo. ¿Por qué los medios suelen ser, en general, tan complacientes con la política anexionista del Estado racista de Israel? ¿Es tan importante el poder sionista?
Son muchos los elementos que lo pueden explicar. Desde el sentimiento de culpa por el pasado criminal europeo contra los judíos y la oportuna explotación del Holocausto por el gobierno de Israel, hasta el poder económico e influencia de los sectores sionistas en las finanzas internacionales. Si le añadimos la estigmatización y criminalización del mundo musulmán, Israel se convierte en el aliado perfecto como caballo de Troya para mantener y rentabilizar la guerra de civilizaciones. Por el lado árabe también hay gobernantes que se desenvuelven bien en ese conflicto porque logran desviar la atención de sus abusos y dictaduras.

¿Cuál fue el papel de los medios en la invasión de Iraq? ¿Hubo resistencias frente a los designios imperiales?

Quizás en el caso de Iraq sería injusto presentar a los medios europeos igual que los estadounidenses. En estos últimos el toque a rebato de la Administración Bush se siguió de forma disciplinada en un ejemplo vergonzoso de ausencia de profesionalidad. En Europa no hubo la misma unanimidad, pero porque tampoco la hubo en los gobiernos y poderes europeos, no porque la dignidad periodística fuese mayor. Cuando hubo consenso en la elite, como en las invasiones de Yugoslavia o de Afganistán, también lo hubo en los medios de las dos partes del océano.

Tú último capítulo es el más leninista de todos. “Qué hacer” es su título. ¿Qué hacer entonces, te pregunto? ¿La mala suerte está echada o podemos respirar veracidad en alguna medida? ¿Quedan orificios, canales, acaso estrechos, que podamos transitar?

Tú lo has expresado bien, orificios y canales estrechos, no mucho más. En cualquier caso, debemos explotarlos y quizás el primer paso es convencer a la ciudadanía de que los están engañando y no les dicen la verdad. Es el principal objetivo de este libro y, simultáneamente a ello, ir explotando y presionando para agrandar esos orificios por los que intentar que la decencia y la resistencia se vaya colando.

¿Los medios electrónicos alternativos pueden ser un sendero que, con el tiempo y con el trabajo de gentes como tú, pueden convertirse en un masivo medio de información real? ¿Hay también aquí un territorio para la lucha de clases por decirlo de forma clásica?
Con todo mi reconocimiento a los medios electrónicos alternativos, creo que hay que ir siendo realista y más humilde. Estos medios no suelen tener la suficiente calidad periodística, en muchas ocasiones nos ofrecen a los que estamos en ellos una imagen falsa de protagonismo y capacidad de influencia que no se ajusta a la realidad. Y, por último, y creo que hay que empezar a advertirlo, se puede estar cayendo en la trampa de la militancia virtual, es decir, pensar que votar y firmar manifiestos en la red puede ser una forma de lucha social. La red apenas puede servir para informarnos, pero la movilización, la participación y la organización no puede ser nunca virtual.

Ignacio Ramonet señala en el prólogo que ha escrito para tu libro: “Este nuevo libro de Pascual Serrano establece de modo definitivo, con un catálogo estremecedor de hechos, la prueba del ADN de que los medios desinforman”. ¿Crees que esa valoración puede extenderse urbi et orbe o deberíamos matizar medios, circunstancias, temáticas?
Sin duda hay muchos matices que se pueden observar en el desarrollo del libro. Pero creo que afirmar de forma genérica que “los medios desinforman” es una realidad, una triste realidad.

Los grandes medios, en tu opinión, ¿informan, desinforman por mejor decir, mejor o peor que antes? ¿Crees que en las últimas décadas se ha mejorado o hemos perdido aristas de veracidad en las noticias?
Se ha perdido mucho. No tanto por razones ideológicas –que también-, sino por el formato y las nuevas tendencias. La imagen apuesta por la espectacularidad, el lenguaje por la simplificación y la brevedad, el vocabulario de los medios cada vez es más limitado. Si hasta un periódico español se creyó la broma de The Guardian que afirmó que todos sus contenidos los iban a ofrecer bajo el formato Twitter de 140 caracteres (una línea de texto). Por otro lado, ya en lo ideológico, se aprecia que cuanto más progresistas son las actitudes de algunos gobiernos o de colectivos sociales, con más saña y agresividad se les enfrentan los grandes medios, pulverizando cualquier libro de estilo o rigor periodístico.

Cuando se habla de medios se piensa a veces en casos como el del Washington Post y el Watergate que llegó, dicen, a tumbar a un presidente. ¿Crees que fue así? ¿Crees que podría volver a ocurrir un proceso similar?
El caso Watergate se nos lleva vendiendo desde que sucedió como prueba del valor del periodismo y su capacidad para sanear la corrupción de una sociedad. Creo que es un ejemplo de propaganda de los propios medios. En primer lugar, el caso Watergate se inicia porque alguien desde el poder tiene interés en difundirlo, nada menos que el número 2 del FBI, quien resultó ser “garganta profunda”. Después, el asunto necesita el apoyo de un gran medio para seguir adelante, ahora hemos sabido que The New York Times tuvo la información antes y la dejó pasar. Y, por último, y lo más importante, todos los días hay cientos de watergates y asuntos más importantes que la prensa ni cuenta ni investiga. Sin ir más lejos, las armas de destrucción masiva en Iraq. No nos podemos creer la independencia y profesionalidad de la prensa estadounidense si toda ella apoyó la tesis de esas armas sin otra prueba que la palabra de Bush.

¿Son las televisiones los medios que más desinforman? ¿Por qué?
Digamos que la televisión es el medio que más difícil lo tiene para poder informar. Son tantas las servidumbres de espectacularidad, escándalo, ritmo, estética, costos, calidad técnica o necesidades de audiencia a las que se ve sometida, que es muy difícil que la veracidad y el rigor se impongan.

¿Los medios son realmente el cuarto poder? ¿No hay una neta imbricación entre ellos y otros poderes político-corporativos?
Eso del cuarto poder es un cuento chino. Los medios no cumplen ninguna vigilancia de los otros tres, ni representan a una opinión pública que les limita los abusos. Los medios se han convertido en una de las ramas del poder económico, más poderosa que los otros tres poderes –ejecutivo, legislativo y judicial- que al menos están sometidos a un cierto control democrático. En cambio los medios privados no se someten a ninguna supervisión ciudadana ni tienen ningún contrapoder, apenas son regulados bajo la falsa excusa de la libertad de prensa y, además, se desarrollan en un régimen de oligopolio al que sólo muy pocos tienen acceso. Un gran medio de comunicación hoy es lo más parecido a un rey absolutista.

Berlusconi y su inmenso poder mediático, ¿abre un nuevo ámbito para el ejercicio del poder de las clases dominantes?
El caso Berlusconi no es tan original como parece. Lo único que ha sucedido allí es que los medios han empujado al poder a su propietario en lugar de a su protegido como en la mayoría de los casos. Lo único de especial de Berlusconi son sus payasadas, lo demás es bastante común entre los poderosos.

Te propongo un ejercicio de análisis para ir finalizando. ¿Puedes comentarme esta noticia? Apareció en El País, el diario global en español. ‘El Santander entrega el Banco de Venezuela a Chávez por 755 millones’. ¿Qué se oculta, qué se quiere transmitir con este titular?
Ese titular bajo una apariencia informativa condensa varios elementos de manipulación. Primero personaliza en el presidente venezolano la propiedad pública de un banco; segundo, usa el término “entrega” aparentando concesión lo que es una venta a precio de mercado. Con el mismo rigor podríamos nosotros titular “Botín se embolsa 755 millones de Chávez”.

