miércoles, 16 de abril de 2008

Venezuela: nacionalización de empresas

La situación en Venezuela se pone cada vez más interesante. Hay nacionalización en en varias empresas, los trabajadores asumen una iniciativa interesante que no es nueva pero si más dura. Abajo artículos y videos:

“Ante las denuncias de sabotaje en Sidor, los trabajadores deben asumir el control y gestión de la empresa”, Orlando Chirino
Por: C-CURA/Prensa
Fecha de publicación: 11/04/08


CARACAS, Venezuela, 11 de abril (CCURA-Prensa). En el día de ayer trabajadores de Sidor denunciaron ante Venezolana de Televisión, que se habría producido un intento de sabotaje a través del supuesto bloqueo del Sistema Automatizado de Producción (SAP), el cual es el cerebro informático de la empresa. Según afirmaron, también se habrían introducido a la planta personas que en el pasado reciente hicieron trabajos para Ternium Sidor, haciéndose pasar por camarógrafos de VTV. Los trabajadores afirman que es imposible que se haya estado haciendo mantenimiento, y sospechan que el sistema fue bloqueado para algunas personas intencionalmente, mientras altos gerentes sí tendrían acceso a la información que guarda el sistema. Los trabajadores que hicieron la denuncia informaron además, que se habría sacado información confidencial tanto en físico como de las computadoras.

Ante esta denuncia, Orlando Chirino, coordinador nacional de la UNT y dirigente de C-CURA planteó que los trabajadores con apoyo de técnicos e ingenieros en informática, aliados a su lucha, de la misma empresa o provenientes de otras empresas de la región o de otras zonas del país, deberían asumir de inmediato el control obrero de la empresa.

“Los trabajadores en asamblea junto al sindicato, de inmediato deberían elegir un comité de control obrero de la empresa que se encargue de asumir el manejo del Sistema Automatizado de Producción, así como la fiscalización de los archivos de la empresa, tanto físicos como digitalizados, el control y seguridad de los inventarios de equipos y materia prima, de materiales de acero dispuestos para la exportación, así como de los libros de contabilidad de la empresa. Está muy bien que el Estado envíe técnicos, ingenieros y contables pero estos deben actuar junto al comité de control elegido democráticamente por los trabajadores”, afirmó Chirino.

Sin duda, esta denuncia nos trae a la memoria el paro-sabotaje petrolero, mediante el cual empresas privadas y transnacionales que manejaban los sistemas computarizados realizaron todo tipo de daños y bloqueos a los sistemas, dificultando la recuperación técnica de PDVSA.

“Para evitar lo que sucedió en PDVSA en el paro del 2002-2003, y salirle al paso a cualquier intento de la transnacional de sabotear a Sidor, son los trabajadores los que están mejor dispuestos por su conocimiento colectivo acumulado, por su experiencia laboral y su decisión de defender a la empresa, de protegerla de cualquier ataque interno o externo y garantizar su seguridad y pleno funcionamiento. Precisamente por ello, es que desde C-CURA estamos planteando que la nacionalización de Sidor lograda con la movilización de los trabajadores, debe completarse a través del control y gestión de la empresa por parte de sus empleados, obreros, técnicos e ingenieros. Por otra parte, de comprobarse la veracidad de esta denuncia, el gobierno debe nacionalizar la empresa sin indemnización y los recursos que se pensaban utilizar para pagar a la transnacional o comprar la mayoría accionaria, deben utilizarse para pagar el aumento de salario exigidos por los trabajadores en el contrato, así como los demás beneficios socioeconómicos allí establecidos”, concluyó Chirino.

Nacionalizarán sólo cementeras que pertenecieron al Estado

http://www.aporrea.org/actualidad/n112028.html

Trabajadores denuncian sabotaje e infiltraciones en Sidor
http://www.aporrea.org/trabajadores/n112272.html

Para el que no haya visto aún este documental imprescindible sobre Venezuela, "La revolución no será transmitida" por los medios de comunicación, siguen sin transmitirla

Coninua...

martes, 15 de abril de 2008

Krishnamurti La revolución interna





«EL CAMBIO en la sociedad es de importancia secundaria; eso ocurrirá de forma natural e inevitable cuando, como seres humanos, realicemos ese cambio en nosotros mismos.»

Estábamos considerando la extraordinaria complejidad de la vida diaria, la lucha, el conflicto, la desdicha y la confusión en que nos hallamos. Hasta que no comprendamos realmente la naturaleza y la estructura de esta complejidad, como estamos presos en esa trampa, no habrá libertad: ni la libertad para inquirir, ni la libertad que nos llega con gran júbilo y en la cual se manifiesta la entrega total de uno mismo. Tal libertad no es posible si existe alguna forma de temor, bien sea superficialmente o en las profundidades recónditas de nuestra mente. Señalamos ya la relación entre el temor, el placer y el deseo, y que para comprender el temor tenemos que comprender también la naturaleza del placer.

Esta mañana hablaremos del centro, del cual provienen nuestra vida y nuestras actividades, y también si es posible cambiar ese centro. Porque evidentemente es necesario un cambio, una transformación, una revolución interna. Para realizar esa transformación tenemos que examinar con cuidado lo que es nuestra vida, sin escapar de ella, sin distraernos con creencias y aseveraciones teóricas, sino observando muy bien lo que nuestra vida es en realidad, y viendo si es posible transformarla por completo. Con esa transformación puede que afectemos la naturaleza y la cultura de la sociedad. Tiene que ocurrir un cambio en la sociedad, porque la maldad y la injusticia social son tan grandes, es tan vergonzosa la farsa del culto religioso... Pero el cambio en la sociedad es de importancia secundaria, eso ocurrirá de forma natural e inevitable, cuando como seres humanos, que se relacionan entre sí, realicemos ese cambio en nosotros mismos.

A lo largo de esta mañana vamos a considerar tres cosas esenciales. ¿Qué es vivir nuestra vida cotidiana? ¿Qué es la compasión, el amor? Y la tercera, ¿qué es la muerte? Las tres están íntimamente relacionadas; al comprender una comprenderemos las otras dos. Según hemos visto, no podemos tomar fragmentos de la vida, escoger una parte de la vida que consideramos valiosa o que nos atrae, o que nuestras inclinaciones reclaman con vehemencia. O tomamos la totalidad de la vida –en la cual están involucrados la muerte, el amor y el vivir–, o tan sólo tomamos un fragmento de ella que pueda parecer satisfactorio, pero que inevitablemente acarreará mayor confusión. Tenemos, pues, que tomarla en su totalidad, y al considerar lo que es el vivir, debemos tener en cuenta que estamos discutiendo sobre algo que es total, sano y sagrado.

Podemos observar que en las relaciones de la vida diaria hay conflicto, sufrimiento y dolor; dependemos de otro constantemente, y en esta dependencia existe la autocompasión y la comparación. A eso le llamamos vivir. Permítanme volver a repetir que no nos ocupamos de teorías, que no difundimos ninguna ideología, porque es obvio que las ideologías, cualesquiera que sean, no tienen valor, al contrario, acarrean mayor confusión y mayor conflicto. No estamos recreándonos con opiniones, evaluaciones, o censuras. Estamos interesados únicamente en observar lo que de verdad ocurre para ver si eso puede ser transformado.

Podemos ver claramente cuán contradictoria y confusa es nuestra vida cotidiana; tal como la vivimos ahora, carece absolutamente de sentido. Es posible inventarle un significado; los intelectuales realmente le inventan un sentido a la vida, y la gente lo acepta. Pero ese sentido puede ser una filosofía muy ingeniosa, que es creada de la nada. Mientras que si únicamente nos interesa “lo que es”, sin inventarle algún significado, o sin escapar, y sin caer en teorías o ideologías, si estamos tremendamente alerta, entonces la mente es capaz de enfrentarse a “lo que es”. Las teorías y las creencias no cambian nuestra vida; el hombre las ha sustentado durante miles de años y no ha cambiado; quizás le han dado un pulimento superficial; quizás sea un poco menos salvaje, pero es todavía brutal, violento, caprichoso, incapaz de mantener la seriedad. Vivimos una vida de gran sufrimiento desde el instante en que nacemos hasta que morimos. Ése es un hecho. Y ninguna teoría especulativa sobre ese hecho podrá afectarlo. Lo que realmente afecta a “lo que es” es la capacidad, la energía, la intensidad, la pasión con que miramos ese hecho. Y no podemos tener pasión e intensidad si la mente está persiguiendo alguna ilusión, alguna ideología especulativa. Estamos examinando algo más bien complejo para lo cual necesitamos toda nuestra energía, toda nuestra atención, no sólo mientras estamos en este recinto, sino también a través de la vida, si es que somos algo serios. Lo que nos interesa es cambiar “lo que es”, el sufrimiento, el conflicto, la violencia, la dependencia de otro, no la dependencia del que vende víveres, del médico, o del cartero, sino la dependencia en nuestra relación con otro, tanto psicológica como psicosomáticamente. Esa dependencia de otro siempre engendra miedo: mientras yo dependa de usted para mi sostén, emocional, psicológica o espiritualmente, soy su esclavo y, por lo tanto, tengo temor. Ése es un hecho. La mayoría de los seres humanos dependen de otro, y en esa dependencia está la autocompasión, que nace de la comparación. De manera que donde haya dependencia psicológica de otro –de la esposa, o del esposo–, tendrá que haber no sólo temor y placer, sino también el sufrimiento que éstos generan. Espero que estén observando esto en ustedes mismos, y no meramente escuchando al que les habla.

