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martes, 18 de octubre de 2011

DMT - La molecula espiritual




La dimetiltriptamina (DMT) es propiamente el principio activo enteógeno de la ayahuasca. La DMT se encuentra de manera natural en el cerebro humano exactamente en la epífisis o glándula pineal y en el de otros mamíferos, considerada como un neurotransmisor. Es el psicodélico de acción más intensa que se conoce y de mayor impacto visual. Se encuentra en numerosas plantas y semillas, como en la Mimosa hostilis o en la llamada ojo de venado. Se produce en pequeñas cantidades cada vez que un individuo sueña, y en las experiencias cercanas a la muerte.

El DMT (N-dimetiltriptamina) es un alcaloide triptamínico de núcleo indólico y tiene su antecedente en la naturaleza, que se obtiene mediante la pulverización de los granos de la planta piptademia peregrina (base de la cohoba amazónica), lo que no la hace similar, sino idéntica a la bufotenina. La piptademia peregrina, arbusto de la familia de las leguminosas, procede de las Antillas y de las regiones del río Orinoco. Los pancarú de Pernambuco (Brasil) utilizan el vinho de Jurumena, preparado con las semillas de la leguminosa Mimosa hostilis, en las ceremonias mágico-religiosas, cuyo alucinógeno, la nigerina, es en realidad DMT.


El DMT también se encuentra de forma endógena en el cerebro humano, probablemente a ello se deba lo espectacular y breve de sus efectos visionarios y su rápida metabolización. Algunos especulan que el DMT, producido en pequeñas cantidades por humanos y mamíferos, participa en los efectos visuales del sueño natural e incluso en las experiencias cercanas a la muerte y otros estados místicos. Un mecanismo bioquímico para estos efectos fue propuesto por el investigador médico J. C. Callaway, quien sugirió en 1988 que el DMT puede estar relacionado con el fenómeno del sueño visual, donde los niveles de DMT en el cerebro son periódicamente aumentados para inducir alucinaciones oníricas visuales y posiblemente otros estados naturales de conciencia.


Efectos: De 5 a 20 mg de la planta Cohoba (Anadenanthera peregrina) bastan para producir visiones no coloreadas y perturbaciones de la noción del espacio. La apreciación está también perturbada, sea porque parezca acelerada, sea, por el contrario, suspendido. La DMT se ha sintetizado y provoca trastornos de la percepción con gran rapidez, lo que se llama en argot “Blase” (una explosión). La mente y el sí mismo se despliegan ante nuestros ojos y se produce la sensación de que uno es lo otro. La comunicación emocional es de una intensidad sobrecogedora. La respiración es normal, los latidos firmes, la mente clara y atenta.

Los consumidores de esta sustancia coinciden al describir los diferentes estadios del efecto, existiendo un amplio repertorio de palabras específicas para los efectos que se van sucediendo tras su consumo por diferentes vías, así el inicial “Domo”, o espacio cálido y oscuro lleno de sombras fugaces, previo a la experiencia del “Blase” en la conciencia.



El archivo y los subtitulos estan comprimidos y pesa en total 692 MB, acá el link: http://www.megaupload.com/?d=MNWAMVMB Fuente Taringa Coninua...

jueves, 6 de octubre de 2011

Documentales sobre Carl Gustav Jung

 

Compromiso de Corazón - Matter of Heart 

 Asunto del corazón es un retrato convincente de Carl Gustav Jung, por su extraordinaria genialidad y la humanidad llegó mucho más allá del ámbito a veces exclusivo de la psiquiatría en la redefinición de la naturaleza esencial de lo que somos y lo que esperamos ser.

  Más que una biografía lineal, la película presenta una perspectiva más amplia sobre este humanista, sanador, amigo y mentor, a través de la hábil entrelazamiento de las películas caseras raro, valioso material de archivo, y una gran cantidad de entrevistas con personalidades como Sir Laurens van der Post , Marie-Louise von Franz, y Joseph Henderson, MD (Más información en Kino )


PARTE 1 (SIGUIENTES EN YOUTUBE) 

Ver documental completo en idioma original

La Sabiduría de los sueños. Una vida de sueños

Un extraordinario testimonio de las indagaciones del Psiquiatra Suizo en las profundidades de la Psique Humana. Este film documental, nos muestra partede la obra investigativa del descubridor del Inconsciente Colectivo. Interesantes imágenes de Jung en sus viajes a África, y a las tribus indígenas de los Indios Pueblo del Sur de USA.

