lunes, 5 de noviembre de 2007

Agroalimentarias neocolonialistas

Agroalimentarias

La bananera estadounidense Chiquita Brands confiesa que financió los crímenes de los paramilitares en Colombia









[20-03-2007]
Una multinacional estadounidense confiesa haber financiado los crímenes de los paramilitares de ultra derecha de las Autodefensas Unidas de Colombia. Se trata de la empresa bananera Chiquita Brands que se declaró culpable el lunes de haber pagado durante años a paramilitares colombianos para obtener protección en ese país sudamericano.
Según un documento judicial estadounidense, la empresa Chiquita abonó en secreto, entre 1997 y 2004, cerca de 2 millones dólares a las Autodefensas Unidas de Colombia. El dinero fue distribuido en 100 pagos bajo la forma de aportes a empresas de seguridad.
Las Autodefensas Unidas de Colombia están consideradas como una organización terrorista por Washington. Por ende, “el hecho de que Chiquita haya entregado dinero a los paramilitares constituye un crimen federal”, según un comunicado del departamento de Justicia.
Lo triste es que el acuerdo alcanzado entre Chiquita y la justicia estadounidense implica mantener en reserva los nombres de varios ejecutivos que aprobaron aquellos pagos ilegales a los paramilitares. Desde Colombia nos cuentan esta historia los compañeros de la Red de Prensa Alternativa del Sur Occidente Colom

Fuente: más voces


Calvo, no tan claro
Gustavo Duch Guillot
27 de julio de 2007


La empresa conservera esquilma recursos y explota a los trabajadores en Iberoamérica
Me he apuntado a un master de recursos humanos por correspondencia, que ahora claro (calvo), es via Internet. Aprovechando todas las nuevas tecnologías me explican como se puede “asegurar el desempeño de los trabajadores” conectando en los ordenadores de los mismos o en las salas de trabajo una webcam. Claro (calvo) no se te escapa ni un solo de sus movimientos. A todos los trabajadores de tu empresa también les puedes “motivar” poniéndoles como sintonía de su teléfono móvil el politono del comercial de la empresa. O si hace falta ante situaciones de conflicto laboral ya es fácil “interrogar” al trabajador bajo el control de un polígrafo o maquina de la verdad. Claro (calvo) como en la tele.
Mi master es muy caro y prestigioso y todas las técnicas que me explican ya están siendo probadas en la realidad. Como la del polígrafo ¡una práctica recientemente denunciada por la Unión Internacional de Trabajadores Agrícolas!
Algunos de los trabajadores de la empresa de conservas gallega Calvo parece que se les está aplicando esta prueba, en sus plantas ubicadas en El Salvador, que junta a otras prácticas, pretende a intimidar el legítimo derecho de los trabajadores a la constitución de sindicatos de trabajadores.
Calvo es líder en España con 25 por ciento del mercado de atún y la cuarta atunera a escala mundial. En 2005 facturó 350 millones de euros y posee plantas de producción en España, Italia, Brasil y El Salvador, pero en éste último país los modelos de gestión son bien diferentes al resto. Calvo El Salvador dice pagar a los trabajadores el salario mínimo pero eso parece sólo se alcanza si los trabajadores realizan jornadas intensas o jornadas nocturnas de 11 horas. Su doble estándar es claro (calvo) si lo comparamos por ejemplo con los compañeros de las plantas de Brasil. Una trabajadora de la planta Gómez da Costa en Brasil recibe en promedio un salario aproximado a los 600 dólares mensuales, siempre bajo una contratación colectiva que le garantiza prestaciones adicionales para ella y su familia. Esa misma trabajadora pero en El Salvador alcanzará con dificultad los 200 dólares mensuales.
También los métodos de pesca son diferentes. Mientras que los barcos atuneros en Europa y en Brasil, capturan con anzuelos, en la costa de El Salvador, donde no existen regulaciones para esta pesca, los barcos usan a sus anchas las redes de gran tamaño, conocidas por su negativo impacto sobre la fauna marina.
Con Calvo tenemos otro lamentable ejemplo de las prácticas de algunas transnacionales que buscan en los países empobrecidos y con regulaciones más flexibles explotar su fuerza laboral y sus recursos naturales, disfrazándolo como ejemplos de inversión extranjera que generan puestos de trabajo y riqueza allí donde se instalan.
Claro (calvo) que a mí, con mi diploma del master enmarcado y reluciendo en el despacho, no me engañan.
Gustavo Duch Guillot
Director de Veterinarios Sin Fronteras