Ustedes saben que hay dos maneras de escuchar: escuchar a la ligera, como se escucha una serie de ideas, estando de acuerdo o en desacuerdo con ellas; y hay otra manera de hacerlo, que consiste no sólo en escuchar las palabras y el significado de éstas, sino también lo que está realmente ocurriendo en ustedes mismos. Si escuchamos así, entonces lo que dice el que habla guarda relación con lo que están escuchando dentro de ustedes mismos. Entonces no están tan sólo escuchándome a mí –lo que no tiene la menor importancia–, sino todo el contenido de su ser. Y si están escuchando así con intensidad, al mismo tiempo y en el mismo nivel, entonces ustedes y yo participamos juntos en lo que está realmente ocurriendo. Entonces tendrán ustedes la pasión que va a transformar aquello “que es”. Pero si no escuchan de esa manera, con toda la mente, con todo el corazón, entonces una reunión de esta clase carece totalmente de sentido.

Al comprender “lo que es”, la vida terrible que realmente llevamos, nos damos cuenta de que vivimos en aislamiento, pues aunque tengamos mujer e hijos, existe un proceso autoaislante que está operando dentro de uno mismo. Aun cuando vivan juntos en la misma casa, la esposa, la amiga o el amigo, cada cual está realmente aislado, con sus propias ambiciones y temores y su propio sufrimiento. El vivir de esa forma se llama relación. Repito, éste es un hecho; él tiene una imagen de ella, y ella tiene una imagen de él, y cada uno tiene su propia imagen de sí mismo. La relación que se produce es entre esas imágenes, pero ésa no es una relación verdadera. Tenemos, pues, que averiguar cómo se elaboran esas imágenes, cómo se crean, por qué habrían de existir, y lo que significaría vivir sin esas imágenes. No sé si ustedes han considerado alguna vez si es posible una vida en la que no haya imágenes, creencias, y qué significaría vivir sin ellas. Vamos a averiguarlo.

Tenemos muchas experiencias todo el tiempo y podemos ser, o no ser conscientes de ellas. Cada experiencia deja una huella; esas huellas se van fortaleciendo día tras día y se convierten en la imagen. Tan pronto alguien nos insulta, ya hemos formado una imagen del otro. O si alguien nos adula, otra vez se forma una imagen. Inevitablemente cada reacción genera una imagen. ¿Es posible que, una vez creada, esa imagen cese?

Para que una imagen cese, tenemos primero que averiguar cómo se forma; y si no respondemos adecuadamente a cualquier reto, es inevitable que el residuo deje una imagen. Si me llama tonto, inmediatamente usted se convierte en mi enemigo, o usted no me agrada. Cuando me llama tonto, tengo que estar intensamente alerta en ese momento, sin elegir, sin condenar, simplemente escuchando lo que usted dice. Si no reacciono emocionalmente a su aseveración, entonces no se forma imagen alguna.

Tenemos que estar, pues, atentos a la reacción, sin darle oportunidad de que arraigue, porque en cuanto la reacción echa raíces, ha formado ya una imagen. Ahora le pregunto: ¿puede usted hacerlo? Para hacerlo necesita prestar atención –no simplemente ir divagando como en sueños por la vida–, prestar atención en el momento del reto, con todo su ser, escuchando con su corazón y con su mente, de manera que vea con claridad lo que se está diciendo: ya sea un insulto, o una adulación, o una opinión sobre usted. Entonces verá que no existe imagen alguna. La imagen se forma siempre de lo que ha ocurrido en el pasado. Si es placentera, la conservamos. Si es dolorosa, deseamos deshacernos de ella. De manera que surge el deseo; una cosa deseamos retenerla, y la otra deseamos rechazarla; y del deseo nace el conflicto. Si nos damos cuenta de todo esto, prestándole atención sin elección alguna, simplemente observando, entonces podremos descubrir la verdad por nosotros mismos, y no viviremos de acuerdo con algún psicólogo o algún sacerdote, o algún médico. Si queremos descubrir la verdad tenemos que estar completamente libres de todo eso, y estar solos. Estar solo es dar la espalda a la sociedad. Si ustedes se han observado con detenimiento, verán que una parte de su cerebro, la cual ha evolucionado a lo largo de muchos miles de años, es el pasado, y que el pasado es la experiencia, la memoria. En ese pasado hay seguridad. Espero que estén observando todo esto en ustedes mismos. El pasado responde siempre inmediatamente, y el demorar la respuesta del pasado cuando afrontamos un reto, de manera que haya un intervalo entre el reto y la respuesta, es lo que pone fin a la imagen. Si no hacemos esto, estaremos viviendo siempre en el pasado. Somos el pasado, y en el pasado no hay libertad. Ésa es, pues, nuestra vida, una batalla constante, en la cual el pasado, modificado por el presente, se mueve hacia el futuro, que es todavía el movimiento del pasado, aunque modificado. Mientras exista ese movimiento, el hombre nunca podrá ser libre, siempre estará en conflicto, en sufrimiento, en confusión, en desgracia. ¿Puede demorarse la respuesta del pasado de manera que no ocurra la formación inmediata de una imagen?

Tenemos que mirar la vida como es, mirar la confusión y la miseria interminables, y el escape de eso hacia alguna superstición religiosa, o hacia la adoración del Estado, o hacia varias formas de entendimiento. Tenemos que mirar cómo escapamos hacia la neurosis, porque una neurosis ofrece un extraordinario sentido de seguridad. El hombre que “cree” es neurótico; el hombre que adora una imagen es neurótico. En esas formas de neurosis hay gran seguridad. Pero así no se llega a ninguna revolución radical en nosotros mismos. Para lograrla tenemos que observar sin elección, sin distorsión alguna del deseo, o del placer o del dolor, sólo observar realmente lo que somos, sin escapes. Pero no le demos nombre a lo que veamos, tan sólo observemos. Entonces tendremos la pasión, la energía para observar, y en esa observación se realiza un cambio tremendo.

¿Qué es el amor? Hablamos mucho de él: amor a Dios, amor a la humanidad, amor a la patria, amor a la familia. Pero extrañamente, unido a ese amor va el odio. Usted ama a su Dios y odia al Dios de otro, usted ama su patria, su familia, pero está en contra de la familia de otro, en contra de otra nación. Y en todo el mundo, el amor está asociado más o menos con el sexo. No estamos condenando, ni juzgando, ni evaluando; sólo observamos lo que está realmente ocurriendo, y si usted sabe cómo observar, el hacerlo le infunde una tremenda energía.

¿Qué es amor y qué es compasión? La palabra “compasión” significa pasión por todo el mundo, interesarse por todo, incluso por los animales que matamos para comer. Primero miremos lo que realmente es –no lo que debe ser– viendo lo que realmente es en la vida diaria. ¿Sabemos lo que significa amor, o únicamente conocemos el placer y el deseo, los cuales llamamos amor? Desde luego, con el placer, con el deseo, va la ternura, el cuidado, el afecto, etc. ¿Es, pues, el amor placer, deseo? Aparentemente lo es para la mayoría de nosotros. Uno depende de su esposa, uno ama a su esposa, no obstante, si ella se fija en alguna otra persona, uno se siente encolerizado, frustrado, infeliz; y en última instancia está el tribunal para divorcios. ¡Eso es lo que llamamos amor! Pero si su esposa muere, se busca otra, porque es muy grande la dependencia. Uno nunca pregunta por qué depende de otro. (Hablo de dependencia psicológica.) Si lo observa, verá allá en lo profundo, cuán solo está, cuán frustrado e infeliz es. No sabe qué hacer con esa soledad, ese aislamiento, que es una forma de suicidio. Y, por lo tanto, al no saber qué hacer, depende de alguien o de algo. Esa dependencia le proporciona gran comodidad y compañía, pero cuando esa compañía es ligeramente alterada, uno se torna celoso, furioso. ¿Mandarían ustedes a sus hijos a la guerra si los amaran? ¿Les darían la clase de educación que ahora reciben, educándolos sólo técnicamente, para ayudarles a conseguir un empleo, para aprobar algunos exámenes e ignorar el resto de la totalidad de esta vida maravillosa? Los cuidan con tanto esmero hasta que llegan a tener cinco años y luego los echan a los lobos. Eso es lo que llamamos amor. ¿Existe el amor cuando hay violencia, odio, antagonismo? ¿Qué haremos, pues? Dentro de esta violencia y odio está nuestra virtud y nuestra moralidad; cuando rechacemos eso, entonces seremos virtuosos. Eso significa ver todas las implicaciones de lo que es el amor, valernos por nosotros mismos y ser capaces de amar. Ustedes escuchan esto porque saben que es la verdad. Si no lo viven, la verdad se convierte en veneno; si oyen algo verdadero y lo abandonan, eso trae otra contradicción en la vida y, por lo tanto, mayor desdicha. Escuchen, pues, con su corazón y con toda su mente; o no escuchen nada. Pero como se hallan aquí, espero que estén escuchando.

El amor no es lo contrario de ninguna otra cosa. No es lo opuesto del odio, ni de la violencia. Aunque no dependamos de alguien y vivamos muy virtuosamente –colaborando en la asistencia social, manifestándonos por las calles–, si no tenemos amor, todo eso carece por completo de valor. Si amamos, entonces podemos hacer lo que nos plazca. El hombre que ama no comete errores, y si comete alguno, lo corrige inmediatamente. Un hombre que ama no siente celos, ni remordimientos, para él no existe el perdón, porque en ningún momento surge algo que sea motivo de perdón. Todo esto requiere una investigación profunda, gran cuidado y atención. Pero estamos presos en la trampa de la sociedad moderna; hemos creado esa trampa nosotros mismos, y si alguien nos señala ese hecho, no lo tenemos en cuenta. De manera que siguen las guerras y el odio.