¿Qué influencia en su pensamiento tuvieron estos viajes? ¿Qué simbolizan los mitos de estas tribus? ¿Qué es un mandala? En este documental además escucharemos el testimonio de Jung y especialistas en el tema. 

PARTE 1 (SIGUIENTES EN YOUTUBE)



El significado de los sueños

Serie producida por el canal Infinito T.V., en la que se comentan varios sueños agrupados por temáticas específicas. La analista junguiana Marion Woodman hace una presentación de la temática y luego dos terapeutas ofrecen sus apreciaciones respecto a los sueños relatados.
ver aquí
http://www.jungcolombia.com/p/el-significado-de-los-suenos.html




La Alquimia y los arquetipos del SER. Desde lo profundo del alma TE DOY MI ALMA





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miércoles, 22 de junio de 2011

El sentido de lo humano - Humberto Maturana -



 Naturaleza, convivencia y sobrevivencia
Entrevista a Maturana por Sima Nisis de Rezepka.







En nuestra cultura patriarcal vivimos centrados en las expectativas y las apariencias. Valoramos una relación por sus consecuencias. Queremos que el otro sea de una cierta manera que satisfaga nuestros deseos.

S.N. – Si sabemos que sin naturaleza no podemos sobrevivir, ¿por qué nuestras conductas no muestran esa conciencia?

H.M. – Porque no lo sabemos como parte de nuestro vivir. Lo que no hemos incorporado a la vida cotidiana no lo sabemos, y si hablamos de ello, hacemos literatura. El saber cotidiano requiere instrumentos de acción, y si no vivimos en nuestro quehacer la presencia del mundo natural como parte de la estética de nuestra mirada o como parte del acto que lo acoge porque vivimos en la pobreza experiencial de una plaza de cemento o una ciudad polucionada, o en la miseria del esfuerzo agotador de ganarse la vida, o en el aburrimiento y pérdida de dignidad porque lo que hacemos no tiene sentido vital o no tenemos un quehacer que lo tenga, no sabemos del mundo natural y este es sólo literatura... y a veces mala literatura, porque no tendremos acciones que lo constituyan.

S.N. – Se dice que la convivencia es difícil, ¿a qué lo atribuye usted?

H.M. – En nuestra cultura patriarcal vivimos centrados en las expectativas y las apariencias. Valoramos una relación por sus consecuencias. Queremos que el otro sea de una cierta manera que satisfaga nuestros deseos. En ese proceso no le permitimos al otro ser sí mismo y le exigimos continuamente la autonegación para satisfacer nuestras aspiraciones. Así no hay armonía posible, no hay respeto por la legitimidad del otro ni confianza en ella. Pero si no confiamos en el otro tampoco confiamos en nosotros mismos, y somos hacia nosotros como hacia el otro: nos exigimos a satisfacer una apariencia y el otro jamás tiene la oportunidad de vernos y menos de aceptarnos en nuestra legitimidad. La confianza es el fundamento de la convivencia social, cualquiera que sea el ámbito y la multidimensionalidad de ella. De hecho, no hay substituto para la confianza en las relaciones humanas, y sin confianza no hay fenómeno social.

S.N. – Si usted no elude que la convivencia es difícil ¿cómo comprender esa red de relaciones que interconecta a los sujetos a la que alude Carl Jung?