Danilo Zolo recordaba recientemente que Bobbio había afirmado explícitamente que se estaba produciendo una “inversión de la relación entre controladores y controlados, debido a que mediante el uso desaprensivo de los medios de comunicación de masas, actualmente los elegidos controlan a los electores”. El extrapoder de los medios de comunicación masiva y su gestión monopolística estaban matando la democracia y la estaban transformando en una tiranía videocrática. El de la libertad en su esfera más sensible, la de la autonomía cognitiva de los ciudadanos, quedaba claramente afectado. No se trataba de un retorno al fascismo, apunta Zolo, sino de algo bien distinto, y en cierto modo, más peligroso. ¿Qué opinión te merece esta reflexión? ¿Estamos ante nuevas formas de tiranía?
Estamos ante un refinamiento del control de las mentes sin precedentes. El sistema se ha perfeccionado tanto que el ciudadano no tiene suficiente conciencia de cómo lo están domesticando ni de cuánta ideologización, opinión e intencionalidad hay en las informaciones que difunden. Es lo que el lingüista Noam Chomsky ha denominado “lavado de cerebro con libertad”. Sin embargo, tengo la sensación de que los ciudadanos van desarrollando anticuerpos, van aprendiendo a desconfiar, a decodificar, a comprender las claves de las técnicas de manipulación. Ayudar a avanzar en ello es el reto de muchos de nosotros.


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martes, 14 de abril de 2009

La República Española hoy. Pascual Serrano


















La República Española hoy. Pascual Serrano


Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España
Miguel Hernández (del poema Vientos del pueblo me llevan)


Haber sido precedido como presentador de estas jornadas por amigos tan brillantes y eruditos como Gonzalo Puente Ojea o Andrés Sorel me abruma. Me temo que yo no puedo estar a su altura en conocimiento de la II República, así que veré como resuelvo mi problema. En cualquier caso, muchas gracias por vuestra invitación, por pensar que yo puedo aportar algo a esta interesante iniciativa que es la Semana Republicana y por estar cada año aquí celebrando y conmemorando esos brillantes años de la historia de España y reivindicándolos además.

Sobra decir que venir a Asturias a hablar de la II República Española es compartir con uno de los pueblos que más demostró sus principios en trabajar por una República digna al servicio de la democracia, la Ilustración, el laicismo y la justicia social. Es evidente que esa lucha sigue viva hoy en Asturias. Por eso poder incorporarse a esa tarea, aunque sólo sea hoy con unas modestas palabras es una alegría y un orgullo.

1.- Qué quiere decir República

Tradicionalmente se ha definido la república como la forma de estado de los países en los que el pueblo tiene la soberanía o facultad para el ejercicio del poder, aunque este último sea delegado por el pueblo soberano en gobernantes que elige de un modo u otro.

Lo cierto es que una república esta basada en "imperio de la ley" y en el que tanto los gobernantes como los gobernados se someten por igual a un conjunto de principios fundamentales normalmente establecidos en una constitución.

De ahí que el término república va asociado inevitablemente a democracia, no hay democracia sin república ni república sin democracia.

Santiago Alba lo ve así de obvio [1] :

(… ) La República es sólo una Forma y en la última nuestra, tan corta y asediada, cupieron cuartelazos azules y rojos y gobiernos de todos los colores. Pero si se trata de política no cabe elegir entre una Forma y un Rey de la misma manera que, si se trata de respirar, no cabe elegir entre tener pulmones o tener un sombrero; o entre el oxígeno y las camisas de seda.

(…) En la antigua república romana la majestas (término del que se deriva el castellano "majestad") indicaba la instancia suprema de la soberanía del pueblo y es tan triste como elocuente la evolución histórica del concepto. Seamos tolerantes: en el ámbito cultural, podemos seguir hablando de "reyes del deporte", "reinas de la belleza" y "príncipes de la elegancia"; pero en política, la democracia no admite ningún otro rey ni ninguna otra majestad que la voluntad de los ciudadanos. Esa modesta tontería es la República. Y luego ya veremos.

2.- Por qué el régimen actual no es democracia

Pero vayamos ahora a ver lo que tenemos en España. Hay muchas razones para poder afirmar que el régimen español no se ajusta a cánones democráticos: sistema electoral desequilibrado e injusto, acceso restringido de los ciudadanos y organizaciones sociales a los medios de comunicación, ausencia de sistemas participativos fuera de las convocatorias electorales, financiación de los partidos políticos con préstamos bancarios que luego sólo pagan algunos… Pero, además, está el hecho que no todos los españoles son iguales ante la ley. Es un tema recurrente recordar que el rey en España no está sujeto a responsabilidad legal, pero yo pienso, como Alfonso Sastre, que algunas afirmaciones no es malo repetirlas, así cada vez lo pueden escuchar personas que no tuvieron ocasión de hacerlo antes. Algo similar, dice Sastre, a las obras de teatro que se repiten muchas veces para que puedan verlas personas que antes no pudieron. Al régimen español le llaman monarquía parlamentaria o monarquía constitucional, intentando emular el imperio de la ley de una república, pero eso sería como decir, por ejemplo, “ejército humanitario”. Es lo que en retórica se llama oxímoron, dentro de las figuras literarias, es una de las figuras lógicas que consiste en armonizar dos conceptos opuestos en una sola expresión: un instante eterno, un ejército humanitario, una invasión humanitaria o una monarquía constitucional o democrática.

En una novela de Eduardo Mendoza, “Sin noticias de Gurb” [2] , se relata la historia de un extraterrestre que llega a Barcelona y nos presenta esa sociedad a través de sus ojos ajenos a nuestra vida cotidiana. Es un tema parecido al que aborda un librito titulado “Los Papalagi” [3] que recoge comentarios del jefe samoano Tuiavii de Tiavea en su contacto con la sociedad occidental. Si el extraterrestre Gurb o el jefe samoano vinieran a España descubrirían un sistema que se dice democrático pero en el que hay una familia, que sólo por razones hereditarias tiene asignado un presupuesto de 13 millones de euros anuales, poseen para su uso y disfrute palacios, coches y yates que no son suyos sino propiedad de todos los españoles, pero que sólo los pueden utilizar ellos y lo que hacen los españoles es asumir el coste del mantenimiento y reparaciones. Gurb y el jefe samoano se quedarán impresionados de que en este país tan democrático sea delito, por ejemplo, dibujarle unos cuernos a un sello de correos que tenga la esfinge del rey. Se asombraran de que esa familia real proclame discursos pero que se los tengan que escribir y todo el mundo diga que es un discurso del rey o del príncipe. Se quedarán espeluznados cuando se enteren que en esta democracia, una persona, el rey, no está sujeto a las leyes, es decir, puede matar su hijo, violar a la asistenta o robar a una anciana en la calle porque los jueces no podrán actuar contra él. Y cuando él muera, eso mismo lo podrá seguir haciendo su hijo. Cuando, un familiar del rey se casa, todos los medios de comunicación suspenden su emisión y difunden los fastos de la boda, a ella ese país democrático invita y agasaja, con el dinero de los ciudadanos, a sangrientos dictadores, monarcas y emires feudales que vienen con toda su cohorte de criados y joyas dejando atrás sus países repletos de hambrientos y encarcelados por pedir democracia.

Gurb y el jefe samoano verán cómo en los periódicos y revistas se explica con lujo de detalle y total normalidad el palacio que tendrá el heredero del rey, de quien no se conoce trabajo alguno, mientras cientos de miles de jóvenes no pueden tener vivienda en el país.

Las revistas también detallan con alegría y gran despliegue fotográfico a esa familia mientras esquía, practica la vela en un yate que le han regalado, montan a caballo u organizan ágapes familiares mientras el resto de los ciudadanos se levantan a las siete de la mañana para ir a trabajar. Lo asombroso es que parece que nadie se queja en el país ni se plantea que quizás el hecho de que exista una persona que por razones hereditarias pueda matar a su suegra sin que los jueces le digan nada, vivir en un palacio, tener un yate, estar de vacaciones en los lugares que desee con todos los gastos pagados y todo ello con el dinero de personas que trabajan cuarenta horas a la semana, es una cosa que forma parte de la democracia de España. Nuestros amigos, Gurb y el samoano, descubrirán entonces que el pedigrí no es exclusivo de los caballos y los perros, también es de las casas reales.

Nuestros amigos aun se sorprenderán todavía más cuando les digan que hubo un tiempo en el que eso no era así. Un periodo en la historia de ese país, denominado II República, en que existía una constitución con un artículo 25 que decía “No podrán ser fundamentos de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas. El Estado no reconoce distinciones y títulos nobiliarios.”. Hoy, más de 75 años después eso no se cumple en España, ni tienen por qué cumplirse, que es peor, según la Constitución de 1978. Por lo que el jefe samoano verá que su país, donde no existe la electricidad ni los teléfonos móviles, está mucho más avanzado en formas democráticas de convivencia. Y Gurb se quedará preocupado al comprobar cómo en este planeta los regímenes van involucionando según pasan los años y son cada vez menos democráticos y justos.