Desearía saber qué piensan ustedes acerca de la muerte; no teóricamente, sino lo que en realidad significa para ustedes; no como algo que ha de llegar inevitablemente, bien sea por accidente, debido a una enfermedad o a la vejez. Eso le ocurre a todo el mundo: en la vejez nos entran las pretensiones de actuar como si fuéramos jóvenes. Todas las teorías, todas las esperanzas significan que estamos desesperados; y en nuestra desesperación buscamos algo que nos dé alguna esperanza. ¿Ha observado usted su desesperanza para ver por qué existe? Existe porque uno se compara con otro, porque uno desea alcanzar una meta, convertirse en algo, ser, realizarse.

Una de las cosas extrañas de la vida es que estamos condicionados por el verbo “ser”. Porque en él existe el pasado, el presente y el futuro. Todo el condicionamiento religioso está basado en ese verbo “ser”; en él tienen su fundamento el cielo y el infierno, todas las creencias, todos los salvadores, todos los excesos. ¿Puede un ser humano vivir sin ese verbo que significa vivir y no tener pasado ni futuro? No significa “vivir en el presente”; ustedes no saben lo que significa vivir en el presente. Para vivir completamente en el presente tenemos que saber cuál es la naturaleza y la estructura del pasado: que es uno mismo. Tenemos que conocernos a nosotros mismos de una manera tan completa que no haya ningún rincón oculto; ese “nosotros mismos” es el pasado, y se nutre del verbo “ser” que es llegar a ser, realizarse, recordar. Averigüemos lo que significa vivir sin ese verbo en el mundo psicológico, interno.

¿Qué significa la muerte? ¿Por qué todos la tememos tanto? En Asia la gente cree en la reencarnación; en eso encuentran gran esperanza –no sé por qué– y la gente continúa hablando y escribiendo sobre ella. ¿Qué es lo que se va a encarnar? ¿Todo el pasado, toda la desdicha, toda la confusión, todo lo que somos ahora? Creemos que “el yo” (aquí se usa la palabra “alma”) es algo permanente. ¿Es que existe algo en la vida que sea permanente? Nos gustaría tener algo permanente, y por ese motivo colocamos la muerte a distancia y separada de nosotros, nunca la miramos, porque nos atemoriza. Luego tenemos “el tiempo”, el tiempo entre lo que es y lo que inevitablemente ocurrirá, O bien proyectamos nuestras vidas al mañana y continuamos como estamos ahora, esperando que ocurra alguna clase de resurrección, o bien morimos cada día. Morimos cada día para nosotros mismos, para nuestra desdicha, para nuestro sufrimiento; nos despojamos de esa carga cada día de manera que nuestra mente sea fresca, joven e inocente. La palabra “inocencia” significa “incapaz de ser herida”. Tener una mente que no pueda ser herida no quiere decir que haya desarrollado mucha resistencia; al contrario, una mente así está muriendo para todo lo que ha conocido donde ha habido conflicto, placer y dolor. Sólo entonces la mente es inocente; eso quiere decir que puede amar. No es posible que amemos con la memoria; el amor no es cosa del recuerdo, del tiempo.

De manera que el amor, la muerte y el vivir no son cosas separadas, sino una unidad total, y en esa unidad está la sensatez. Esa sensatez no puede existir si hay odio, ira, celos, y cuando hay dependencia, la cual engendra el temor. Cuando hay sensatez, la vida se vuelve sagrada; hay gran júbilo y podemos hacer lo que queramos; y lo que entonces hacemos es válido y virtuoso.

No conocemos todo esto; sólo conocemos nuestra miseria, y como nada sabemos, tratamos de escapar. Si por lo menos dejáramos de escapar para que pudiéramos realmente observar, evitando movernos siquiera un ápice de “lo que es”, sin nombrarlo, condenarlo o juzgarlo, de manera que sólo pudiéramos observarlo. Para observar algo se requiere interés, y tener interés significa tener compasión. Con una vida tan espléndida y completa, se puede entonces participar en algo de lo que hablaremos mañana, o sea, la meditación. Sin haber establecido esa base, la meditación es mera autohipnosis. Establecer esa base significa que hemos comprendido esta vida extraordinaria, por lo que tenemos una mente sin conflicto y llevamos una vida en la que hay compasión, belleza y, por lo tanto, orden. No se trata del orden de un programa, sino el orden que surge cuando comprendemos lo que es el desorden: y nuestra vida es eso. Nuestra vida está en desorden. El desorden es contradicción, el conflicto de los opuestos. Cuando comprendemos ese desorden que hay en nosotros mismos, entonces de dicha comprensión surge el orden, el orden que es preciso, matemático, en el que no hay distorsión. Todo esto requiere una mente meditativa, una mente que es capaz de observar en silencio.

Más allá de la Violencia, © KFT.
Fundación Krishnamurti Latinoamericana (FKL)

Coninua...

lunes, 14 de abril de 2008

CRONICA DE LA CONDENA ANUNCIADA A LOS INOCENTES DEL 11-M






Fuente: Indymedia Barcelona







La sentencia será condenatoria para los inocentes árabes y musulmanes imputados. Los van a condenar por la simple razón de que Casa Blanca ya designó a bin Laden y Al Qaeda, autores de los atentados del 11- M, en la misma mañana del 11 marzo 2004. Los van a condenar porque los políticos populares y socialistas, los medios de comunicación, la Justicia, y los jefes de la policía española están controlados por los amos del mundo, CFR, Trilateral y Bilderberg.

Y en España la sumisión, la obediencia de estos organismos raya la prostitución más indecente e intolerable. Mientras algunos nacionalistas españolistas, y patriotas crispados van gritando “España una, libre, grande, soberana”, sus dirigentes y los gobernantes están actuando al servicio de una potencia extranjera.Durante el mismo día 11 de marzo, según nos anunció PJ Ramírez, en el artículo Joint pointure, Zapatero recibió una llamada de un “topo” de la Casa Blanca, indicándole que la autoría de la masacre era la del grupo terrorista Al Qaeda y Bin Laden. La misma llamada la recibió Aznar diciéndole que Casa Blanca había designado al grupo terrorista Al Qaeda, pero que su posición no se haría pública hasta el 14, después de las elecciones.¿Como lo sabían? Ellos mismos lo hicieron, concretamente elementos de la CIA.

Casa Blanca no estaba enterada porque tuviera topos dentro los pequeños grupos de traficantes de Avilés, o infiltrados en las mezquitas de España, y confidentes en las bandas de pequeños chorizos marroquíes y rateros y traficantes al menor de droga, y en los grupos de inmigrantes árabes.Lo sabían porque lo hicieron, lo planearon, lo organizaron, y lo supervisaron. Y han estadoPresionando hasta ahora para que los políticos, medios, jueces no se salgan del guión establecido.Por ejemplo, en El país del 21 octubre, los EEUU presionan enviándoles un sustancioso informe sobre correos electrónicos, citándonos un correo proveniente de Jordania, muchos vacíos, y una página Web que visitaba sobre imanes y mezquitas. Es de muy mal gusto que los americanos aporten unas supuestas pruebas fuera de plazo, cuando saben que Rabei Osman no se puede defender y judicialmente no sirven. Sobretodo es de muy mal gusto cuando el abogado de oficio, Endika Zulueta, de Rabei Osman desmontó todas las pruebas falsas provenientes de la CIA y de sus colaboradores de la UCIE, como pruebas falsas, fabricadas y únicamente tendentes a inculpar al inocente Rabei Osman. Es muy lamentable porque esta intromisión del Departamento de Estado de los EEUU ante la sumisa y prostituida Audiencia Nacional es como una orden a condenar el que más probabilidades de los inocentes a ser liberado gracia a una impecable defensa jurídica, con demostraciones incontestables en la misma sala del juicio.

Estas insinuaciones del gobierno de los Estados Unidos sobre la culpabilidad de Rabei Osman, son intolerables en cualquier país donde los jueces se precian de ser independientes. Y más intolerable en este juicio, en el que el juez Gómez Bermúdez impidió al abogado Endika Zulueta preguntar sobre la CIA, sobre qué agentes le habían dado las informaciones falsas. A pesar de que todos los acusados fueron interrogados en España por elementos de la CIA, a pesar de que a Rabei los estadounidenses no respondieron sobre la famosa Web islamista, que les servía de prueba, desaparecida y con servidor en los EEUU, ni sobre una supuesta cuenta que habría creado con la fecha de nacimiento del 11 marzo de cualquier año. Sobre todo cuando los de la CIA no han permitido interrogar a elementos clave como Setmarian, considerado autor intelectual del 11-M y jefe de al Qaeda y detenido en alguna cárcel clandestina de la CIA.

El abogado Zulueta desmontó todas argumentaciones presentadas por la policía de la UCIE, unidad al servicio de la CIA, y sobretodo demostró que eran pruebas construidas por la policía española y la CIA. Ahora el Departamento de estado de los EEUU, que no es ni parte civil, ni nada, presenta fuera del juicio, a 10 días de la sentencia su veredicto haciendo culpable a Rabei Osman el egipcio, entrometiéndose con la Justicia española como si fueran simples sirvientas de un estado colonial, que les deben obedecer.Todas las presiones de los EEUU para que condenen a los inocentes inmigrantes y árabes imputados, se nos hacen más intolerables, cuando sabemos que en los Estados Unidos todavía el Gobierno no se ha atrevido a presentar a la Justicia a ninguno de los cientos de supuestos militantes de Al Qaeda encarcelados desde hace años, porque allí, los Tribunales son independientes y no se dejan presionar por su propio gobierno y menos por el Pentágono.Además, vemos que la prueba que pretenden culpabilizar a rabei Osman de ser el gran terrorista islámico, y supuesto responsable intelectual del grupo terrorista de Al Qaeda que hizo el 11-m, se resume a un correo venido de Jordania (ni siquiera sabemos si es correo basura) y una Web religiosa que visitaba de imanes y mezquitas. Esa prueba nueva es un insulto y una agresión al Islam, a los musulmanes y a toda persona civilizada, al asociar las mezquitas e imanes, como prueba del terrorismo incontestable de Rabei Osman. Es prueba que añade además fuera del juicio es un insulto a la inteligencia.