Coca-Cola es así

Marta Monasterio Martín , Madrid
La imagen de marca de Coca-Cola, uno de los principales inversores en publicidad en los medios de comunicación, apenas se ve cuestionada. Sin embargo, Coca-Cola presenta un historial marcado de abusos e impunidad.
(JPG) “Una Coca-Cola y una sonrisa, la vida se ilumina, una Coca-Cola para compartir, así quiero ser, yo quiero ver al mundo entero sonreír también... ¡Coca-Cola!”. Más que la cuña de un anuncio, ésta es la melodía de un juego infantil que las niñas de hace una década entonaban en sus recreos. Es una muestra de lo que Coca-Cola Company, la empresa fabricante de refrescos, se propuso hacer desde que naciera hace 120 años y de lo que todavía hoy sigue haciendo con mucho éxito. Porque más allá de que la Coca-Cola sea un simple refresco, su nombre se ha constituido en un logo con entidad propia, en una imagen global, muchos dirían incluso que en un estilo de vida. No en vano, este gigante empresarial invierte un cuarto de sus beneficios anuales (cerca de 5.000 millones de dólares en 2003) en publicidad para transmitir una imagen limpia, social y verde; y para convencer de que su refresco tiene un sabor único, una receta mágica, y un valor altamente refrescante y saludable.
Pero en la historia del refresco más conocido del mundo no todo son sonrisas. La multinacional hace frente a constantes denuncias, escándalos y juicios sobre violaciones de derechos humanos, laborales y ecológicos. Ahora, su márketing tiene que contrarrestar la mala publicidad que le da, por ejemplo, ser nombrada una de las diez peores empresas del mundo, galardón que le adjudicó la Multinational Monitor en 2001 y 2004.
La fórmula secreta
Coca-Cola ha construido un imperio comercial a nivel planetario: vende cerca de 400 marcas de bebidas (entre refrescos, agua, zumos, té y café) en más de 200 países, controlando el 50% del mercado mundial de gaseosas. Sus beneficios en 2005 alcanzaron los 15.000 millones de dólares. Y cada día se beben en todo el mundo más de mil millones de latas o botellas de Coca- Cola, 12.500 cada segundo.
La fórmula: uno, ser la empresa que más dinero se ha gastado en la historia en publicidad; dos, rodearse de poderosos aliados, tanto de lobbies empresariales como de la clase política (en 2004 Coca-Cola Company y Coca-Cola Enterprise donaron 550.000 dólares para la campaña electoral estadounidense: un 70% para el partido republicano y un 30% para el demócrata); y tres, delegar toda la responsabilidad social a sus empresas subcontratadas (embotelladoras y distribuidoras) sin asumir las acciones realizadas por éstas ni establecer códigos de conducta.
Los abusos y violaciones de derechos humanos y laborales se denuncian en escenarios diversos. Como describe el Observatorio de Corporaciones Transnacionales IDEAS, la compañía es criticada “por su política de reducción de costes a base de la subcontratación de mano de obra, la eliminación de las organizaciones sindicales y la concentración de la producción en un número mínimo de envasadoras”. Por ejemplo, en la planta de Auburndale (Florida) los salarios están por muy por debajo de lo que se paga en el sector, no existen planes de pensiones y el seguro sanitario es cuatro veces más caro que el de otras empresas. Además, los contratos temporales están eliminando a los indefinidos (en 2005 fueron sustituidos un 24%) y no tienen seguro sanitario. A estas denuncias se suman las de acosos a sindicalistas. Tanto directa o indirectamente, se acusa a Coca-Cola de intimidar, amenazar, extorsionar e incluso asesinar a sus trabajadores. Algunos ejemplos: en Turquía 14 transportistas de la empresa y sus familias denunciaron en 2005 haber sido intimidados y torturados a manos de una rama especial de la policía por orden de Coca- Cola; en Punjab, Pakistán, los trabajadores fueron despedidos en 2001 por protestar por la falta de personal (y posteriormente readmitidos por orden judicial); en Nicaragua, el Sindicato Único de Trabajadores de la Empresa de Coca-Cola denunció en 2005 que a sus empleados de la embotelladora de Coca-Cola PANAMCO se les negó el derecho a organizarse, amenazó y despidió ilegalmente.
Asesinatos de sindicalistas
El caso de Colombia es de una crudeza especial. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimentaria de Colombia (SINALTRAINAL) denuncia que la empresa Coca-Cola intimida y tortura a sus sindicalistas mediante escuadrones de la muerte a través de sus envasadoras subcontratadas. Desde 1990, ocho empleados de las embotelladoras de Coca-Cola han sido asesinados por los paramilitares, 48 trabajadores se han visto obligados a esconderse y otros 65 han recibido amenazas de muerte.
Por otro lado, se multiplican las protestas sobre los delitos ecológicos de la multinacional y sobre la insostenibilidad de sus envases. Para producir un litro de Coca- Cola se necesitan tres litros de agua, lo que ha empujado a la empresa a controlar acuíferos en todo el mundo. Estas reservas subterráneas pueden ser de varios kilómetros cuadrados y a veces constituyen recursos vitales para muchas comunidades. Es el caso de la India (en Estados como Kerala y Rajastán), donde Coca-Cola ha sido acusada de causar el desabastecimiento de agua en zonas ya castigadas por la sequía, provocando la deshidratación de las comunidades, la sequía de los pozos y la destrucción de la agricultura local. Por ejemplo, en la comunidad de Plachimada en Kerala, Coca-Cola extrajo 1,5 millones de agua subterránea, siendo acusada por las comunidades colindantes no sólo de agotar sino también de contaminar el agua en la zona. En esta línea, también en Panamá han sufrido la contaminación del agua a causa de las actividades de las plantas embotelladoras: en 2003 Coca-Cola fue condenada a pagar una multa de 300.000 dólares por contaminar el río Matasnillo y la bahía de Panamá con 1,5 metros cúbicos de tinte rojo, el utilizado en la producción de sus zumos de frutas.
Además, los envases de un solo uso suponen un grave problema ecológico mundial por la cantidad de residuos sólidos que producen, más aún si se trata de latas de aluminio (lo que corresponde al 34% de sus productos en el Estado español), por ser uno de los procesos industriales más contaminantes o de botellas de plástico no recicladas.