Santiago Alba explica así como ve el régimen actual español [4] :

Soy un gran defensor de los reyes; no quiero hacerlos desaparecer sino conservarlos encerrados en los cuentos. También soy un gran defensor de los dioses; no quiero matarlos sino mantenerlos confinados en los mitos. La obra de Shakespeare, es verdad, no podría titularse El presidente Lear; no creeríamos en los poderes de Excalibur si la espada hubiese sido arrancada de la piedra por el brazo del Presidente Arturo y ningún niño esperaría jamás ningún regalo de los Presidentes Magos (del mismo modo que sin Dios la Biblia resultaría más bien sosa). Pero los cuentos tienen que defenderse de la realidad para preservar su potencia educativa como las constituciones tienen que protegerse de los reyes para que no se conviertan en ficción. Confundir un cuento y una constitución es tan insensato y peligroso como confundir las palabras y las cosas y querer luego saciar el hambre de los que piden pan repartiendo listas de quesos o recetas de cocina. Los reyes, que hacen verosímiles las leyendas, convierten en pura leyenda la democracia. Durante quinientos años ­-salvo dos brevísimos parpadeos- España ha sido sólo un cuento; y hoy el cuento de España, y el mito de la Transición, sirve básicamente para mantener en el trono a un usurpador.

En el marco internacional nuestro modelo monárquico nos arrastra a empotrarnos para formar parte de todo un entramado de dictaduras mundiales. En enero de 2005 nuestro gobierno otorgaba el Collar de la Orden de Carlos III al rey Mohamed VI de Marruecos y la Gran Cruz de Isabel la Católica a las princesas de ese país. Mientras hacíamos esto estábamos invadiendo Iraq porque era una dictadura. El jeque de los Emiratos Arabes Unidos Zayed bin Saltan al-Nahayan fue uno de los ilustres invitados a la boda de Felipe de Borbón. En marzo de 2005 se condenaba en su país a una mujer a 150 latigazos por quedarse embarazada sin estar casada. Nuestro gobierno mandó una representación de alto nivel en agosto de 2005 a la coronación del heredero del trono de Arabia Saudí. En cambio no lo mandamos ese mismo mes a la toma de posesión del presidente iraní quien había vencido en unas elecciones democráticas.

La complicidad entre monarcas es absoluta, como las monarquías claro. En el estrecho que separa Marruecos y España, entre otras nacionalidades, se mueren los marroquíes ahogados, por la conjunción de dos factores. Una pobreza en su país que les obliga a intentar venir a aquí y la prohibición y vigilancia de nuestras costas que impide que puedan venir por vías de transporte normales. Pues en enero de 2005 se juntan Juan Carlos de Borbón y Mohamed VI, y dicen “no podemos consentir que los mares que nos unen sean una fosa común”, el colmo del cinismo.

Y es que la existencia de la monarquía no es cuestión ornamental como nos quieren hacer pensar. Por ejemplo el debate parlamentario en abril de 2004 sobre la retirada de las tropas españolas de Iraq se tuvo que retrasar porque primero se debía celebrar la sesión solemne con el rey. Y el presidente Zapatero tuvo que adelantar en agosto de ese año una visita al rey, a su residencia de vacaciones en Mallorca claro, porque cuando tenía previsto el presidente, Juan Carlos de Borbón quería asistir a los Juegos Olímpicos.

El pasado 8 de marzo, los reyes inauguraban un Centro de Alzheimer en Madrid. Los medios destacaban que "el Centro es una iniciativa personal de la reina de España". Plantear solamente esa hipótesis es una barbaridad jurídica y política, eso sería una situación digna de monarquía absolutista, que unos ciudadanos tengan o no un hospital no en función de sus poderes públicos a los que han votado, sino por la decisión personal, arbitraria y caprichosa de una reina, que parece que decide a su antojo el destino del dinero público.

3.- Por qué cae la II República

El siguiente interrogante es por qué cayó la República. Tranquilos porque no vamos a debatir sobre los errores que pudiera tener, las conspiraciones a las que se vio sometida o el papel de la comunidad internacional en la guerra civil española. Quiero hacer una reflexión desde un punto más geopolítico global. En realidad me voy a remitir a la tesis de mis buenos amigos los filósofos Carlos Fernández Liria y Luis Alegre [5] .

La contundente afirmación de nuestros amigos es que los regímenes políticos sólo se han mantenido “democráticamente” mientras no se atreviesen a poner en marcha opciones políticas verdaderamente de izquierdas. “Así, la Democracia ha sido siempre el paréntesis entre dos golpes de Estado”. En todo el siglo XX, no hay ni un solo ejemplo de victoria electoral anticapitalista que no haya sido seguida de un golpe de Estado o de una interrupción violenta del orden democrático, ni un solo ejemplo en el que se haya demostrado” que alguien que quisiese cambiar el modelo capitalista tenía derecho a poner en marcha ese proyecto. Véase Guatemala en 1954, Indonesia en 1965, Brasil en 1964, Chile en 1973, Irán en 1953, Dominicana en 1963, Haití en 1990 y de nuevo en 2004, Nicaragua en 1990, Argelia en 1992, o la red Gladio en Italia y parte de Europa.

A la II República Española le sucedió lo que a todos los proyectos, repito, todos, los que quisieron llevar a cabo una revolución por la vía de las urnas y mantenerse desarmados por esa misma vía democrática. Y ese es el modelo vigente, el de un sistema democrático que lo será mientras usted no quiera cambiar el modelo económico. Un modelo que establece derechos económicos por encima de derechos humanos fundamentales y así tenemos que es prioritario que unas personas posean dos millones y medio de viviendas vacías en España frente a que otras puedan tener donde vivir. Yo creo que el periodista Jiménez Losantos lo expresó muy claro el pasado 27 de marzo en una tertulia de la COPE: “un régimen de libertades no puede depender de unas elecciones o una encuesta, porque sino pasa lo de Venezuela”.

Ese es el mensaje que se asumió servilmente en la transición aceptar la monarquía, junto con otras muchas concesiones, para que se permitiera mantener invariable el modelo social y económico vigente. O dicho de otro modo, a la “democracia” española le permitirán que lo sea mientras no quiera cambiar determinados fundamentos. Lo que hemos de denunciar es que si el pueblo no puede cambiar esos fundamentos es que no existe la democracia.

4.- El absolutismo mediático

La imposición de un régimen monárquico requiere en las sociedades modernas de todo un aparato de ideologización que lamine al disidente, que reverencie a la institución feudal, y que manipule los elementos más emotivos y primitivos del individuo y los ponga al servicio de la causa. En realidad este modelo comunicacional se aplica en muchos aspectos en el panorama informativo español, pero es en lo referente a la monarquía donde logra sus mayores niveles de desfachatez. Tampoco es un caso único el español. Vicente Romano nos detalla en unas líneas gloriosas de su libro “La formación de la mentalidad sumisa” un claro ejemplo de hasta donde pueden llegar los medios en su conformación de la sumisión monárquica. En la televisión se ofrecía una serie sobre las monarquías de Europa para enseñarnos cómo se vive con la tradición [6] .

En uno de ellos aparecía la reina Isabel II de Inglaterra pasando revista a la guardia real, con sus vistosos uniformes. El locutor decía: “La reina Isabel es una de las mujeres más ricas del mundo… Posee una cuadra de caballos de carreras con más de 50 hermosos ejemplares, todos de igual color y tamaño… Cada año se gasta más de 3.000 millones de pesetas en el cuidado y entrenamiento de sus caballos.” Y al referirse a las personas que no poseen caballos de carreras el locutor los llama sin ironía ninguna “mortales corrientes”. Al comentario seguía una corta descripción del Hyde Park, el famoso parque de Londres. En ella se decía: “En el HydePark cada cual puede hacer y decir lo que le venta en gana, siempre que no se ataque a la casa real.” Comentario al final del desfile: “Una imagen impresionante… La reina saluda a cada unidad militar… Es de admirar su gallardía, su férrea disciplina.”

El comentarista admira la “férrea disciplina” de la reina como si fuese ella la que tuviera que aguantar los ejercicios inútiles y absurdos de los soldados. Es la misma admiración que ofuscaba a muchos alemanes y españoles cuando descubrían que Hitler o Franco eran abstemios, que no fumaban ni bebían alcohol.