H.M. – Carl Jung habla de sincronías para hacer referencia a coincidencias experienciales, a fenómenos coincidentes imprevisibles desde el presente que presumiblemente revelan una conectividad no aparente en la existencia. Lo que ocurre y que explica este fenómeno de sincronía,es lo siguiente: todos los seres vivos somos parte de un proceso integrado de transformaciones de la corteza terrestre, de modo que todos los seres vivos están históricamente interconectados en una red de relaciones que se va transformando en un presente cambiante. Si miramos ese presente cambiante en cada instante, los distintos elementos de ese presente aparecen desconectados, pero si los miramos en su historia, vemos que se encuentran conectados en su origen. Es como si tomásemos un árbol cortando horizontalmente todas las ramas a la misma altura y mirásemos de frente a los tronquitos terminales de las ramas cortadas. Vistos así, cada tronquito es completamente independiente del otro. Pero si podemos bajar por cada tronquito veremos que se juntan de distintas maneras en distintos momentos hasta llegar al tronco fundamental. El presente histórico es siempre así, lo que pasa es que no siempre podemos bajar por los tronquitos de los sucesos o fenómenos que distinguimos, y solamente podemos intentar inventar un relato generativo que los conecte. Si no logramos inventar tal conexión, veremos y viviremos los sucesos como fenómenos totalmente independientes. En estas circunstancias el descubrir en el presente relaciones no aparentes y no visibles desde nuestra construcción histórica, nos sorprende y maravilla. Cuando esto pasa hablamos de sincronías. De modo que las sincronías son congruencias de un presente entre fenómenos que parecen ser inconexos y totalmente independientes, pero que son interdependientes en su origen histórico que no vemos ni podemos imaginar. Los fenómenos que constituyen la sincronía aparecen congruentes y lo son, pero no lo son desde el presente sino que desde su origen,y nos sor- prenden porque no vemos ese origen.





















De la confianza a la desconfianza

S.N. – Creo que el hombre, gracias a la biología, está organizado para vivir en armonía, y la armonía sería, a mi modo de ver, también una posibilidad de vivir en el disfrute

H.M. – Yo diría que la armonía biológica natural es lo que poéticamente connotamos al hablar de la armonía de la existencia en el Reino de Dios. Sin embargo, actual- mente no respetamos este orden natural, porque, inmersos en la cultura patriarcal estamos centrados en la apropiación, en la dominación y en la exigencia que lo viola y lo distorsiona continuamente. Pero cambiar la cultura patriarcal no es una cosa fácil. Más fácil es buscar políticas inspira- doras que lleven a la estabilización de la población. Si eso se logra, mejorará la convivencia pues disminuirán las exigencias y aumentará el respeto por el otro ya que habrá más espacio para las conversaciones de cooperación en la creación responsable de un mundo común, y por lo tanto respetuoso del ámbito natural. «, En la miseria que el exceso de población trae no hay posibilidad de vivir en la armonía del Reino de Dios.

S.N. – Pero el vacío existencial no siempre es de carácter económico, parece que al ser humano le costará encontrar los espacios de reflexión...

H.M. – El vacío existencial no depende de lo económico porque es de naturaleza espiritual,pertenece a la angustia de la no-pertenencia, al vivir sin sentido relacional en la comunidad humana a que se pertenece. En esta cultura patriarcal hemos aprendido a desear sólo los resultados de nuestras acciones hasta el punto de no ver cómo obtenemos esos resultados ni el contexto humano en que se dan. El vacío existencial surge de la desarmonía en el vivir que eso trae consigo. La armonía del vivir se da en un caminar que no niega el lugar a que se llega. El fin no justifica los medios.

S.N. – Después de todo lo que ha dicho, parece que no es posible vivir con confianza, ¿me equivoco?

H.M. – La posibilidad de vivir en confianza surge de aceptar la propia legitimidad y la legitimidad del mundo en el que se vive que surge de vivir como niño o niña en la aceptación total por la madre. La aceptación total del niño trae la aceptación de sí y del otro que es el fundamento de lo social.

S.N. – Sin embargo, la tendencia humana es justamente a no tener confianza

H.M. – No, no es una tendencia humana, es producto cultural porque vivimos una cultura que es engañosa, que no está funcionando en la legitimidad del presente, sino que está funcionando en la búsqueda de las apariencias, de la manipulación, del uso del otro, del abuso y de la explotación. En todas estas dimensiones se niega la legitimidad de la confianza, se niega la legitimidad de lo social y si hay limitación de confianza en la convivencia, se vive en la hipocresía y en la mentira.

S.N. – Entonces, usted cree que es posible la transformación de esta manera de vivir, y volver a un modo de vivir en respeto

H.M. – Ciertamente. Además pienso que es una transformación que no exige que cambie el ser humano, sino que cambie la cultura, y para ello tienen que cambiar nuestros deseos. No es un ser humano nuevo el que necesitamos, sino un cambio cultural. El cambio cultural pasa por el cambio del emocionar. Yo creo que todos disponemos de los elementos para que esto suceda, ya que estos tienen que ver con nuestra educación en el ámbito "matrístico" de la relación del niño con la madre. Esta es una relación fundada en la confianza recíproca; en las acciones de aceptación del otro como legítimo otro en la convivencia.