Los norteamericanos no se han enterado que España es un estado laico, y que su fundamentalismo religioso, su cruzada contra el Islam, sus guerras petroleras y asesinas que hacen en nombre de dios nos hacen vomitar. El departamento de Estado sabe que el juez Gómez Bermúdez es pobre miserable servicial, que ya juzgó los inocentes de Lavapiés acusados del 11-S, condenándoles a multitud de años por terrorismo. Saben que es manejable, que obedece, y que con su labia y chulería sabe orientar el proceso a donde le piden los americanos. Pero por muy miserable y servil que sea, debe tener el mínimo de dignidad para que no parezca que el que está juzgando a los inocentes musulmanes es el Departamento de Estado de los EEUU.Es repugnante de constar que el Gobierno de los EEUU después de provocar el atentado, de montar pruebas contra musulmanes, de corromper a policías, jueces, insistan en condenar a los imputados que lo han sido por presión y informaciones de ellos mismos. Es repugnante su insistencia y presión para asegurarse que serán todos condenados.

Esta doctrina americana de asociar a terrorismo los musulmanes e imanes y mezquitas es demasiado corriente, y ya ha provocado demasiadas muertes, y todavía insisten, olvidándose que la política de España, la de Zapatero es la de diálogo y acercamiento de culturas. Siguen con su doctrina fundamentalista de odio y guerra.Es un ultraje que presionen antes de la sentencia ya que en teoría los jueces son independientes, y es un insulto que un gobierno extranjero se entrometa enviando a la Audiencia Nacional unas pruebas racistas, xenófobas, ilegales, incitando a mantener en prisión a Rabei Osman, hecho que no es de su incumbencia.Por lo poco que se, la actitud debía ser la de esperar la sentencia sin presionar a los jueces, y luego como cualquier de los actores puede apelar y recurrir.

El Gobierno de los EEUU debe utilizar la diplomacia y los embajadores y no dirigirse directamente a la Audiencia Nacional como si los jueces fueran sus sirvientas. Esta actitud del departamento de Estado sigue siendo un ultraje a los españoles por el irrespeto a los representantes de nuestra justicia, aun que estos sean unos serviciales a una potencia extranjera y traidores a la independencia de nuestro país.

Como los de la CIA ya saben los resultados de la sentencia, esta presión a última hora quiere decir que Rabei Osman beneficiaba de la libertad, o de una pena mínima, hecho muy posible, para evitar que la impecable defensa de Zulueta, no sea recurrida al Tribunal, o a instancias internacionales.Nos queda esperar que el recurso en instancias internacionales, ya que los jueces del Supremo, son más de lo mismo, hagan justicia con todos los inocentes musulmanes, incitando así a los jueces de este protectorado a recuperar la independencia perdida.En la misma página del 21 de octubre de El País, nos explican los del FBI querían además de interrogar a los imputados, querían interrogar a los testigos de la matanza. Del Olmo lo rechazó. Dice que insistieron y utilizaron mentiras para poder seguir interrogando a los testigos, alegando que entre los 191 muertos y 2000 heridos había varios estadounidenses.

No nos extraña sabiendo que algunas de las débiles y falsas pruebas son la de testimonios protegidos, que se contradicen, además de ser muy mal interrogados, sin ningún rigor, aceptando sin más lo que le habían preparado decir. Y Del Olmo reconoce que en los primeros días los de la CIA tuvieron acceso a las pesquisas y pudieron llevase informes de la investigación.El 11- M es una acción encubierta más de la CIA. Así denominan los terroristas de la CIA a los crímenes y atentados terroristas. La llevaban preparando desde antes de la invasión a Irak, en colaboración con los de la UCIE, jueces domesticados como Garzón y otros de la Audiencia Nacional, y el gobierno de Aznar.

El 11- M fue el eslabón final de una serie de acciones encubiertas de la CIA en España, que gozaban de total impunidad, aumentada todavía más por decretos de Aznar en 2002.Algunas acciones previas: En septiembre 2001 los EEUU obligó a la justicia española a detener islamistas, como represalia del 11-S. España el país como menos árabes fue el más obediente, a la altura de Jordania, Yemen, Egipto, Kuwait que aprovecharon par detener y colgar algunos disidentes. etc.Meses más tarde, los EEUU mandan a su colaborador Garzón detener a musulmanes de la mezquita de Lavapiés y a inmigrantes , acusándoles nada menos que de ser los autores del 11-S y de ser militantes y dirigentes de Al Qaeda de España y Europa.

El auto de Garzón estaba basado en conjeturas, mentiras, interpretaciones e informaciones fabricadas de la CIA a base de seguimientos y escuchas de musulmanes que Garzón hacía desde hacía 8 años y renovaba ilegalmente las escuchas y seguimientos al servicio del Pentágono, en colaboración con los de la CIA y FBI. Acusaciones de presos sacadas a base de torturas, todas ilegales, sobretodo las provenientes de presos de Guantánamo.Todas estas múltiples detenciones de inocentes que Garzón sigue realizando, siguen el guión del Pentágono de crear y provocar la amenaza del terrorismo islamista en España y Europa, que debía justificar sus guerras, y conseguir el apoyo de los europeos a sus guerras de dominación. Cuando las campañas propagandísticas no funcionan, entonces intervienen las acciones encubiertas para desestabilizar un país y hace cundir el pánico, la manera para que el pueblo siga sumisamente las políticas de los que mandan La finalidad del Pentágono sigue siendo la de crear la amenaza islámica, el enemigo islámico “que nos quiere destruir, que nos amenaza, que es intolerante y nos quiere matar” para así justificar sus guerras en Medio Oriente y la dominación de los países petroleros. Para ello, realizan campañas periodísticas y acciones terroristas a las que inmediatamente acusan a Al Qaeda, para provocar la xenofobia, el racismo, la rivalidad entre las dos culturas y la guerra de civilizaciones que por el momento no les ha dado resultado.Después de tres años de mantener encerrados a los inocentes de Lavapiés, acusados de la criminal mentira de haber cometido los atentados del 11-S, y antes de llegar el juicio, los de la CIA provocaron el atentado del 11-M, y acusan a inmigrantes de Lavapiés y otros que vinculan con los detenidos por Garzón del 11-S. Así, justo antes del juicio de l Macrojuicio 11-S, garzón que debía ser condenado por inventarse las acusaciones a inocentes, consiguió que se les condenara por terrorismo por estar vinculados a otros inmigrantes de Lavapiés que la policía acusaba de haber hecho el peor crimen de la historia de España. Recordemos que los árabes y musulmanes que no habían cometido ningún crimen político en territorio español en todo el siglo.

Otra de las razones por las que la CIA realizó el 11-M, es que necesitaban un atentado de dimensiones espectaculares para hacer creíbles las amenazas que venían realizando desde hacía tres años. Debían provocar un atentado real, para hacer creíble la amenaza del terrorismo islámico, que los medios no paraban de anunciar semana tras otra. . Así tomaba sentido y veracidad la propaganda histérica de los medios, que los europeos no hacíamos caso por sentido común. Los invasores eran los norteamericanos, los asesinos, torturadores eran los norteamericanos y no los pueblos de Europa.Hay más razones, como las anticipadas por analistas como Freytas, quien días antes predijo, que los halcones neoconservadores, el lobby judío, no entregaría el poder fácilmente, y que lo única manera para revertir las encuestas, favorables a Kerry, era un atentado en alguna de las capitales europeas, Madrid, Londres, Berlín. intentarían es que para que esa amenaza de los islamistas contra Europa, que fue provocada por las detenciones de garzón y por una histérica campaña de prensa, hacía falta un atentado real para que fuera creíble, y para atormentar realmente a los europeos.Volvamos al día 11 de marzo de 2004.La designación de Al Qaeda la transmitió el banquero de Urquijo, Jaime de Carvajal, con entrada directa a Casa Blanca. Jaime de Carvajal, amigo de la Casa Real (bilderberg y Trilateral) es el único español que forma parte de CFR, el gobierno de los 300 poderosos que gobierna el mundo en la sombra. Esta organización designa desde hace 50 años los candidatos liberales y republicanos, en EEUU, y se cual sea el candidato que salga vencedor de las elecciones, siempre es un miembro de la CFR, y por tanto un sirviente que aplicará los planes y programas designados por los verdaderos amos del mundo, incluidas las guerras que padecemos. Jaime Carvajal asimismo forma parte de la Trilateral y bilderberg, redes directamente vinculadas a los amos del mundo que se dedican a conspirar y controlar gobiernos para enriquecerse más y aumentar su poder.