Al autor del programa no le molesta que la reina sea la mujer más rica del mundo. No le importa en absoluto que cada año se gaste en uno de sus numerosos placeres la misma cantidad de dinero que necesitan 6.000 familias inglesas para vivir durante ese mismo espacio de tiempo. No se le ha ocurrido preguntar por qué la reina se gasta más de 3.000 millones en el cuidado y entrenamiento de los caballos. Lo obvio le resulta impensable. Es feliz con que ella sea rica. Tiene la mentalidad sumisa del esclavo.

Y no solamente es que ese periodista tenga la mentalidad sumisa del esclavo, es que ese hombre tiene como función inculcarnos la mentalidad sumisa del esclavo y ese medio de comunicación tiene como objetivo inculcarnos la mentalidad sumisa del esclavo.

Los reyes son los omnipresentes en los sellos de correos, en las monedas, en los billetes, en los despachos, en las instituciones, en el mensaje de Navidad en televisión, en las revistas del corazón, en las barajas

La reverencia vergonzosa ante las monarquías puede llegar a niveles ridículos:

La foto de la reina de Jordania acapara la portada de El País Semanal del 18 de julio de 2004. El titular, "La estrella de Jordania". Subtítulo, "Estilo, belleza y poder. La reina Rania es una líder entre Oriente y Occidente". Y en el interior: "La reina Rania de Jordania es un referente de belleza en todo el mundo. Es la perfecta embajadora de su país y de un islam progresista". Como Jordania es una dictadura amiga, se les olvida que la reina de la belleza progresista no ha firmado el protocolo de la Convención de la ONU sobre la Mujer. Que el año anterior se condenó muerte a 15 personas y se ejecutaron a siete. Que hay restricciones al derecho a la libertad de expresión y de prensa. Que existe un Tribunal de Seguridad del Estado cuyos procedimientos no cumplen las normas internacionales de justicia procesal. Que son frecuentes las detenciones arbitrarias, las torturas y los malos tratos según Amnistía Internacional y que el Parlamento fue disuelto en 2001. Al parecer, minucias para la prensa comparadas con la belleza de la reina Rania.

Y sigo presentando cómo cuidan nuestros medios a las monarquías. Con motivo de los sesenta años de su llegada al trono, la realeza mundial homenajeó al rey de Tailandia. Los informativos de TVE1 del 12 de junio de 2006 hablaban de “un rey que ha traído paz y esplendor a Tailandia, es el sentir del pueblo”. Se les olvidó algún otro detalle del país, por ejemplo los mil condenados a muerte pendientes de ejecución. Seguro que tienen otro “sentir”.

Todos recordaremos cómo en las semanas previas al referéndum de la Constitución Europea lo que dominaba en la agenda de los medios eran los preparativos de la boda de Felipe de Borbón.

Y así llegamos a situaciones de lo más paradójicas. Como que hace dos meses, con motivo del 8 de marzo, día de la mujer, se celebre en España un encuentro internacional de mujeres que conmemora ese día con la reina Sofía, allí se fotografiaron todas para la prensa con la representante de una monarquía que establece la prioridad del hombre sobre la mujer para reinar. Los reyes son tan cínicos que Carla Royo Villanova, esposa del príncipe Kubrat de Bulgaria, se permitió escribir precisamente un libro titulado “La sencillez del saber estar”. Sus humanidades son de gran exclusiva periodística. Como cuando la revista Hola, en junio de 1999, durante la entrega de los premio Nobel por la princesa Victoria, dice: “No pudo contener la risa cuando su padre, el Rey Carlos Gustavo, tuvo que volverse para estornudar”. El culto mediático puede ser tan ridículo como que el escritor Javier Cercas dedica su página de El País Semanal a la anécdota de cómo se equivocó y coincidió en el baño de mujeres con una infanta. Cuando el rey tuvo un accidente de esquí en Baqueira Beret según dijeron, chocando contra otro esquiador, decenas de personas llamaron a los medios de comunicación autoinculpándose. Y es que los ciudadanos ya saben cómo funciona la prensa en lo que a la monarquía se refiere. El 10 de mayo de 2005 en La Razón con motivo de las reacciones ciudadanas ante el embarazo de Letizia Ortiz aparece este titular: “Mi hija le ha regalado un osito. Seguro que sale en la prensa”. La señora sabía bien lo que es noticia para los medios en España en referencia a la monarquía, que su hija le regale un oso a la princesa embarazada.

El estilo empalagoso de la prensa hacia la monarquía puede alcanzar niveles de vergüenza ajena. En mayo de 2005, una página de publicidad de El País reproduce un anuncio de una emisora de radio que informa del resultado de un sondeo entre los españoles con motivo del año de la boda de Felipe de Borbón. Parece que a la gente le han preguntado sobre su valoración de la evolución del matrimonio. Las tres respuestas posibles eran: 1. "...hacen una buena pareja", 2. "... cada vez se les ve mejor", 3. "... D. Felipe y Dª Letizia están cada vez más compenetrados". A mi me hubiera gustado votar por una cuarta opción que dijera "dan ganas de irse de este país".

Luego está la impunidad con la que colocan a amigos y parientes en empresas públicas y privadas ante el silencio tácito de ciudadanos y medios. El 18 de junio de 2006, el diario El Mundo aseguraba que “La filial de Telefónica en Latinoamérica designará como consejero a Iñaki Urdangarín”. Y qué sabe de telecomunicaciones el jugador de balonmano. Y tenemos también a su hermana Pilar de Borbón o su primo Alfonso de Borbón como consejeros de empresas de seguros. O a su otro yerno, Jaime de Marichalar, consejero de empresas tan dispares como de construcción, seguros, automóviles o moda. Ese hombre sabe todo al parecer desde que se casó con la infanta.

Hasta donde puede llegar esta familia monárquica que el día de la pedida de mano de Felipe de Borbón a Letizia Ortiz dijo que era “un activo para su trabajo”. O sea, como mi impresora o una fotocopiadora para su oficina.

Y es que no es fácil criticar a la monarquía. En el verano de 1992, El Mundo se atrevió a reproducir informaciones aparecidas en la revista Point de Veu (francesa) y Oggi (italiana), sobre los devaneos del Rey con la decoradora mallorquina, Marta Gayá. Corrió el rumor de que había sido culpa de Mario Conde. Y se montó una gresca impresionante. El Rey llamó personalmente a Conde, y Conde dijo que no tenía nada que ver. El Rey también llamó a su amigo Giovanni Agnelli, máximo accionista de Oggi. Y Agnelli llamó a Unidad Editorial, matriz empresarial del diario El Mundo, pidiendo la cabeza de Pedro J.. Se evitó in extremis, en un almuerzo de conciliación entre Conde y el Rey, al que llegó a los postres Pedro J. [7]

La impunidad y burla de la familia real a la sociedad española es tal que hasta presentaron una foto de familia en las navidades del año 2006 que estaba trucada y era un montaje, ni se molestaron en reunirse para la foto.

La tónica general en los medios de comunicación es silenciar todo lo referente a la contestación a la monarquía y el apoyo a la propuesta republicana. Es uno de los temas contemplados en lo que yo he denominado la omertá, el pacto mafioso entre los medios para silenciar algo.

Durante el mes de octubre de 2003 los medios españoles silenciaron un escándalo ridículo de Jaime Marichalar en una cena benéfica en el Watermill Center de Nueva York. Según el "New York Magazine", el yerno del rey "reprochó a unos artistas cubanos que en su discurso no criticaran a Fidel Castro. Uno de ellos, Damián Aquiles, le contestó que 'se metiera en sus asuntos' y añadió que no necesitaba que nadie le dijera cómo es la vida en la isla". Añade la publicación neoyorquina: “Don Jaime tuvo que ser 'acompañado' a la calle por una amiga de su esposa, la infanta Elena, mientras gritaba que Castro es un 'asesino' y un 'maricón'”. Pues a mí me parece una buena anécdota para la prensa rosa, tan ávida de noticias relacionadas con la familia Real.