Descargar libro El sentido de lo humano 












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sábado, 7 de mayo de 2011

Iniciativa Coherencia Global



 Siguientes partes aquí

Gregg Braden fisico cientifico y metafisico nos habla ampliamente de este intento de demostrar que estamos todos unidos y podemos afectar emocionalmente el estado del mundo. El Proyecto de COHERENCIA GLOBAL, midiendo el pulso de la Ionosfera y en contacto con el proyecto de Conciencia Global de la Universidad de Princeton del que se hablo en el primer programa de esta serie de la fundacion ¿es en la Tierra o es en el SOl el cambio Climatico.?... La fundación Soliris formará parte de estos dos proyectos que demuestran que la Tierra es un ser vivo y que nosotros estamos conectados con ella.

@@ La Iniciativa de COHERENCIA GLOBAL es una experimento cientifico que nos muestra que estamos unidos a traves del campo magnético de la Tierra y que interferencias en este campo afectan al ritmo cardiaco, al sistema nervioso, a nuestro organismo y a nuestras emociones. De la misma manera siendo conscientes de esto podemos unir nuestra intención y afectar al la Ionosfera para calmar a gran numero de personas ya que esto ayuda a realizar tareas con mas eficiencia y claridad. Tambien se va a intentar predecir terremotos, erupciones volcanicas y Tsunamis antes de que sucedan y no solo avisar a las personas que posiblemente sean afectadas, sino tambien unir nuestros corazones en coherencia y calmar el animo trasmitiendo paz y amor colectivamente. Se pide la participación de meditaciones sincronizadas tanto individuales como colectivas para demostrar que nuestra intención tiene un efecto en la Ionosfera y en el estado general de la atmosfera terrestre.

@@ La Iniciativa de COHERENCIA GLOBAL es una experimento cientifico que nos muestra que estamos unidos a traves del campo magnético de la Tierra y que interferencias en este campo afectan al ritmo cardiaco, al sistema nervioso, a nuestro organismo y a nuestras emociones. De la misma manera siendo conscientes de esto podemos unir nuestra intención y afectar al la Ionosfera para calmar a gran numero de personas ya que esto ayuda a realizar tareas con mas eficiencia y claridad. Tambien se va a intentar predecir terremotos, erupciones volcanicas y Tsunamis antes de que sucedan y no solo avisar a las personas que posiblemente sean afectadas, sino tambien unir nuestros corazones en coherencia y calmar el animo trasmitiendo paz y amor colectivamente. Se pide la participación de meditaciones sincronizadas tanto individuales como colectivas para demostrar que nuestra intención tiene un efecto en la Ionosfera y en el estado general de la atmosfera terrestre.

Para mas informacion sobre la Iniciativa de COHERENCIA GLOBAL ir a www.glcoherence.org
Mas videos en www.fundacion-soliris.eu/worldtv.htm Coninua...

lunes, 7 de marzo de 2011

- La ciencia de los milagros - Gregg Braden



Gregg Braden, ingeniero diseñador de sistemas aeroespaciales y geologo jefe de Philips Petroleum, es un científico hoy conocido por unir el mundo de la ciencia con el mundo de la espiritualidad. En el siguiente documental habla sobre la teoría que desarrolla el concepto de la Conciencia Universal como la energía de la cual está compuesto y subyace a todo el universo, tambien llamada Campo Holografico o Campo Cuantico. Y como los seres humanos creamos nuestra realidad a traves de este campo.
Gregg Braden - La ciencia de los milagros from ezenagual on Vimeo. Coninua...

viernes, 18 de febrero de 2011

The Money Fix (La solución al dinero) - ver online documental -

El dinero está presente en casi todos los aspectos de la vida moderna. La mayoría de nosotros damos el sistema monetario por sentado, pero tiene una profunda e incomprendida influencia en nuestras vidas. La solución al dinero es un largometraje documental que explora la relación de nuestra sociedad con el todopoderoso dólar. En él se examinan los patrones económicos, tanto en el mundo humano como el natural y documenta tres tipos de sistemas monetarios alternativos que pueden ayudar a resolver los problemas económicos de las comunidades en las que operen