En España, los Bilderberg, como en los demás países, juegan a las dos bandas: Controlan a los dos partidos mayoritarios, a los del PP y a los socialistas. Controlan los medios de comunicación (El Mundo, la razón, Prisa, y las televisiones privadas y agencias de noticias), la Casa Real, que fueron quienes le orientaron en mantener el aparato franquista y dar libertad de partidos, diciéndole al rey que pidiera miles de millones para fortalecer la UCD, que ellos se encargarían de buscar los millones para montar, fortalecer al pequeño grupo socialista, dinero que les llegó a sacos por medio de la socialdemocracia alemana. Los integrantes de estas redes que dominan el mundo tienen la ayuda de los bancos más importantes, multinacionales, dirigentes de organizaciones internacionales (Banco Mundial, FMI, OTAN, Comunidad Europea y mayoría de presidentes de países del primer mundo. Van unidos y así se enriquecen.

Pero deben seguir y apoyar los planes y políticas de los estrategas del Pentágono o vinculados al Pentágono.Como los amos del mundo dictaron que bin laden fue el autor del 11-M, esta conjetura a fuerza de repetición se convierte en doctrina, y todos los demás deben obedecer a que esta creencia llegue a buen término.No extraña que en el Congreso, controlado por socialistas y populares, llegara a la misma conclusión que designó Casa Blanca el mismo día 11 de marzo. Si hubiera democracia, todas las mentiras que soltaron jefes policiales, políticos, se habrían investigado y en vez de tener más poder los que han callado, incurrido en contradicciones, mentiras, tergiversaciones, estarían ahora condenados.

En el Congreso y en el Juicio, se han repartido los roles para esconder la autoría de la CIA.Los del PP con la hipótesis de ETA, una manifiesta cortina de humo, y los socialistas con la hipótesis de Al Qaeda. Llevan más de tres años entreteniéndonos con este teatro, cuya finalidad es la de dar credibilidad a la mentira de la versión oficial, que no es otra que la que designó en Casa blanca.La estrategia es la de jugar a las dos bandas, la de Bilderberg.Los medios de comunicación dieron publicidad sólo a las dos conjeturas, la de Bin Laden la conjetura de ETA. La conjetura de Bin Laden, la defendida a capa y espada por el grupo Prisa de Polanco y Cebrián (Bilderberg y Trilateral), considerada la oficial, la de Casa Blanca y la conjetura de ETA defendida por El Mundo, COPE y Esperanza Aguirre (Bilderberg).Los bilderberg y trilateralistas controlan la totalidad de los medios de comunicación, sea por medio de bancos, o por medios de las empresas de comunicación.

Todos sabemos que los medios de comunicación pueden convertir cualquier hipótesis, aunque no esté demostrada, sin necesidad de presentar pruebas, en doctrina, lo que se llama opinión pública.Veamos como los amos del mundo no sólo controlan los políticos, sino a los medios de comunicación. Ejemplos de Trilateralistas:Luís Maria Ansón (Trilateral) fue fundador de la Razón, ex director ABC, ex director EFE, y actual director de la revista cultural de El Mundo.Nemesio Fernández-Cuesta, director de Prensa española y Repsol.Emilio Lamo de Espinosa, Director del Instituto Elcano, que no han parado de insistir sobre la amenaza islámica en Europa y dedicados a distribuir toda la propaganda del Pentágono en España.Polanco, quien no necesita presentación, ex franquista convertido en uno de los hombres más rico de España, junto al también ex franquista Cebrián.Los del PP nos han entretenido con la teoría conspiratoria de ETA, ya que para ellos los etarras son los malos y culpables de todo lo malo que pasa en España. Por tanto, no tuvieron necesidad de presentar ninguna prueba, les bastó a los Acebes, Aznar, Zaplana declarar su convencimiento de que los etarras eran los autores. Era una campaña fácil que solo necesitaba indicios, como la del Titadyne, inventada por Garzón, y otros indicios tipo doce bolsas, etarras en Madrid, en estaciones de tren, etc.

Aznar y el PP se aferraron a la mentira de ETA para conseguir la mayoría absoluta, imaginando que la podrían mantener durante los tres días que quedaban de campaña. Su previsión falló y ni siquiera consiguieron la mayoría simple por culpa de la excesiva campaña intoxicadora. La avaricia y prepotencia de poder también rompe el saco.Las hipótesis de ETA ha servido de cortina de humo para que no se investigue la hipótesis de Al qaeda. En el Congreso y juicio sólo se habló de ETA, para al final terminar concluyendo que como no fue ETA, la conclusión es la autoría de al Qaeda. Esta estrategia ha dado muy buen resultado, y además ha dado la ilusión a los espectadores y consumidores de la propaganda de Estado, que se han investigado hasta lo más profundo diferentes líneas de investigación.Y todavía lo han hecho mejor, porque los de El Mundo han asociado la teoría conspirativa de ETA a denuncias sobre la implicación de fuerzas de la policía, que son incontestables, policías que la mayoría han recibido ascensos, y han creado una gran confusión al mezclar verdaderas incógnitas, irregularidades de la instrucción, implicaciones policiales, ocultamientos judiciales y policiales, falsas pruebas policiales con la mentira de ETA. Al final han conseguido que la línea e hipótesis que hacía responsable a los policías, sea considerada una teoría conspiranoide paranoica al ir junto y de la mano de la teoría conspirativa de ETA.

Gracias a los medios, las hipótesis de ETA y al Qaeda se han convertido en doctrina. No necesitan pruebas. Lo han conseguido a fuerza de repetición, la manera de convertir mentiras en convicciones, creencia. Se da por válida y verdadera la hipótesis que más veces se ha repetido en los medios, que en este caso son dos, siendo la de ETA, la menos creíble ya que es una mera cortina de humo, que ni los mismos que la defienden se la creen. En la instrucción, Congreso, juicio, se han desechado todas las cuestiones y pruebas que no van a acordes a la doctrina, de que fueron los de Al Qaeda, En los medios se han silenciado, censurado e ignorado cualquier otra hipótesis, especialmente la autoría de la CIA, que aporta muchas más explicaciones sobre causas, objetivos y movimientos de la CIA en estos días.

Lo mismo hacen con los gobiernos en los EEUU, Bush-Clinton los dos eran CFR, Bush -Kerry eran ya CFR y Bilderberg,En España los Bilderberg apoyan a PP y PSOE. Estos son algunos de Bilderberg: Areilza-Fraga Iribarne-Felipe González, (1977) y ahora (Esperanza Aguirre-Rato y Solbes-Moratinos). Juegan a los dos bandos, así como las elecciones son un patético engaño, el circo de esta justicia es igualmente un engaño. Saldrán irremediablemente condenados. Nos dejamos los de entremedio, los Piquer, Solana, etc.¿Por qué hicieron esta barbaridad del 11-M?La CIA es especialista en matar a civiles desde hace muchos años, y lo sigue haciendo en Irak, Afganistán, Líbano, Palestina, y en cualquier lado del mundo, cuando les conviene a los intereses de las multinacionales.La CIA provoco el atentado para crear la amenaza islámica en Europa.

Creen que los europeos Europa con unos cuantos atentados se podrán contra los musulmanes, y se adherirán a sus guerras, ya directamente colaborando con el ejército de los EEUU, o sino por medio de la OTAN, manteniendo los países ocupados por los EEUU, que es lo mismo. Ya han conseguido que los ciudadanos europeos permitan que sus ejércitos sirvan de fuerzas de ocupación de los territorios conquistados por los marines. Así ellos pueden seguir invadiendo más países, ya que los europeos se encargan de mantear los territorios ocupados.

11-M: LOS ENCUBRIDORES DICTARON SENTENCIA

11-M: EL DELITO ES ‘SER’, NO ‘HACER


Coninua...

viernes, 11 de abril de 2008

Proyecto Pascua Lama

En el valle de San Félix, el agua más pura en Chile corre por ríos alimentados por 2 glaciares, donde existe el más precioso recurso (agua).
Grandísimos depósitos de oro, plata y otros minerales han sido encontrados bajos los glaciares.

Para llegar hasta ellos será necesario quebrar y destruir los glaciares -algo nunca concebido en la historia del mundo- y hacer 2 grandísimos huecos, cada uno tan grande como una montaña, uno para la
extracción y otro para el deshecho de la mina.
El proyecto se llama PASCUA LAMA. La compañía se llama Barrick Gold. La operación esta siendo planeada por una multinacional de la cual es miembro George Bush padre.
http://www.barrick.com
El gobierno Chileno ha aprobado el proyecto para que empiece este año. La Única razón por la cual no ha empezado aún, es porque los campesinos han obtenido un aplazamiento.
Morsas
Si destruyen los glaciares, no solamente destruirán la fuente de un agua especialmente pura, pero contaminarán permanentemente los 2 ríos de tal forma que nunca volverán a ser aptos para consumo por humanos o animales debido al uso de cianuro y ácido sulfúrico en el proceso de extracción.

Hasta el último gramo de oro será enviado a la multinacional en el extranjero y ni uno le quedará a la gente a quien le pertenece esta tierra .

A ellos solo les quedará el agua envenenada y las enfermedades consiguientes. Los campesinos llevan bastante tiempo peleando por su tierra, pero no han podido recurrir a la TV por una prohibición del Ministerio del Interior.
Narval
Su única esperanza para frenar este proyecto es obtener ayuda de la justicia Internacional .
Ballena azul
El mundo debe enterarse de lo que esta pasando en Chile . El lugar por donde empezar a cambiar el mundo es nuestro lugar.
Circula este mensaje entre tus amigos de esta forma:
Ballena blanca

Por favor copie este texto y péguenlo a un mensaje nuevo, añadiendo su firma y enviándolo a todas las personas en su archivo de direcciones, con copia oculta (CCO).
Se ruega a la persona numero 300 que reciba este mensaje mandarlo a noapascualama@yahoo.ca, para que sea remitido al gobierno Chileno.
El Ártico

No a la mina abierta Pascua Lama en la cordillera andina sobre la Frontera
entre Chile-Argentina .
Zorro ártico

Pedimos al gobierno Chileno que no autorice el proyecto Pascua Lama para proteger la totalidad de 2 glaciares, la pureza del agua de los valles de San Félix y El Tránsito, la calidad de la tierra cultivable en la Región de Atacama y la calidad de vida de la gente afectada de la Región.