El sábado 22 de abril de 2006 se celebró en Madrid una manifestación por la República a la que asistieron 25.000 personas. [8] No salió nada en prensa, sin embargo, ese día, la celebrada por doce mil a favor de los derechos sindicales en la Guardia Civil, y otra con cuatro mil que conmemoraban el día de la Tierra sí tuvieron reflejo en los medios. Un representante de CCOO, Agustín Moreno, envío una carta de protesta al diario El País. [9] Tampoco se publicó su carta.

La complicidad contra la República tiene el beneplácito de las grandes agencias. El día de esta manifestación republicana de 25.000 personas, en San Sebastián, otras mil se desnudaron para posar para un fotógrafo. Me dicen mis compañeros del canal internacional Telesur en Caracas, que ninguna agencia internacional proporcionó imágenes de la primera manifestación, pero todas lo segundo.

El 26 de abril de 2006, la Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados, reunida en sesión, acordaba trasladar a los portavoces de los grupos parlamentarios en la Comisión Constitucional, un escrito en el que se solicitaba la restauración de la legitimidad institucional republicana como resultado de la iniciativa de una ciudadano. Nada se supo de todo ese proceso en los medios de comunicación comerciales.

El sábado, 18 de noviembre de 2006, en los locales del CAUM de Madrid se constituyó la primera ’Coordinadora estatal por la República’, nadie informó.

Algunas veces los debates monárquicos son tan manidos que se centran en lo anecdótico y no quieren llegar al elemento central, la legitimidad o al menos el debate sobre ella. El diario El Mundo del día 14 de octubre del pasado año difunde una encuesta sobre la sucesión de la corona. La pregunta es “¿Cree que hay que reformar la Constitución para evitar la discriminación a la mujer en el orden sucesorio de la Corona?”. Señala uno de los sumarios de la información: “Únicamente entre los votantes de Izquierda Unida aparece un 24 % que, a la hora de pronunciarse sobre esta reforma, se refugia en el no sabe o no contesta”. No es que se refugien en esa respuesta, es que es esa la opción que se les da en España a los que están en contra de la discriminación de todos los habitantes frente a uno que es el rey.

En algunos libros se han dicho cosas muy elocuentes, pero nunca saltan a los medios, se quedan en el ámbito minoritario bibliográfico. Como lo afirmado por Jesús Cacho en su libro El negocio de la libertad (Foca): "El asunto más espinoso de la historia de la monarquía española es el dinero del rey. La culpa de esos comportamientos censurables del rey es precisamente de ese tabú, esa especie de gran pacto de silencio que envuelve las actividades de la Casa Real española" [10] . O Amadeo Martínez Inglés, en el libro "23-F. El golpe que nunca existió" (Editorial Foca): "La Corona española ha rentabilizado durante todos estos años aquel evento y el rey se ha convertido en un mito democrático. Eso es mentira, pues fue el rey Juan Carlos quien autorizó al general Armada a montar el 23-F". [11]

Sólo en medios alternativos y minoritarios podemos descubrir algunas informaciones que nunca aparecen en los grandes medios. Por ejemplo, tras el suicidio de la hermana de Letizia Ortiz Rocasolano, los medios no consideraron oportuno revelar que la fallecida disponía de 8.500 euros mensuales [12] de dinero público, y también de un servicio discreto de vigilancia (o contravigilancia) compuesto por doce funcionarios adscritos al Servicio de Seguridad de la Casa Real (normalmente, guardia civil) distribuidos en cuatro turnos, automóvil con titularidad de la Casa Real y chofer adscrito al Parque Móvil de la Casa Real. Además, otra partida complementaria de 1.830 euros mensuales en concepto de dietas de vestuario y locomoción para asistencia a eventos oficiales, como tía en primer grado del heredero/a de la Corona de España. Esto se publicó en decenas de blogs y medios minoritarios de Internet pero en ningún medio o agencia de importancia. Es la omertá, el pacto de silencio.

Las críticas las debemos leer en la prensa extranjera. Como en La Jornada (México). El costo de la familia real [13] o en Colombia, en la revista Soho, el escritor Fernando Vallejo. [14]

(…) Porque han de saber que este señorito viejo además de cazador es mujeriego, buen vividor, borrachín y corrupto. Lo de mujeriego, buen vividor y borrachín es cosa suya y de su familia, que se lo tendrán que aguantar. Lo de corrupto es cosa de España, que lo alcahuetea. Y lo de cazador es cosa mía y la que me mueve a escribir este artículo para denunciar al bellaco.

(…) En los montes de Toledo tienen una finca de 2.000 hectáreas, Las Cuevas, donde para venderles una flota de carros de combate y cañones a los saudíes los invitaban a cazar en el mejor estilo del franquismo, cuyos jerarcas solían cerrar sus negociados y tramar sus corruptelas en el curso de las cacerías, a las que tan aficionado era el Caudillo. Impuesto por éste, Juan Carlos Borbón, el cazador, no surge pues de la nada por generación espontánea: brota de lo más corrupto e inmoral de España. Es la herencia infame que les ha dejado Franco a los españoles después de haber arrasado con su cultura.

(…) En fin, lo que el periódico rumano sacó a la luz no fue más que la punta del iceberg: la testa coronada estaba yendo a Rumania a cazar furtivamente desde hacía décadas, desde los tiempos de su compinche Ceaucescu, el tirano sanguinario de Rumania, que lo invitaba. Y a propósito de genocidas y tiranos, sabemos de una carta del 4 de julio de 1977 en que nuestro Borbón, recién encaramado al trono y en plena pobreza, le extiende la mano al sha de Persia: "Me tomo la libertad, con todo respeto, de someter a tu generosa consideración la posibilidad de conceder 10 millones de dólares como tu contribución personal para el fortalecimiento de la monarquía española".

(…) No escarmentado con el revuelo que desató en España y en toda Europa, don Borbón volvió a sus andadas y en octubre pasado fue a Rusia invitado por Putin y en la región de Vologda, en el noroeste del país, mató de un disparo a Mitrofán, un oso domesticado que le soltaron habiéndolo emborrachado antes con vodka mezclado con miel. Y este hombre valeroso es al que hoy invita el alcalde de Medellín con la esperanza de que se monte en su Metrocable y suba al barrio Santo Domingo Savio, en nuestras sangrientas comunas, a ver si salimos en la prensa internacional ya no por los carteles de la droga y nuestros incontables asesinados sino como anfitriones de todo un Congreso de Academias de la Lengua, que el zángano real va a presidir. ¿Y con qué derecho? ¿Qué ha hecho él por la lengua española, si ni siquiera sabe leer los discursos que le escriben? Piénselo bien, señor alcalde, antes de decirle "Majestad" a este bellaco, ya que metió las patas invitándolo a Medellín para arrodillársele, e infórmese y aprenda historia, por si no la sabe. Este Borbón es nieto del frívolo Alfonso XIII, que tuvo que salir huyendo a Roma, y descendiente de Fernando VII, el déspota tarado que provocó la guerra de Independencia de América convirtiendo a este continente que estaba unido en una colcha de retazos de paisuchos limosneros y desgarrando a España.

¿Alguien cree que esto podría publicarse en España? Ahora veamos lo que escribe el jefe de internacional de un periódico de ámbito nacional:

(…) Pero el fallecimiento del dictador no significó el regreso de la república, sino la restauración de la monarquía. En el tramo final del siglo XX, en una nación de la democrática Europa, un dictador fascista designó sucesor como jefe de Estado a un rey de la casa de los Borbones, saltándose, incluso, la propia línea de descendencia real. España, pues, se convirtió en un reino y no en una república, en el que la máxima magistratura del Estado responde al derecho de sangre, y el monarca, siempre hombre, recibe generosa renta a nombre de la nación. Y, en un desplante de modernidad, su sucesor será su heredero y no alguien que responda a la voluntad popular.

(…) Germina, también, a 75 años de la instauración de la Segunda República, una plataforma a favor de que la bandera roja, amarilla y morada ondee nuevamente en territorio español. Un movimiento para acabar con la monarquía e instaurar la Tercera República. Después de todo, una nación no puede ser verdaderamente moderna si en su vida política una institución tan arcaica como la monarquía tiene el peso que posee en España.

El autor es Luis Hernández Navarro, jefe de opinión del diario La Jornada de México claro, no esperarán leer eso en la prensa español. [15]

Luego están las prohibiciones y persecuciones. Ya en 1987 llevó al banquillo a la revista El Cocodrilo por artículos y un dibujo de Jesús Zulets sobre el rey y la República.