Duración: 1 hora, 19 minutos y 5 segundos
País: USA
Idioma: Inglés (con subtítulos en Español)
Licencia: CC - Attribution Non-commercial No Derivatives
Género: Documental
Productor: Alan Rosenblith
Director: Alan Rosenblith
Sitio web: themoneyfix.org
dotSUB: dotsub.com/​view/​38d7177f-869c-4922-8424-9795986de2f2
Facebook: facebook.com/​pages/​The-Money-Fix/​172761290125
Twitter: twitter.com/​alanrosenblith

 


The Money Fix (La solución al dinero) from Ángel on Vimeo. Coninua...

martes, 16 de noviembre de 2010

Claudio Naranjo: "La escuela es despótica, se usa para domesticar"










--Dice que el sistema educativo solo sirve para mantener la sociedad actual. ¿Cómo cambiar el mundo con la educación?
 
--Habría que dejar de usar la educación como sistema de adoctrinamiento o reclutamiento para la sociedad.Hay un elemento despótico: se usa la escuela para domesticar y tendríamos que usarla para formar seres completos.


--¿Y qué es un ser completo?
 
--La educación actual solo se ocupa de la mente racional, práctica, instrumental, como si fuéramos solo eso. Se crean seres egoístas que no tienen una dimensión del goce de la vida. Si se calculara el precio de la infelicidad que se crea, se vería lo antieconómica que es nuestra educación. Crea gente infeliz, que desarrolla neurosis y que no funciona bien en el trabajo.


--Usted no está a favor de poner las notas.

--El sistema de aprendizaje basado en notas viene a decir que hay que aprender para comerse la zanahoria. Las cosas verdaderas se aprenden por amor a aprender, por deseo de saber. Los niños tienen gran curiosidad, pero se les va matando esa curiosidad cuando se les obliga a repetir cosas aprendidas. Sobre su pregunta anterior, un ser completo no es solo un ser inteligente; también es amoroso.


--¿Los maestros tienen que estimular al animal interior?

--Sí. ¿Sabe cómo? No siendo explotadores disfrazados de buenos maestros.

--¿Explotadores?

--Le roban al niño muchas horas de su vida durante muchos años de escuela. Lo mantienen en una incubadora, inmóvil en la clase aprendiendo estupideces que poco le van a servir para la vida. La verdad no se aprende en libros que hablan de lo que dicen otros libros. Eso es un conocimiento muerto. Por suerte, los niños tienen el buen instinto que les dice: "Esto no va conmigo, no responde a mi situación existencial".



--Y, además, está el ego. Se nos educa para cultivar el ego.
--El ego es una prisión. Una mente chica. Un tejido de emociones destructivas.

--Dios no está de moda.
--Y con razón, porque se ha usado su nombre más que en vano. El nombre de Dios lo han usado mucho los bandidos.

--Y usted ¿qué quiere ser cuando sea mayor?
--Yo ya llegué al cielo, y lo perdí. Me gustaría tener el corazón más grande, servir más a los otros

11/12/2007 GASPAR HERNANDEZ epectremaduraelperiodico.com




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martes, 9 de noviembre de 2010

los cambios de la consciencia - Ken Wilber - Vídeos

Ken Wilber es considerado como uno de los grandes investigadores y escritores espirituales de nuestro tiempo, es la figura cumbre de la Psicología Integral y la Transpersonal, y el primero en haber desarrollado una teoría de campo unificado de la conciencia. Su obra supone una síntesis espléndida de las grandes tradiciones psicológicas, filosóficas y espirituales que constituyen la "Sabiduría Perenne". Con un gesto integrador sorprendente, Ken Wilber teje todos los fragmentos dispersos de la psicología, la antropología, la espiritualidad, los estudios culturales, la teoría literaria, la ecología y la transformación planetaria en una sólida visión del mundo moderno y postmoderno.