Coninua...

jueves, 27 de marzo de 2008

El quinto poder. Ignacio Ramonet

La prensa y los medios de comunicación han sido, durante largos decenios, en el marco democrático, un recurso de los ciudadanos contra el abuso de los poderes. En efecto, los tres poderes tradicionales -legislativo, ejecutivo y judicial- pueden fallar, confundirse y cometer errores. Mucho más frecuentemente, por supuesto, en los Estados autoritarios y dictatoriales, donde el poder político es el principal responsable de todas las violaciones a los derechos humanos y de todas las censuras contra las libertades.
 
Pero en los países democráticos también pueden cometerse graves abusos, aunque las leyes sean votadas democráticamente, los gobiernos surjan del sufragio universal y la justicia -en teoría- sea independiente del ejecutivo. Puede ocurrir, por ejemplo, que ésta condene a un inocente (¡cómo olvidar el caso Dreyfus en Francia!); que el Parlamento vote leyes discriminatorias para ciertos sectores de la población (como ha sucedido en Estados Unidos, durante más de un siglo, respecto de los afro-estadounidenses, y sucede actualmente respecto de los oriundos de países musulmanes, en virtud de la “Patriot Act”); que los gobiernos implementen políticas cuyas consecuencias resultarán funestas para todo un sector de la sociedad (como sucede, en la actualidad, en numerosos países europeos, respecto de los inmigrantes “indocumentados”).
 
En un contexto democrático semejante, los periodistas y los medios de comunicación a menudo han considerado un deber prioritario denunciar dichas violaciones a los derechos. A veces, lo han pagado muy caro: atentados, “desapariciones”, asesinatos, como aún ocurre en Colombia, Guatemala, Turquía, Pakistán, Filipinas, y en otros lugares. Por esta razón durante mucho tiempo se ha hablado del “cuarto poder”. Ese “cuarto poder” era, en definitiva, gracias al sentido cívico de los medios de comunicación y al coraje de valientes periodistas, aquel del que disponían los ciudadanos para criticar, rechazar, enfrentar, democráticamente, decisiones ilegales que pudieran ser inicuas, injustas, e incluso criminales contra personas inocentes. Era, como se ha dicho a menudo, la voz de los sin-voz. 
 
Desde hace una quincena de años, a medida que se aceleraba la mundialización liberal, este “cuarto poder” fue vaciándose de sentido, perdiendo poco a poco su función esencial de contrapoder. Esta evidencia se impone al estudiar de cerca el funcionamiento de la globalización, al observar cómo llegó a su auge un nuevo tipo de capitalismo, ya no simplemente industrial sino predominantemente financiero, en suma, un capitalismo de la especulación. En esta etapa de la mundialización, asistimos a un brutal enfrentamiento entre el mercado y el Estado, el sector privado y los servicios públicos, el individuo y la sociedad, lo íntimo y lo colectivo, el egoísmo y la solidaridad.
 
El verdadero poder es actualmente detentado por un conjunto de grupos económicos planetarios y de empresas globales cuyo peso en los negocios del mundo resulta a veces más importante que el de los gobiernos y los Estados. Ellos son los “nuevos amos del mundo” que se reúnen cada año en Davos, en el marco del Foro Económico Mundial, e inspiran las políticas de la gran Trinidad globalizadora: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Organización Mundial del Comercio.
 
Es en este marco geoeconómico donde se ha producido una metamorfosis decisiva en el campo de los medios de comunicación masiva, en el corazón mismo de su textura industrial.
Los medios masivos de comunicación (emisoras de radio, prensa escrita, canales de televisión, internet) tienden cada vez más a agruparse en el seno de inmensas estructuras para conformar grupos mediáticos con vocación mundial. Empresas gigantes como News Corps, Viacom, AOL Time Warner, General Electric, Microsoft, Bertelsmann, United Global Com, Disney, Telefónica, RTL Group, France Telecom, etc., tienen ahora nuevas posibilidades de expansión debido a los cambios tecnológicos. La “revolución digital” ha derribado las fronteras que antes separaban las tres formas tradicionales de la comunicación: sonido, escritura, imagen. Permitió el surgimiento y el auge de internet, que representa una cuarta manera de comunicar, una nueva forma de expresarse, de informarse, de distraerse.
 
Desde entonces, las empresas mediáticas se ven tentadas de conformar “grupos” para reunir en su seno a todos los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio, televisión), pero además a todas las actividades de lo que podríamos denominar los sectores de la cultura de masas, de la comunicación y la información. Estas tres esferas antes eran autónomas: por un lado, la cultura de masas con su lógica comercial, sus creaciones populares, sus objetivos esencialmente mercantiles; por el otro, la comunicación, en el sentido publicitario, el marketing, la propaganda, la retórica de la persuasión; y finalmente, la información con sus agencias de noticias, los boletines de radio o televisión, la prensa, los canales de información continua, en suma, el universo de todos los periodismos. 
 
Estas tres esferas, antes tan diferentes, se imbricaron poco a poco para constituir una sola y única esfera ciclópea en cuyo seno resulta cada vez más difícil distinguir las actividades concernientes a la cultura de masas, la comunicación o la información (1). Por añadidura, estas empresas mediáticas gigantes, estos productores en cadena de símbolos multiplican la difusión de mensajes de todo tipo, donde se entremezclan televisión, dibujos animados, cine, videojuegos, CD musicales, DVD, edición, ciudades temáticas estilo Disneylandia, espectáculos deportivos, etc. 
 
En otras palabras, los grupos mediáticos poseen de ahora en adelante dos nuevas características: primeramente, se ocupan de todo lo concerniente a la escritura, de todo lo concerniente a la imagen, de todo lo concerniente al sonido, y difunden esto mediante los canales más diversos (prensa escrita, radio, televisión hertziana, por cable o satelital, vía internet y a través de todo tipo de redes digitales). Segunda característica: estos grupos son mundiales, planetarios, globales, y no solamente nacionales o locales.
En 1940, en una célebre película, Orson Welles arremetía contra el “superpoder” de Citizen Kane (en realidad, el magnate de la prensa de comienzos del siglo XX, William Randolph Hearst). Sin embargo, comparado con el de los grandes grupos mundiales de hoy, el poder de Kane era insignificante. Propietario de algunos periódicos en un solo país, Kane disponía de un poder ínfimo (sin por ello carecer de eficacia a nivel local o nacional (2)) en comparación con los archipoderes de los megagrupos mediáticos de nuestro tiempo.
 
Estas megaempresas contemporáneas, mediante mecanismos de concentración, se apoderan de los sectores mediáticos más diversos en numerosos países, en todos los continentes, y se convierten de esta manera, por su peso económico y su importancia ideológica, en los principales actores de la mundialización liberal. Al haberse convertido la comunicación (extendida a la informática, la electrónica y la telefonía) en la industria pesada de nuestro tiempo, estos grandes grupos pretenden ampliar su dimensión a través de incesantes adquisiciones y presionan a los gobiernos para que anulen las leyes que limitan las concentraciones o impiden la constitución de monopolios o duopolios (3). 
 
La mundialización es también la mundialización de los medios de comunicación masiva, de la comunicación y de la información. Preocupados sobre todo por la preservación de su gigantismo, que los obliga a cortejar a los otros poderes, estos grandes grupos ya no se proponen, como objetivo cívico, ser un “cuarto poder” ni denunciar los abusos contra el derecho, ni corregir las disfunciones de la democracia para pulir y perfeccionar el sistema político. Tampoco desean ya erigirse en “cuarto poder” y, menos aun, actuar como un contrapoder. 
 
Si, llegado el caso, constituyeran un “cuarto poder”, éste se sumaría a los demás poderes existentes -político y económico- para aplastar a su turno, como poder suplementario, como poder mediático, a los ciudadanos. 
 
La cuestión cívica que se nos plantea de ahora en adelante es la siguiente: ¿cómo reaccionar? ¿Cómo defenderse? ¿Cómo resistir a la ofensiva de este nuevo poder que, de alguna manera, ha traicionado a los ciudadanos y se ha pasado con todos sus bártulos al enemigo?.
Es necesario, simplemente, crear un “quinto poder”. Un “quinto poder” que nos permita oponer una fuerza cívica ciudadana a la nueva coalición dominante. Un “quinto poder” cuya función sería denunciar el superpoder de los medios de comunicación, de los grandes grupos mediáticos, cómplices y difusores de la globalización liberal. Esos medios de comunicación que, en determinadas circunstancias, no sólo dejan de defender a los ciudadanos, sino que a veces actúan en contra del pueblo en su conjunto. Tal como lo comprobamos en Venezuela.
En este país latinoamericano donde la oposición política fue derrotada en 1998 en elecciones libres, plurales y democráticas, los principales grupos de prensa, radio y televisión han desatado una verdadera guerra mediática contra la legitimidad del presidente Hugo Chávez (4). Mientras que éste y su gobierno se mantienen respetuosos al marco democrático, los medios de comunicación, en manos de un puñado de privilegiados, continúan utilizando toda la artillería de las manipulaciones, las mentiras y el lavado de cerebro para tratar de intoxicar la mente de la gente (5). En esta guerra ideológica, han abandonado por completo la función de “cuarto poder”; pretenden desesperadamente defender los privilegios de una casta y se oponen a toda reforma social y a toda distribución un poco más justa de la inmensa riqueza nacional (ver artículo de Maurice Lemoine, páginas 16-17).
 