En abril de 2002 la Audiencia Nacional condenó a pagar una multa de 2.190 euros a Luis Alfonso Méndez de Vigo y Pérez de Seoane, autor de la web roboreal.com, por un delito de injurias contra el rey. [16]

En abril de 2003, la Fiscalía del País Vasco, a instancias del Fiscal General del Estado (Jesús Cardenal) se querella contra Javier Madrazo (Coordinador Gral. de IU-EB) por injurias contra Aznar y el Rey. Su delito fue decir "ya que les pagamos palacios, yates, viajes a esquiar y montar a caballo no habría estado de más que por una vez abandonasen sus ocupaciones y compartiesen con la sociedad su preocupación por la guerra de Iraq". [17]

También fue procesado en su día Arnaldo Otegi y grupos de música como Soziedad Alkohólica o Eskorbuto.

En enero de 2004, dos programas del corazón de Telecinco recibieron la orden de no incluir ningún aspecto informativo ni de ningún tipo sobre el matrimonio entre Felipe de Borbón y la periodista Letizia Ortiz. La prohibición era expresa para cualquier sketch, gag humorístico ni siquiera información sobre el enlace real.

En mayo de 2004, en la Puerta del Sol de Madrid, tras repartir durante más de dos horas miles de comunicados y de recoger cientos de firmas en apoyo el Manifiesto por la III República, una dotación policial del Ayuntamiento de Madrid conminó, sin contemplaciones, a una decena de miembros de Unidad Cívica por la República, que distribuían una Declaración en protesta de la boda real y sobre los actos al efecto programados, a que desalojaran la emblemática plaza madrileña . Todo ello a pesar de haber solicitado los permisos correspondientes.

Fue sonado el asunto de Bárbara Rey, quien estaba contratada inicialmente para aparecer en el un programa de telebasura. Cuando se supo que sus declaraciones iban a desvelar una supuesta relación con Juan Carlos I, se suspendió el programa (caso único en la democracia) y se le concedió un programa de cocina en Canal 9. [18]

El Ayuntamiento de Segovia y la Junta de Castilla y León (PP) iniciaron en mayo de 2006 un procedimiento sancionador que podría suponer una “multa de 300,51 a 30.050,61 euros” por un concierto de homenaje a la República celebrado el 14 de abril organizado por ocho colectivos. Se trató de un acto en conmemoración del 75 aniversario de la II República y del 70 aniversario de la victoria del Frente Popular, y para reivindicar la III República, al que acudieron unas 350 personas. Además de una concentración se llevó a cabo una ofrenda floral y un concierto.

El motivo era “carecer de autorización para celebrar dicho evento”, sin embargo, los organizadores afirman que estuvieron un mes detrás del ayuntamiento para que les concedieran la autorización, vía solicitud de entrevistas con los responsables del área, vía solicitud escrita, sin recibir contestación. Además de este procedimiento judicial, denunciaron toda una serie de trabas administrativas durante la preparación de los actos en febrero. [19]

Dos jóvenes de Móstoles son detenidos el 17 de mayo pasado, esposados y encarcelados tras portar una bandera tricolor y gritar "Viva la República" (El Mundo). Los detenidos, de 19 y 24 años, pasan la noche en comisaría al no concedérsele el ’habeas corpus’. IU presenta partes médicos que demostraban las magulladuras ocasionadas durante el arresto. [20]

En enero de 2007, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, interpuso a una querella [21] contra los autores de un fotomontaje humorístico y un artículo de opinión acerca del Rey que fueron publicados en los diarios vascos "Gara" y "Deia" bajo el título "Las tribulaciones del oso Yogui". [22]

Y a pesar de todo esto [23] :

casi un cuarto de los españoles ya se declaraba republicano, proporción que aumenta sobre todo entre los más jóvenes, según un sondeo publicado en noviembre del año 2005 por el diario El Mundo con motivo del trigésimo aniversario del restablecimiento de la monarquía en España.

Un 23.5 por ciento de los entrevistados se declararon "republicanos", es decir, 7.6 por ciento más que hace cinco años. Los republicanos superaron a los monárquicos entre la población de 18 a 29 años, con un 38.3 por ciento contra un 37.5 por ciento, respectivamente.

Los españoles que piensan que la monarquía debe "continuar" disminuyen en un 12.3 por ciento con respecto a hace cinco años. El número de aquellos que piensan que la monarquía es una institución que le cuesta cara al país aumentó en 22.9 por ciento, pasando de 45.1 por ciento de hace cinco años al actual 68 por ciento.


5.- La II República Española hoy

Y llego al mensaje central de mi presentación, la II República Española hoy. Para empezar el espíritu de la República está en la realidad incuestionable de que no existe orgullo en este país en torno a su bandera oficial, es más el que debería ser grito lógico de entusiasmo patriótico de Viva España o Arriba España aquí sólo rememora fascismo y agresión al modelo democrático de la República Española. Algo sin parangón en ningún país del mundo.

La mal llamada transición no ha llevado a una situación con obstáculos y rémoras insalvables. Porque hay determinados elementos impuestos que no han sido normalizados por la sociedad ni deberían serlo, como la monarquía, los símbolos patrios o la omnipresencia de la Iglesia en la vida pública y las instituciones. Por eso, la bandera vigente hoy según la ley sigue siendo percibida sólo por un grupo ideológico de la sociedad. Este es el único país donde lo mejor de sus gentes, las más inquietas, las más cultas, las más deseosas de justicia social y de igualdad, las que más han luchado por la democracia reniegan de la bandera oficial, compárese con Francia donde todos los candidatos se pelean por recurrir a la bandera nacional en su campaña electoral. En nuestro país esas personas críticas que acabo de exponer, nunca dirán algo tan simple como Viva España ni se les ocurrirá llevar orgulloso una insignia de la bandera institucional en su solapa. Porque no están orgullosos del modelo político al que nos han llevado.

Hoy existen más colectivos y ciudadanos que se movilizan para celebrar el día de la República, el 14 de abril que el seis de diciembre, aniversario de la aprobación de la Constitución monárquica. Mientras autoridades e instituciones establecen como festivo el 6 de diciembre, organizan ágapes y recepciones y difunden pomposas declaraciones oficiales, cientos, miles de ciudadanos se dedican a organizar conferencias, charlas, manifestaciones y hasta semanas republicanas el 14 de abril. La II República vuelve a poner en evidencia el divorcio entre la España institucional y la calle.

Pero también quiero explicar por qué la República Española hoy está regada por el mundo, convirtiendo en realidad esa bella expresión de José Martí de que “Patria es humanidad”.

En Venezuela se ha llevado a cabo una campaña titánica de alfabetización que ha logrado acabar con el analfabetismo. Se ha llamado Misión Robinson, en homenaje el maestro de Simón Bolivar. Son aquellas Misiones Pedagógicas de nuestra II República que siguen vivas enseñando a leer y a escribir a los pobres y a los campesinos. Están allí en Venezuela. Existen también más campañas culturales de cine, de literatura, de teatro que recorren el país. Es La Barraca de García Lorca, la compañía que fundó nuestro poeta granadino está recorriendo Venezuela. Desde América Latina está funcionando una estructura de lucha ideológica que se denomina intelectuales y artistas En defensa de la Humanidad, Oviedo ha sido sede de uno de sus encuentros. Ellos mismos han dejado claro que se inspiran en el Primer Encuentro de Intelectuales en Defensa de la Cultura, que tuvo lugar en la Valencia republicana en 1937 [24] . Es la II República Española que sigue convocando sus mismos principios en México, en Caracas, aquí en Asturias, en Roma, este mes de mayo en Sucre (Bolivia). Y así se puede encontrar en el estado venezolano de Anzoátegui al combatiente republicano Francisco Banus Sánchez dando una conferencia sobre lo que significó aquel periodo para la historia de España. Él es la II República, que está viviendo también en ese rincón de Venezuela.

Hace unas semanas necesitaba que me tradujeran al francés una carta de invitación para un actor de Francia. Tenía en el chat a un traductor del equipo de Rebelión, éste me dijo que no podía y buscó desde el mismo chat a una joven de Montpellier, se llama Yannick de la Fuente y es nieta de republicano español, ella lo tradujo instantáneamente y terminó saludando con un mensaje de solidaridad. En esa nieta de republicanos estaba de nuevo la II República Española trabajando solidariamente por causas nobles.