"Ken wilber es un solitario, me habían dicho... Hasta entonces sólo le conocía a través de sus libros. Nos citamos en su pequeño piso de dos habitaciones en un suburbio. Ken Wilber, descalzo y con la camisa desabrochada —hacía un día cálido de verano— me ofrece un vaso de zumo y sonríe: ¡existo de verdad!.
Ken Wilber se ha criado «sin patria y sin raíces. Cuando me va mal, pienso que esa es la razón». Pero gracias a los múltiples traslados también ha aprendido a adaptarse una y otra vez a personas y situaciones diferentes, a estar abierto hacia a ellas, a tener confianza. «Cuando me va bien, también pienso que se debe a lo mismo».

Sobre sí mismo dice: «era un gamberro y también, más tarde, he tomado suficiente cerveza y me he enamorado locamente de la suficiente cantidad de mujeres como para estar completamente normal y sano». A los diez años descubrió un libro de química, después pasó los momentos más felices en los laboratorios que instalaba en los diferentes pisos de sus padres. Era un mundo de ciencias naturales, su meta la bioquímica y su vida interior de aquel entonces «un idilio de la precisión y exactitud, un baluarte de lo claro y evidente», hasta el momento en que, casualmente, en el College, dio con el Tao Te King de Lao-Tsé: "el Tao que se puede expresar con palabras, no es el Tao permanente". "El nombre que puede ser nombrado no es el nombre permanente". "Lo que no tiene nombre es el principio de todos los seres". "Lo que tiene nombre es la madre de todas las cosas".
Ese era un mundo totalmente nuevo, completamente distinto. En los meses siguientes lee introducciones al budismo y taoísmo; Wilber lo descibe como si su conciencia hubiese recuperado algo familiar perdido hacía mucho tiempo. «El viejo Lao-Tsé había tocado una cuerda en lo más hondo de mí. De pronto me desperté y me di cuenta de que mi vida anterior, mis viejas convicciones ya no significaban nada para mí. Era como una búsqueda del Grial; la cosa es que me enamoré de ideas».

Ken Wilber se ha dedicado a su amor, éste, sin embargo no carecía de problemas. Al principio, simplemente, le hacía sentirse infeliz; en palabras de buda “Dukka“ de mal humor. En todas partes había instrucciones para la vida correcta, feliz. «Si los freudianos tienen razón y un YO fuerte es la base de la salud psíquica, ¿cómo es, pues, que los budistas pueden tener razón con su reclamo de despegarse del YO?. Si los conductistas tienen razón diciendo que el condicionamento temprano es la clave de todos los problemas, ¿cómo es posible, pues, que Perls pueda afirmar que sólo tiene importancia el Aquí y Ahora ?».

Para salir del desconcierto, primeramente tenía que ordenarlo. Empezó por dividir su mapa de la conciencia en los dos niveles de lo personal y lo transpersonal, formulando la primera regla:

Puede aceptarse como posible verdad lo que una teoría sobre la personalidad dice sobre la esfera personal y lo que una teoría transpersonal dice sobre lo transpersonal, pero en los casos en los que pasan las fronteras más vale ser cauto.

Lo que Freud llama “histeria ante lo religioso“ le parece tan absurdo como el rechazo global de Freud por parte de los autores transpersonales que «se ocupan del tema, pero ignorando cosas elementales que el genio de Freud tenía que decir sobre ese campo de investigación y ven a los hombres como una mezcla de luz y dulzura, una concepción tan unilateral como la de Freud».

Pero, también dentro de estos dos enfoques había dificultades. Lo que los hindúes sabían transmitir sobre la energía kundalini no tenía relación alguna con la concepción divina del maestro Eckhart o de Jacob Boehme. Y, teniendo en cuenta la inmensa cantidad de sistemas terapeúticos occidentales, Wilber se pregunta «si todas estas escuelas realmente estudian el mismo ser humano», más bien daba la impresión de que el mundo occidental estaba poblado de cuatro o cinco razas humanas. Había el hombre agresivo, el erótico, el condicionado, el autorrealizado y el transcendental: sólo del homo sapiens no parecía hablar nadie.
Encontró una conexión entre lo personal y lo transpersonal al reflexionar sobre el miedo. Para los existencialistas, los prototipos del nivel personal, el miedo forma necesariamente parte del hombre cuando éste se da cuenta de su individualidad, y con ello de que está separado de los otros. “El infierno son los otros“, dice Sartre.