¿El principio del fin?
El imperio Coca-Cola también encuentra oposición en todos los rincones. Los eventos que la empresa organiza y patrocina (como la FIFA o los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006), en los que muestra su cara más sana y amable, son ensombrecidos por manifestaciones y protestas ciudadanas. Los informes de ONG y movimientos sociales denunciando “la otra cara” de Coca-Cola también se publican por todo el mundo; y las acciones de protesta y boicot contra sus productos crecen, provocando no sólo un daño en la imagen de la marca sino también consecuencias reales a sus cuentas. Porque Coca-Cola ha perdido contratos de ventas en al menos cinco universidades estadounidenses, entre ellas la Universidad de Michigan y la Universidad de Nueva York, donde se ha prohibido la venta de sus productos por los abusos cometidos en Colombia y la India. En este país, la multinacional ha visto cómo se cerraba una planta envasadora a causa de la presión de movimientos campesinos y de mujeres. También en Europa encontramos ejemplos: la Red Italiana del Nuevo Municipio, que engloba a más de cien municipios, ha excluido la presencia de productos Coca-Cola de todos los distribuidores en la Administración, escuelas, institutos y comedores. Por todas partes surgen personas, redes ciudadanas, municipios, foros y caravanas que optan por otro tipo de consumo y que se han propuesto no ponerle las cosas fáciles a Coca-Cola. La lista continúa y es larga.

La historia negra de las aguas negras

artículos OMAL (Observatorio Multinacionales en America Latina)

Ebro-Puleva

artículos OMAL (Observatorio Multinacionales en America Latina)


Nestlé
artículos OMAL (Observatorio Multinacionales en America Latina)

http://javierdelaribiera.blogspot.com/2007/08/nestle.html


Subvencionan con 5.470 euros diarios a seis familias andaluzas


Las grandes familias de la oligarquía andaluza volvieron a monopolizar, un año más, las subvenciones agrícolas de esa comunidad autónoma. Los seis primeros perceptores de estos subsidios, las familias Mora Figueroa, Hernández Barrera, López de la Puerta, el Duque del Infantado, la Duquesa de Alba y Nicolás Osuna García, recibieron en 2005 casi 12 millones de euros
Grandes gracias al sacrificio ajeno

El número 1 del ranking lo encabeza este año la familia Mora Figueroa Domech, que gracias a sus empresas Complejo Agrícola y Agrícola de Barbate alcanzan los 4 millones de euros. Una cantidad con la que se podrían pagar los ingresos anuales de 15.000 campesinos en Guatemala, donde la pobreza rural alcanza a tres de cada cuatro personas.