Y cuando voy a Cuba encuentro a la poesía republicana corriendo por las venas de Aitana Alberdi. Y hace un año saludé en Venezuela a Nicolás Hernández Guillén, participando en un homenaje a la República, esa misma que defendió su abuelo Nicolas Guillén en el encuentro de Valencia.

Y en México sigue presentando nuevos libros el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez, que salió de España en 1939 para llevar la república española a México, junto a tantos otros.

Y no olvidemos a todos los brigadistas internacionales que compartieron nuestra causa aquí en la guerra y que han dejado generaciones de hijos y nietos orgullosos de ellos por todo el globo.

El éxodo republicano fue una gran dramática tragedia sin duda, pero ha llevado el espíritu de sus ideas y sus valores por medio mundo. Pocas gestas han logrado llevar su simiente a tantos lugares del planeta y ser reivindicadas y reconocidas por tantos pueblos.

Hace varios años, exactamente en abril del 2004, me encontraba en un acto con el presidente Hugo Chávez en el Palacio presidencial de Miraflores junto a unas cien personas. Al terminar, un grupo de cuatro o cinco sale de las últimas filas y se dirige al presidente venezolano, eran españoles que le querían regalar una bandera, una bandera republicana. Era el símbolo compartido de una causa que sigue viva y que ellos veían en la revolución bolivariana como legítima y vital heredera. Quiero decir que la II República ha dejado de ser española para ser internacional, en México, en Cuba, en Venezuela, en Francia, hasta les molesta al fascista gobierno polaco que quiere quitar las placas de reconocimiento de los dos mil brigadistas internacionalistas de ese país que vinieron a luchar por la república.

6.- La República como elemento de aglutinación de la izquierda y de causas

¿Y en España? Sólo les voy a dar un ejemplo. En estos momentos de división y atomización de la izquierda, de desprestigio de los partidos políticos, de desmovilización ciudadana, ¿qué hay en común en una manifestación altermundista, un foro social, una manifestación del 1 de mayo o contra la OTAN y una casa okupada? Una bandera republicana. Ese fragmento de la historia de España sigue siendo, probablemente, el elemento más unificador de las luchas dignas de nuestro país. ¿Existe mérito mayor en estos tiempos de dispersión política?

7.- Los falsos defensores de la República.

Pero ojo, también es importante que no permitamos la apropiación simbólica de la II República para gibarizarla en ambiguos valores tan manipulados como la tolerancia, igualdad, justicia, solidaridad, etc, tal y como ha denunciado María Toledano en su texto “La República Española como fetiche” [25] . Es nuestra obligación reivindicar, como dice Toledano, “el contenido transformador de la República y por extensión, la crucial discusión sobre el problema de la lucha de clases durante el período 1931-1939”. Toledano denuncia el “aggiornamento de la identidad republicana, una lectura progresista del régimen de libertades burguesas plasmada en la Constitución de 1931, ha eliminado el giro socializante del gobierno frentepopulista, en aras, una vez más, de una propuesta integradora -llámese patriotismo constitucional o extensión de las libertades cívicas- que, plagado de carga intensa sentimental, aparenta entrelazar los invisibles hilos de la historia (estableciendo una continuidad entre el presente y la República) que oculta, en realidad, el principio de cohesión de la conciencia de clase que se fraguó durante los tres años de guerra y el fraude que supuso la Transición”.

Y es que pueden llegar a un nivel tal de frivolidad y oportunismo como cuando el año 2004, con motivo del desfile del día 12 de octubre, Pasqual Maragall llegase a decir que sólo desearía que estuviese la bandera republicana presente junto a la monárquica. Y es que algunos quieren patrimonializarlo todo, aunque sea opuesto. No debemos confundirnos, para nosotros decir República y reivindicarla no es quedarnos en un cascarón formal. Republicano es George Bush y decenas de países con sistemas políticos y económicos abyectos, neoliberales y fascistas.

Reivindicar la II República Española no es reverenciar unos iconos -hasta José María Aznar se reconoce como admirador de Azaña-, reconocer y recordar la II República Española sólo se puede hacer desde la negación y deslegitimación del régimen español actual apostando por un proyecto de cambio social y económico para nuestro país. Y sólo desde ese principio se estará haciendo un ejercicio de honestidad y decencia. Esa bandera tricolor y ese periodo de la historia de España sólo debe y puede recordarse si es para exigir que la institucionalidad democrática retorne a nuestro país, es decir la III República Española.

Muchas gracias. Salud y República.

Pascual Serrano


Lectura recomendada:


Los negocios de la monarquía. Periódico Diagonal

La mentira de la transición. Javier Ortiz


La formación de la mentalidad sumisa. Vicente Romano (libro)


Videos

La vieja memoria. Segunda República Española

La República de los Maestros

Después De... (Transición española)

Misiones Pedagógicas

Memoria, dignidad y Lucha

Jaque al rey (proyecto Matriz)

Discurso de Antonio García-Trevijano en abril de 2007 en Totana




Antonio García-Trevijano
Coninua...

jueves, 12 de junio de 2008

Acusan al diario español "El País" de manipular información sobre Bolivia

Madrid, 04 jun (ABI).- Bartolomé Clavero, miembro del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, acusó al diario español “El País, del Grupo Prisa, de manipular las informaciones que difunde sobre Bolivia.
El contenido textual de la misiva, tomada por la ABI del portal www.bancotematico.org, señala.
“Carta Abierta al Director del diario El País, España.
Estimado Sr. Director,
No le escribo, señor director, esta carta con ruego de publicación, como tampoco le envío copia al Defensor del Pueblo de su diario para que reflexione sobre su contenido, pues lo uno como lo otro bien me consta que sería inútil a estas alturas.

Respecto a América Latina, es notorio el sesgo de su política no sólo editorial, como todavía podría ser legítimo, sino también en lo que interesa a todas las secciones de opinión y a buena parte de las de información.
El día de hoy, lunes 2 de junio, se publica la usual crónica sobre Bolivia: noticia trufada de apoyo a los llamados “comités cívicos” que han emprendido una carrera de consumación de hechos contra las reivindicaciones y esperanzas de una clara mayoría de la ciudadanía y además con el despliegue en colores a media plana de una foto de quema de urnas por parte de indígenas, urnas de un referéndum convocado y realizado al margen de la Constitución en vigor y frente al nuevo proyecto constitucional.
No es la primera vez que hacen ustedes, señores de El País, esta especie de montaje. Hace sólo una semana tuvieron fotos, pues han llegado a todas las redacciones, de indígenas torturados públicamente en las calles de Sucre por las juventudes de los comités cívicos y no dieron ni siquiera la noticia.
¿No existe para ustedes una diferencia entre quemar cosas y torturar personas? Piensan por lo visto que es más grave lo primero si son indígenas quienes lo hacen.
Lo que se ve que definitivamente no existe en El País es la separación entre información y opinión, por la que tanto luchó este periódico en otros tiempos, como tampoco el mínimo código moral que proscribe el doble rasero.
Las iniciativas de referéndum para autonomía departamentales que intentan cortocircuitar las autonomías indígenas en Bolivia coinciden en el tiempo con la decisión similar del gobierno vasco de proceder a una consulta ciudadana al margen igualmente de la correspondiente Constitución, la española en el caso, a lo cual ustedes, señores de El País, se oponen frontalmente en sus secciones tanto editorial y de opinión como de información.
Sólo me ocupo ahora del caso boliviano, que es mucho más grave por el contenido discriminatorio de los estatutos que se proponen, por el contexto de agresividad racista de los grupos que los propugnan y por el objetivo de impedir la autonomía de las comunidades y pueblos indígenas.
Dicho de otra forma, los comités cívicos encabezan un movimiento de restauración colonialista que el periódico español El País está abiertamente alentando.
Sus corresponsales, quienes no parece que estén recorriendo Bolivia o que ni siquiera se encuentren allí, han acabado alguna crónica con el augurio de un “estallido étnico” por culpa, naturalmente, indígena.
¿Es que no tienen ustedes ya límites en la manipulación? Tienen intereses económicos por supuesto y no sólo además en el sector mediático.
Permítanme que les haga una recomendación. Abandonen el doble rasero, lo más vergonzoso de todo por ser lo más caracterizadamente colonialista.
Pueden hacerlo de dos formas. Apliquen su entusiasmo a respaldar y animar al gobierno vasco en su iniciativa de consulta al margen de la Constitución española. También pueden aplicar su riguroso escrutinio de la política vasca al caso de las iniciativas bolivianas. Hagan una cosa o la otra, pero dejen, por favor, de trufar las noticias y de manipular las imágenes.
Atentamente, Bartolomé Clavero
Miembro del Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas.