De modo muy parecido ven también los místicos el problema humano fundamental: “Dónde hay un otro hay miedo“, se lee en los Upanishad; pero van más allá de esto, para ellos hay una realidad más allá de la controversia del sí mismo y del otro, una realidad que se vive o bien como comunión de los opuestos, o bien como más allá de todos los opuestos. El que sea capaz de descubrir esta última realidad, esta soledad, donde no existe lo otro, para sí mismo, se está liberando del destino de sentirse como un yo separado, se libera del miedo.

Llegado a tal punto, Wilber, un santo muy particular, escribió en tres meses su primer libro: "El espectro de la conciencia". Después renunció a una carrera universitaria que se le brindaba, ganándose la vida con trabajos de medio tiempo. Pero él nunca se ha arrepentido de haberse decidido a llevar este tipo de vida: «He aprendido lo que ninguna universidad hubiese podido enseñarme: humildad. ¡olvida tus títulos, libros y artículos, lava platos!, y el sentido de realidad de aquello que se ocupa inmediata y concretamente con el mundo.»

Este modo de arreglarse la vida puede que sea uno de los secretos de su productividad. Aún así fue co-fundador de la revista "Revision" que hoy es el órgano oficial de la Asociación Transpersonal Internacional .
Leyó psicología evolutiva, desde Piaget, pasando por Neumann hasta Margret Mahler, y se enfrascó en textos de antropología y mitología. El concepto básico de su teoría evolutiva: la conciencia humana sigue evolucionando desde estructuras simples a estructuras más complejas. En este proceso los modelos básicos son similares en todas partes, mientras que las estructuras de superficie se modifican de individuo a individuo y de civilización a civilización. El correspondiente nivel de conciencia no emerge del nivel inferior precedente, sino que más bien se eleva desde una base de origen inconsciente, atravesando el nivel inferior. 

En concreto sería así: los modernos psicológos de la evolución describen el estado de conciencia del recién nacido como una matriz no diferenciada. El individuo y el mundo aún no se han separado, no hay ni tiempo, ni espacio, ni límites. Presumiblemente fue así como vivió el hombre arcaico hasta aproximadamente 200.000 años antes de Cristo: «sin diferenciar entre su experiencia interior y la naturaleza exterior, sin pensamiento, sin lenguaje, en un tiempo antes del tiempo, sin realmente comprender la muerte, y por ello, posiblemente, sin experimentar angustia existencial: omnipotentes en su ignorancia. Este es el fondo de los mitos del jardín del Edén, del paraíso.» 

Y, este paraíso, ¿sería lo mismo que la unidad en la conciencia más alta en el Atman de los hindúes, en el Tao de Lao-Tsé o en la conciencia de los místicos cristianos? ¿Será que la evolución de la conciencia humana se mueve en círculo y termina allí donde ha empezado?. La añoranza de unidad, ¿no sería pues otra cosa que la tendencia hacia la regresión, la retirada a un estadio temprano infantil como creen los psicoanalistas?.
Wilber se debatió mucho tiempo con este problema hasta que comprendió: el recién nacido vive la unión, pero de forma inconsciente. Sin embargo, la unión en el Atman o en el Tao es lo más elevado de la conciencia. La evolución iría, pues, del inconsciente, pasando por el consciente, hacia lo supraconsciente; de lo pre-personal, pasando por lo personal, hacia lo transpersonal. La conciencia transpersonal es al mismo tiempo la unión con la base de todo ser, que es inmortal. Alcanzar conscientemente esta unión es la meta de la evolución y añoranza del ser humano. El hombre se desprendde paso a paso de la unión original, ganando así conciencia e individualidad. Pero eso tiene su precio. «Los animales son mortales, pero no comprenden del todo este hecho. Los dioses son inmortales, y lo saben. El pobre hombre, sin embargo, llegó a ser una infeliz mezcla; es mortal, y lo sabe».

A partir del segundo mes de vida, el recién nacido aprende a distinguir vagamente entre él y su entorno. Aunque aún sigue unido simbióticamente a la madre. Sólo de modo muy lento se separa de ella, primero en su mundo físico y más tarde en su mundo de representaciones. Pero el hombrecito aún está en contacto con su presente inmediato, sus sentimientos están determinados por el principio de placer y son irreflexivos. Su mundo sigue siendo durante mucho tiempo “consciente y lleno de intenciones” como dice Piaget, “el yo se ha internalizado sólo de forma muy leve”.