El caso venezolano es paradigmático de la nueva situación internacional en la cual grupos mediáticos enfurecidos asumen abiertamente su nueva función de perros guardianes del orden económico establecido, y su nuevo estatuto de poder antipopular y anticiudadano. Estos grandes grupos no sólo se asumen como poder mediático, constituyen sobre todo el brazo ideológico de la mundialización, y su función es contener las reivindicaciones populares que tratan de adueñarse del poder político (como logró hacerlo, democráticamente, en Italia, Silvio Berlusconi, dueño del principal grupo de comunicación trasalpino).
 
La “guerra sucia mediática” librada en Venezuela contra el presidente Hugo Chávez es la réplica exacta de lo que hizo, de 1970 a 1973, el periódico El Mercurio (6) en Chile contra el gobierno democrático del presidente Salvador Allende, hasta empujar a los militares al golpe de Estado. Campañas semejantes, donde los medios de comunicación pretenden destruir la democracia, podrían reproducirse mañana en Ecuador, Brasil o Argentina contra toda reforma legal que intente modificar la jerarquía social y la desigualdad de la riqueza. Al poder de la oligarquía tradicional y al de los típicos reaccionarios, se suman actualmente los poderes mediáticos. Juntos -¡y en nombre de la libertad de expresión!- atacan los programas que defienden los intereses de la mayoría de la población. Tal es la fachada mediática de la globalización. Revela de la forma más clara, más evidente y más caricaturesca la ideología de la mundialización liberal. 
 
Medios de comunicación masiva y mundialización liberal están íntimamente ligados. Por eso, es urgente desarrollar una reflexión sobre la manera en que los ciudadanos pueden exigir a los grandes medios de comunicación mayor ética, verdad, respeto a una deontología que permita a los periodistas actuar en función de su conciencia y no en función de los intereses de los grupos, las empresas y los patrones que los emplean.
 
En la nueva guerra ideológica que impone la mundialización, los medios de comunicación son utilizados como un arma de combate. La información, debido a su explosión, su multiplicación, su sobreabundancia, se encuentra literalmente contaminada, envenenada por todo tipo de mentiras, por los rumores, las deformaciones, las distorsiones, las manipulaciones.
Se produce en este campo lo ocurrido con la alimentación. Durante mucho tiempo, el alimento fue escaso y aún lo es en numerosos lugares del mundo. Pero cuando gracias a las revoluciones agrícolas los campos comenzaron a producir en sobreabundancia, particularmente en los países de Europa occidental o de América del Norte, se observó que numerosos alimentos estaban contaminados, envenenados por pesticidas, que provocaban enfermedades, causaban infecciones, generaban cánceres y todo tipo de problemas de salud, llegando incluso a producir pánico en las masas como el mal de la “vaca loca”. En suma, antes uno podía morirse de hambre, ahora uno puede morirse por haber comido alimentos contaminados... 
 
Con la información, sucede lo mismo. Históricamente, ha sido muy escasa. Incluso actualmente, en los países dictatoriales, no existe información fiable, completa, de calidad. En cambio, en los Estados democráticos, desborda por todas partes. Nos asfixia. Empédocles decía que el mundo estaba constituido por la combinación de cuatro elementos: aire, agua, tierra, fuego. La información se ha vuelto tan abundante que constituye, de alguna manera, el quinto elemento de nuestro mundo globalizado.
 
Pero al mismo tiempo, uno comprueba que, al igual que el alimento, la información está contaminada. Nos envenena la mente, nos contamina el cerebro, nos manipula, nos intoxica, intenta instilar en nuestro inconsciente ideas que no son las nuestras. Por eso, es necesario elaborar lo que podría denominarse una “ecología de la información”. Con el fin de limpiar, separar la información de la “marea negra” de las mentiras, cuya magnitud ha podido medirse, una vez más, durante la reciente invasión a Irak (7). Es necesario descontaminar la información. Así como han podido obtenerse alimentos “bio”, a priori menos contaminados que los demás, debería obtenerse una suerte de información “bio”. Los ciudadanos deben movilizarse para exigir que los medios de comunicación pertenecientes a los grandes grupos globales respeten la verdad, porque sólo la búsqueda de la verdad constituye en definitiva la legitimidad de la información. 
 
Por eso, hemos propuesto la creación del Observatorio Internacional de Medios de Comunicación (en inglés: Media Watch Global). Para disponer finalmente de un arma cívica, pacífica, que los ciudadanos podrán utilizar con el fin de oponerse al nuevo superpoder de los grandes medios de comunicación masiva. Este observatorio es una expresión del movimiento social planetario reunido en Porto Alegre (Brasil). En plena ofensiva de la globalización liberal, expresa la preocupación de todos los ciudadanos ante la nueva arrogancia de las industrias gigantes de la comunicación.
 
Los grandes medios de comunicación privilegian sus intereses particulares en detrimento del interés general y confunden su propia libertad con la libertad de empresa, considerada la primera de las libertades. Pero la libertad de empresa no puede, en ningún caso, prevalecer sobre el derecho de los ciudadanos a una información rigurosa y verificada ni servir de pretexto a la difusión consciente de informaciones falsas o difamaciones.
 
La libertad de los medios de comunicación es sólo la extensión de la libertad colectiva de expresión, fundamento de la democracia. Como tal, no puede ser confiscada por un grupo de poderosos. Implica, por añadidura, una “responsabilidad social” y, en consecuencia, su ejercicio debe estar, en última instancia, bajo el control responsable de la sociedad. Es esta convicción la que nos ha llevado a proponer la creación del Observatorio Internacional de Medios de Comunicación, Media Watch Global. Porque los medios de comunicación son actualmente el único poder sin contrapoder, y se genera así un desequilibrio perjudicial para la democracia. 
 
La fuerza de esta asociación es ante todo moral: reprende basándose en la ética y sanciona las faltas de honestidad mediática a través de informes y estudios que elabora, publica y difunde.
 
El Observatorio Internacional de Medios de Comunicación constituye un contrapeso indispensable para el exceso de poder de los grandes grupos mediáticos que imponen, en materia de información, una sola lógica -la del mercado- y una única ideología, el pensamiento neoliberal. Esta asociación internacional desea ejercer una responsabilidad colectiva, en nombre del interés superior de la sociedad y del derecho de los ciudadanos a estar bien informados. Al respecto, considera de una importancia primordial los desafíos de la próxima Cumbre Mundial sobre la Información que tendrá lugar en diciembre próximo, en Ginebra (8). Propone además prevenir a la sociedad contra las manipulaciones mediáticas que, como epidemias, se han multiplicado estos últimos años.
 
El Observatorio reúne tres tipos de miembros, que disponen de idénticos derechos: 1) periodistas profesionales u ocasionales, en actividad o jubilados, de todos los medios de comunicación, centrales o alternativos; 2) universitarios e investigadores de todas las disciplinas, y particularmente especialistas en medios de comunicación, porque la Universidad, en el contexto actual, es uno de los pocos lugares parcialmente protegidos contra las ambiciones totalitarias del mercado; 3) usuarios de los medios de comunicación, ciudadanos comunes y personalidades reconocidas por su estatura moral... 
 
Los sistemas actuales de regulación de los medios de comunicación son en todas partes insatisfactorios. Al ser la información un bien común, su calidad no podría estar garantizada por organizaciones integradas exclusivamente por periodistas, a menudo vinculados a intereses corporativos. Los códigos deontológicos de cada empresa mediática -cuando existen- se revelan a menudo poco aptos para sancionar y corregir los desvíos, los ocultamientos y las censuras. Es indispensable que la deontología y la ética de la información sean definidas y defendidas por una instancia imparcial, creíble, independiente y objetiva, en cuyo seno los universitarios tengan un papel decisivo.
 
La función de los “ombudsmen” o mediadores, que fue útil en los años 1980 y 1990, está actualmente mercantilizada, desvalorizada y degradada. Es a menudo un instrumento de las empresas, responde a imperativos de imagen y constituye una coartada barata para reforzar artificialmente la credibilidad de los medios.
 
Uno de los derechos más preciados del ser humano es el de comunicar libremente su pensamiento y sus opiniones. Ninguna ley debe restringir arbitrariamente la libertad de expresión o de prensa. Pero las empresas mediáticas no pueden ejercerla sino bajo la condición de no infringir otros derechos tan sagrados como el de que todo ciudadano pueda acceder a una información no contaminada. Al abrigo de la libertad de expresión, las empresas mediáticas no deben poder difundir informaciones falsas, ni realizar campañas de propaganda ideológica, u otras manipulaciones.
 
El Observatorio Internacional de Medios de Comunicación considera que la libertad absoluta de los medios de comunicación, reclamada a viva voz por los dueños de los grandes grupos de comunicación mundiales, no podría ejercerse a costa de la libertad de todos los ciudadanos. Estos grandes grupos deben saber de ahora en adelante que acaba de nacer un contrapoder, con la vocación de reunir a todos aquellos que se reconocen en el movimiento social planetario y que luchan contra la confiscación del derecho de expresión. Periodistas, universitarios, militantes de asociaciones, lectores de diarios, oyentes de radios, telespectadores, usuarios de internet, todos se unen para forjar un arma colectiva de debate y de acción democrática. Los globalizadores habían declarado que el siglo XXI sería el de las empresas globales; la asociación Media Watch Global afirma que será el siglo en el que la comunicación y la información pertenecerán finalmente a todos los ciudadanos.