ARTÍCULOS DE INTERÉS

El corto camino entre EL PAÍS y la Casa Blanca. Quique Guerrero
El País contra Chávez, fuego a discreción. Pascual Serrano

Diario El País viola derechos de sus lectores al manipular información contra Venezuela
ABN 26/03/2008
Coninua...

martes, 21 de agosto de 2007

Venezuela: El partido único y el presidente vitalicio

Pascual Serrano
Muchos medios de comunicación han difundido por el mundo dos preocupantes intenciones del presidente venezolano Hugo Chávez que confirmarían sus intenciones dictatoriales. La primera de ellas fue “reformar la Constitución para que el cargo que ostenta pase a tener carácter vitalicio”, según leo en la prensa regional española. “Hugo Chávez empieza a dar forma a su proyecto de convertirse en dirigente vitalicio de Venezuela”, afirmaba un editorial del diario español ABC el 5 de diciembre tras la victoria electoral. Debería abandonar la insensata idea de cambiar la Constitución para ser presidente prácticamente vitalicio”, le recomendaban las firmas de opinión.
Pocos días después, otra noticia alarmante volvía a difundirse desde Caracas. “Con un partido único, Chávez quiere un control absoluto”, publicaba la agencia Efe. “Venezuela: Chávez, hacia el 'partido único'” se difundía en la prensa latinoamericana.
“Chávez intentará reformar la constitución venezolana para ser presidente vitalicio de la república y para que su partido sea el único en el país”, encontramos en la página web de la televisión Antena 3 el 3 de diciembre.
Los lectores reciben con preocupación esas noticias, es lógico, y confirman el carácter dictatorial del Hugo Chávez, no les queda ninguna duda. Pretender establecer un único partido y cambiar la ley para quedarse como presidente durante toda la vida, sólo puede ser una dictadura.
Pero es que ambas afirmaciones e intenciones del presidente de Venezuela son sencillamente mentira. Veamos cuál es la realidad.
Hugo Chávez ha planteado reformar la Constitución para eliminar el límite de mandatos presidenciales, de modo que pueda presentarse como candidato cuantas veces desee y ser elegido si así lo considera el pueblo venezolano. Y si no le votan, pues dejará de ser el mandatario de su país. Es decir, como sucede en España o en la mayoría de nuestro entorno europeo con el cargo de presidente del gobierno. Podrá ser durante toda la vida como el presidente Rodríguez Zapatero si éste gana sucesivamente todas las elecciones.
Y en cuanto al partido único, la propuesta es que todos los partidos políticos y grupúsculos que se definen como chavistas a lo largo de la geografía de Venezuela se aglutinen en torno a uno sólo que se llamará Partido Socialista Unido, lo que, por otro lado, suele ser lo más habitual en política. Por supuesto, el resto de los partidos se presentarán a las elecciones y tendrán la representación política que logren de los votos que consigan.
De modo que no cunda la alarma y cuando veamos las informaciones sobre Venezuela en los medios españoles, no se fíen, esos sí que quieren seguir engañando con carácter vitalicio y, si pudieran, ser los únicos.
Por cierto, donde sí existe un jefe de Estado con carácter vitalicio –y hereditario- es en España.
www.pascualserrano.net

EL golpe de estado de Chávez. Pascual serrano. Rebelión

El diario francés «Le Monde» presenta a Hugo Chávez como dictador vitalicio. voltairet.net


Venezuela: cuanto más leo a los mentirosos, más me gusta Bolívar.Maxime Vivas, Altercom


Ver documental "La Revolución no será transmitida"

Más campañas de desinformación, golpes mediáticos y mentiras sobre venezuela




HUGO CHÁVEZPor IGNACIO RAMONET

Pocos Gobiernos en el mundo son objeto de campañas de demolición tan cargadas de odio como Hugo Chávez, presidente de Venezuela. Sus enemigos no han vacilado ante nada: golpe de Estado, huelga petrolera, éxodo de capitales, intentos de atentados... Desde los ataques de Washington contra Fidel Castro no se había visto un ensañamiento semejante en América Latina.

Contra Chávez se divulgan las más miserables calumnias, concebidas por las nuevas oficinas de propaganda -National Endowment for Democracy, Freedom House- financiadas por la Administración del presidente de Estados Unidos George W. Bush. Dotada de recursos financieros ilimitados, esta máquina de difamar manipula repetidores mediáticos (entre ellos los diarios de referencia) y organizaciones de defensa de los derechos humanos, enroladas a su vez al servicio de designios tenebrosos. Sucede también, ruina del socialismo, que parte de la izquierda socialdemócrata sume su voz a este coro de difamadores.

¿Por qué tanto odio? Porque en momentos en que la socialdemocracia pasa en Europa por una crisis de identidad, las circunstancias históricas parecen haber confiado a Chávez la responsabilidad de asumir la conducción a escala internacional de la reinvención de la izquierda. Mientras que en el viejo continente la construcción europea ha tenido como efecto hacer prácticamente imposible toda alternativa al neoliberalismo, en Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador, inspirados por el ejemplo venezolano, se suceden experiencias que mantienen viva la esperanza de realizar la emancipación de los más humildes.

En ese sentido el balance de Chávez es espectacular. Se comprende que se haya convertido en referencia obligada en decenas de países pobres. ¿No ha refundado la nación venezolana sobre una base nueva, legitimada por una nueva Constitución que garantiza el involucramiento popular en el cambio social, siempre dentro del más escrupuloso respeto de la democracia y de todas las libertades? (1). ¿No ha devuelto a unos cinco millones de marginados, entre ellos las poblaciones indígenas, su dignidad de ciudadanos? ¿No ha recuperado la empresa pública Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA)? ¿No ha desprivatizado y devuelto al servicio público la principal empresa de telecomunicaciones del país como así también la empresa de electricidad de Caracas? ¿No ha nacionalizado los campos petrolíferos del Orinoco? Por último, ¿no ha consagrado parte de la renta petrolera a conseguir una autonomía efectiva frente a las instituciones financieras internacionales, y otra al financiamiento de programas sociales?

Más de tres millones de hectáreas de tierra han sido distribuidas entre los campesinos. Millones de niños y adultos han sido alfabetizados. Se han instalado millares de dispensarios médicos en los barrios populares. Decenas de miles de personas sin recursos con afecciones oculares han sido operadas gratuitamente. Los productos alimentarios básicos son subvencionados y ofrecidos a los pobres a precios inferiores en un 42% respecto de los del mercado. La duración del trabajo semanal ha pasado de 44 horas a 36, mientras que el salario mínimo ascendía a 204 euros mensuales (el más alto en América Latina después de Costa Rica).

El resultado de todas estas medidas es que entre 1999 y 2005 la pobreza disminuyó del 42,8% al 33,9% (2), mientras que la población que vive de la economía informal cayó del 53% al 40%. Este retroceso de la pobreza permite sostener con fuerza el crecimiento, que en el curso de los tres últimos años fue de un 12% promedio, entre los más altos del mundo, estimulado por un consumo que ha aumentado un 18% por año (3).

Ante estos resultados, para no hablar de los logrados en política internacional, ¿cabe sorprenderse de que el presidente Hugo Chávez se haya convertido en un hombre contra el cual disparar para los dueños del mundo y sus agentes?

Notas:
(1) Las mentiras a propósito de Radio Caracas Televisión acaban de ser desmentidas, dado que esta cadena ha reanudado sus programas por cable y satélite a partir del pasado 16 de julio.
(2) Poverty Rates in Venezuela. Getting the Numbers Right , Center for Economic and Policy Research, Washington DC, mayo de 2006.
(3) Leer el dossier "Chávez, not so bad for business", Business Week , New York, 21 de junio de 2007.
Coninua...