martes, 16 de noviembre de 2010

Claudio Naranjo: "La escuela es despótica, se usa para domesticar"










--Dice que el sistema educativo solo sirve para mantener la sociedad actual. ¿Cómo cambiar el mundo con la educación?
 
--Habría que dejar de usar la educación como sistema de adoctrinamiento o reclutamiento para la sociedad.Hay un elemento despótico: se usa la escuela para domesticar y tendríamos que usarla para formar seres completos.


--¿Y qué es un ser completo?
 
--La educación actual solo se ocupa de la mente racional, práctica, instrumental, como si fuéramos solo eso. Se crean seres egoístas que no tienen una dimensión del goce de la vida. Si se calculara el precio de la infelicidad que se crea, se vería lo antieconómica que es nuestra educación. Crea gente infeliz, que desarrolla neurosis y que no funciona bien en el trabajo.


--Usted no está a favor de poner las notas.

--El sistema de aprendizaje basado en notas viene a decir que hay que aprender para comerse la zanahoria. Las cosas verdaderas se aprenden por amor a aprender, por deseo de saber. Los niños tienen gran curiosidad, pero se les va matando esa curiosidad cuando se les obliga a repetir cosas aprendidas. Sobre su pregunta anterior, un ser completo no es solo un ser inteligente; también es amoroso.


--¿Los maestros tienen que estimular al animal interior?

--Sí. ¿Sabe cómo? No siendo explotadores disfrazados de buenos maestros.

--¿Explotadores?

--Le roban al niño muchas horas de su vida durante muchos años de escuela. Lo mantienen en una incubadora, inmóvil en la clase aprendiendo estupideces que poco le van a servir para la vida. La verdad no se aprende en libros que hablan de lo que dicen otros libros. Eso es un conocimiento muerto. Por suerte, los niños tienen el buen instinto que les dice: "Esto no va conmigo, no responde a mi situación existencial".



--Y, además, está el ego. Se nos educa para cultivar el ego.
--El ego es una prisión. Una mente chica. Un tejido de emociones destructivas.

--Dios no está de moda.
--Y con razón, porque se ha usado su nombre más que en vano. El nombre de Dios lo han usado mucho los bandidos.

--Y usted ¿qué quiere ser cuando sea mayor?
--Yo ya llegué al cielo, y lo perdí. Me gustaría tener el corazón más grande, servir más a los otros

11/12/2007 GASPAR HERNANDEZ epectremaduraelperiodico.com