Los Mora Figueroa son propietarios de extensas explotaciones en Andalucía, y accionistas de un imperio empresarial que cuenta, entre otras, con participaciones en la filial española de Coca Cola.

Los hermanos Hernandez Barrera son los principales accionistas de la compañía Ebro Puleva S.A., una de las primeras empresas europeas del sector alimentario. Esta empresa, ‘multisubsidiada’ a ambos lados del Atlántico, recibió sólo en España (2003) la astronómica cantidad de 20.400.000 euros por sus actividades, incluyendo las explotaciones de arroz y la transformación, comercialización y exportación de azúcar. El impacto que esto supone sobre los campesinos del tercer mundo es significativo. Sólo en el caso del azúcar, las restricciones impuestas por Europa a las exportaciones de los países africanos costaron 32 millones de euros a Malawi en 2003. Esta cantidad corresponde al presupuesto total de salud de este país, donde un 15 por ciento de la población padece el VIH/SIDA [3]. Felix Hernández Barrera (Dehesa Norte) recibió el pasado año una cantidad cercana a los 3 millones de euros.

El tercero en la lista fue el Duque del Infantado (Íñigo de Arteaga y Martín), quien se embolsó a su nombre 1.776.985 euros. Y la familia López de la Puerta (Jose Lopez Mazuelos S.A.), con intereses en distintas empresas como Inmobiliaria La Colegiata, Urso, Agroandaluzas o Compañía Campos, recibió en 2005 la cantidad de 1.326.530 euros.

Con sólo dos de sus empresas (Euroexplotaciones Agrarias y Eurotécnica Agraria), la Duquesa de Alba ingresó el pasado año 1.155.000 euros procedentes de subvenciones, vía Junta de Andalucía. El total de sus tierras y fincas se acerca a las 34.000 hectáreas, equivalentes a más de 170 veces la extensión del Principado de Mónaco,

Euroexplotaciones Agrarias tiene su sede en una dependencia aneja al Palacio de Liria, la residencia de la duquesa de Alba en Madrid. Está presidida por la propia duquesa, Cayetana Fitz-James Stuart, y entre sus principales administradores figuran su marido, Jesús Aguirre Ortiz de Zárate (vicepresidente) y su hijo, Carlos Fitz-James Martínez de Irujo, como consejero delegado y principal accionista de la sociedad, en cuyo capital participan también Alfonso, Jacobo y Eugenia Martínez de Irujo FitzJames Stuart.

Eurotécnica Agraria, la segunda de las propiedades de la duquesa, pertenece en un 90% a ésta y el resto del capital está repartido entre Jesús Aguirre, y Fernando, Cayetano y Alfonso Martínez de Irujo.

Nicolás Osuna García (Haciendas del Sur) no es aristócrata pero cuenta con una de las fortunas más grandes de Sevilla. Su empresa recibió en 2005 la suma de 880.894 euros.

Haciendas del Sur es filial de la madrileña Agrícolas del Genil, filial a su vez del Grupo de Inversiones Noga, del cual Osuna es propietario y fundador. Tras la compra, hace unos años, de las propiedades de la familia Oriol se convirtió en uno de los mayores terrateniente del olivar español. Al margen de sus intereses en la agricultura, Inversiones Noga controla un imperio económico a través de la Inmobiliaria Osuna y la Urbanizadora Osuna, promotoras de más de 90.000 viviendas hasta 2004, con presencia en 14 provincias. Ese mismo año, el grupo Noga anunció una inversión de más de 60 millones de euros en la construcción de tres hoteles.

También la Compañía de Jesús y Mario Conde recibieron importantes cantidades de dinero durante el pasado año. Los jesuitas, pese a proclamar su trabajo “en defensa de la fe y la promoción de la justicia”, no han tenido reparo en recolectar los 213.242 euros asignados en 2005. Un escalón más abajo se encuentra el ex-banquero que ha tenido que conformarse con 104.693 euros otorgados por su finca Los Carrizos.

La legalidad tiene poco que ver con la legitimidad. Y en este caso, mientras unos pocos reciben por vía de la PAC “ayudas” ingentes, millones de campesinos en países pobres carecen de lo más básico por el efecto de las exportaciones subvencionadas y la restricción del acceso a mercados que impone la Unión Europea. Del mismo modo, la concentración de los recursos económicos en manos de los grandes productores y empresas del sector agropecuario ponen en serias dificultades a la agricultura familiar europea.


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=39758 (aquí noticia)