NOTAS:
(1) Ignacio Ramonet, La tiranía de la comunicación, Madrid, Temas de Debate, 1998; y Propagandas silenciosas, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 2001.
(2) Véase, por ejemplo, en Italia, la superpotencia mediática del grupo Fininvest de Silvio Berlusconi, o en Francia, la de los grupos Lagardère o Dassault.
(3) Presionada por los grandes grupos mediáticos estadounidenses, la Federal Communications Commission (FCC) de Estados Unidos autorizó, el 4 de junio de 2003, la flexibilización de los límites a la concentración: una empresa podría controlar hasta el 45% de la audiencia nacional (contra el 35%, en la actualidad). La decisión debía entrar en vigor el 4 de septiembre último, pero debido a que algunos ven en ella “una grave amenaza para la democracia”, fue suspendida por la Corte Suprema.
(4) Ignacio Ramonet,“El crimen perfecto”, Le Monde diplomatique, edición española, junio de 2002.
(5) Maurice Lemoine, “Laboratorios de la mentira en Venezuela”, Le Monde diplomatique, edición española, agosto de 2002.
(6) Y muchos otros medios de comunicación, como La Tercera, Ultimas Noticias, La Segunda, Canal 13, etc. Véase Patricio Tupper, Allende, la cible des médias chiliens et de la CIA (1970-1973), Editions de l’Amandier, París, 2003.
(7) Ignacio Ramonet, “Mentiras de Estado”, Le Monde diplomatique, edición española, julio de 2003.
(8) Armand Mattelart, «La clave del nuevo orden internacional”, Le Monde diplomatique, edición española, agosto de 2003.
 
Fuente: Le Monde diplomatique, edición española. Octubre 2003
http://www.monde-diplomatique.es
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Observatorio de medios: vigilar la construcción de la realidad


Entidades de varios países impulsan desde julio la Red Latinoamericana de Observatorios de Medios, un proyecto que une esfuerzos a favor del buen periodismo y su control ciudadano. En España aún son pocas las experiencias de este estilo.



Cada día, la organización Calandria en Perú analiza los contenidos que esa jornada han aparecido en periódicos, radios y televisiones de catorce ciudades del país para saber de qué manera se presenta la información, quién tiene o no voz en los medios y qué mensaje se lanza a la población sobre los temas que más les afectan. Calandria hace esta labor a través de lo que ellos llaman la Veeduría Ciudadana de la Comunicación, una iniciativa de monitoreo cuyo objetivo último es “vigilar la prevención de conflictos sociales por irrumpir”.

De esta manera sacan conclusiones como, por ejemplo, que los ciudadanos no confían en los medios cuando hablan de política en momentos importantes como unos comicios electorales, o analizan la imagen que se da de la mujer en la televisión a través de la publicidad y las telenovelas.

Calandria es uno de los siete observatorios de medios de comunicación que en América Latina se han unido para crear una red regional que se fije en los contenidos de prensa, radio y televisión y en el compromiso de éstos con la ética informativa y el desarrollo de sus países.

El objetivo de la Red de Observatorios es vigilar a los medios y proponerles sugerencias innovadoras”, así como convertirlos en aliados del desarrollo
La Red Latinoamericana de Observatorios de Medios se puso en marcha el pasado mes de julio con la idea de “vigilar a los medios y proponerles sugerencias innovadoras”, así como convertirlos en “aliados y promotores del desarrollo”. A la iniciativa se han sumado observatorios que desde hace años llevan a cabo un trabajo similar en Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Perú y Guatemala.

Que una plataforma de este tipo se haya formado en América Latina no es casualidad, ya que en los últimos años la experiencia de los observatorios o veedurías en la región es “una de las más ricas” que existe, explica el especialista Javier Erro, de PTM-Mundubat. Este tipo de organizaciones, añade, van más allá de un “simple observatorio simplicaficador” y son “lugares de construcción de ciudadanía” que intentan articularse “en proyectos sociales y políticos más amplios”.

Además de Calandria, en la Red Latinoamericana participan otros observatorios como Andi, que cada día analiza en Brasil el tratamiento que los medios de comunicación dan a temas de infancia; el chileno Fucatel, que investiga sobre el uso “indiscriminado” de fuentes no identificadas; y Doses, que vigila el tratamiento de las mujeres en los medios guatemaltecos. A éstos se suman el Instituto de Estudios en Medios en Argentina, el boliviano Onadem y el Observatorio de Prensa.

“De manera general, los medios siguen siendo aún un negocio cualquiera, sin ejercicios evidentes de responsabilidad social” y con “una gran deuda con la ciudadanía en cuanto a educación, salud, trabajo, medio ambiente, empleo y otros aspectos”, explican desde la Red Latinoamericana, que señala la necesidad de “aprender a traducir los temas del desarrollo y la democracia al lenguaje mediático”.

De momento, la primera acción de esta plataforma será compartir artículos y estudios sobre los medios de cada país, alertar cuando sea necesario y realizar un seguimiento de las informaciones que hablan de democracia y desarrollo. Además, pretende hacer un seguimiento de los medios públicos, actualizar la información sobre la concentración de los medios privados y ver de qué manera puede participar la población en esta labor de observación.

¿Qué pasa en España?

Como señala Javier Erro, los observatorios de medios “aportan elementos fundamentales para el debate político y para la construcción de una opinión pública deliberante” y tienen un importante papel no sólo en el monitoreo de la actividad de los medios de comunicación sino también para informar a la sociedad y a los propios medios de sus buenas y malas prácticas.


Las experiencias en España se centran en “recopilar informaciones” o en realizar investigaciones de manera “puntual", dice Xavier Giró
A pesar de su importancia, en España iniciativas como ésta no se han desarrollado demasiado. Entre las experiencias existentes destaca el Observatorio de la Diversidad, impulsado por el Centro de Estudios y Documentación sobre Inmigración, Racismo y Xenofobia MUGAK y Xenomedia.

En Cataluña existe el Observatorio sobre la Cobertura Informativa de los Conflictos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) que, entre otras cosas, ha analizado la construcción mediática que el movimiento altermundialización tuvo en 2001 durante la campaña contra el Banco Mundial en Barcelona y el discurso que en la prensa se da de la inmigración. Y en Galicia, el Observatorio Gallego de los Medios se centra en la apuesta por un periodismo ciudadano, que dé voz a la opinión pública y convierta a ésta en vigilante de los medios.

Sin embargo, la mayor parte de estas iniciativas se centran o bien en “recopilar informaciones” o bien en realizar investigaciones de manera “puntual”, es decir, que los seguimientos que se realizan “tienden a ser cuantitativos” mientras que los cualitativos, “que son los más interesantes, son algo más puntual”, advierte Xavier Giró, profesor de periodismo e impulsor del Observatorio sobre la Cobertura Informativa de los Conflictos de la UAB.

En su opinión, los observatorios de medios son una herramienta interesante porque buscan “sembrar y no confrontar con los medios de comunicación” pero en el Estado español no proliferan porque “no hay recursos económicos” suficientes para ello.

”Una absoluta falta de control social”

En este contexto, en España se han dado en los últimos tiempos casos que, como advierte Javier Erro, deberían hacer reflexionar. Entre ellos destaca el “escándalo del 11-M”, donde tras el atentado la mayoría de los medios de comunicación culparon a ETA “sin comprobar los hechos y sólo porque el máximo representante oficial del poder, el presidente del Gobierno, se lo dice”.


Según Javier Erro, en España hay “una absoluta falta de control social” sobre los medios de comunicación
El “conflicto internacional” con el presidente boliviano Evo Morales provocado durante el programa de Federico Jiménez Losantos cuando un humorista se hizo pasar por José Luis Rodríguez Zapatero es otro de los “escándalos en toda regla” que denuncia Erro. Y hay más, como el caso de la periodista Lidia Lozano, que mintió al decir que había encontrado a la hija desaparecida del cantante Al Bano y como respuesta la Asociación de la Prensa emitió una “leve nota en la que aconsejaba asegurar las fuentes”.

“En un país de periodismo serio [estos casos] hubieran tenido reacciones y consecuencias de, cuanto menos, autocontrol” pero en España “existe una negativa por parte del sector a someterse a un auténtico control social”, asegura Javier Erro. Todo ello, indica, porque en el Estado español los medios de comunicación siguen un modelo “altamente politizado” y mezclan las vertientes sensacionalista y seria del periodismo, lo que ha desembocado en “una absoluta falta de control social” sobre los medios de comunicación y en “una absoluta falta de garantías de un autocontrol efectivo”.

Por su parte, a nivel europeo existen iniciativas como la del Media Watch Global, una plataforma que pretende garantizar el derecho a la información de los ciudadanos y en la que colaboran periodistas en activo o retirados, académicos del mundo de la comunicación y los propios ciudadanos usuarios de los medios.

¿Qué PueDo HaCer yo?



Visita las páginas web de la Veeduría Ciudadana de la Comunicación de Perú, los brasileños Andi y el Observatorio de Prensa, el chileno Fucatel, Doses en Guatemala y Onadem en Bolivia.

En España puedes contactar con el Observatorio de la Diversidad y el Observatorio sobre la Cobertura Informativa de los Conflictos.

Si eres periodista o trabajas en una organización o movimiento social entra en el portal Ekoos.org. Esta iniciativa de la Fundación Chandra pretende facilitar el contacto de periodistas con fuentes de información de carácter social, es decir, con personas con conocimientos en derechos humanos, inmigrantes, cooperantes que trabajan en países del Sur, emprendedores sociales y miembros de ONG, entre otros.

Más información:
Media Watch Global (en inglés)
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