Presumiblemente, los niños en este estadio viven el mundo como los adultos sus sueños: como una secuencia de imágenes. En un estado de ánimo mágico parecido deben haber vivido también nuestros antepasados cuando pintaban las cuevas con sus escenas de caza, si lograban dar con la imagen, también consegurían el animal real. Wilber denomina a esta fase la fantástica-emocional o mágica. En la fase siguiente, la verbal o mítica, se añade una cosa esencial: el lenguaje. El hombrecito, ahora, es capaz de recordar el pasado, anticipar el futuro y por lo tanto, adaptar su propia acción. Ya no depende totalmente de sus impulsos, sino que puede posponerlos; “yo mismo” y “no quiero” llegan a ser expresiones muy importantes. Aprende lo que Piaget llama la percepción de la realidad y Freud el proceso secundario. Pero aún no es capaz de pensar casual y lógicamente.

El paralelo en la historia de la humanidad sería el descubrimiento de la agricultura diez siglos antes de Cristo, lo cual presupone el lenguaje, saber pensar en función del tiempo, planificar y actuar en común. Con el lenguaje se desarrolla también una tradición cultural, una nueva estructura social donde se desarrollan nuevas profesiones y clases. Con esta cultura, ya sorprendentemente refinada, del valle del Nilo, se inicia también un culto a los muertos de inmensas dimensiones, las pirámides: los hombres reprimen la conciencia de la propia mortalidad con soluciones sustitutivas para la inmortalidad, con bienes, poder y pirámides; con proyectos de Atman.

La mitología de esta época revela todavía otro contexto. Al principio de la evolución existían casi exclusivamente diosas-madres. La madre ctónica, la tierra, pare, alimenta y vuelve a recibir a los muertos en sus entrañas. El punto clave de su mitología es el sacrificio sangriento ritual, al principio humano, que contiene tanto el “morir y nacer” de las estaciones como la unión de sangre y fertilidad. Y a partir de esta época también tenemos noticias de las guerras, los asesinatos son sacrificios suplentes. El odio humano es para Wilber en gran medida un producto cognitivo y conceptual.

Aproximadamente a partir del 2.500 antes de Cristo se inicia una nueva etapa: la fase mental-yoica. Su imagen es la mitología, la aparición de dioses masculinos. La lucha contra la naturaleza ya no es utópica, la gran madre ya no es la vencedora irrecusable, “se levanta la luz de la razón de Apolo”, posibilitando nuestra cultura occidental. Sin embargo, la separación definitiva de la unión inconsciente con la naturaleza, el cosmos y el cuerpo, resultó amargamente difícil y causó sentimientos de venganza hasta entonces ignorados contra la etapa precedente: “la gran madre no sólo fue trascendida, lo cual era deseable, sino reprimida, lo cual repercutió de una manera desastrosa. La mente empezó a dominar y destruir la naturaleza, despreciando su propia parte de la naturaleza, el cuerpo, el “hermano asno”.

En la evolución individual, esta es la fase en que el niño descubre su propio sexo, su propia individualidad y esto, lleva directamente al primer amor desgraciado: la niña pequeña se siente atraída por el padre, el niño por la madre, pero los dos tienen un gran rival en la figura paterna del sexo opuesto, es la fase Freudiana del complejo de Edipo. Su pena principal, es para Wilber, el sentirse marginado de las cosas importantes que los padres tienen en común, y su principal deber evolutivo es la superación de esta situación desagradable, su trascendencia al campo mental. Para Wilber, Edipo es el héroe trágico que no pudo desprenderse de lo maternal-natural.

Ahora el niño completa también el desarrollo de su superyo, es decir, introyecta las prohibiciones e ideales de su entorno, sobre todo de sus padres, desarrolla parámetros morales y se mortifica con sentimientos de culpa y vergüenza si es incapaz de cumplir esos parámetros. He aquí el ego limitado de un individuo normal de Europa central, tal como lo encontramos en la representación del primer ensayo del espectro.

La nueva etapa evolutiva tiene marcadas características patriarcales. En parte, esto le resulta evidente a Wilber: la tradicional definición de lo femenino “sensible, conservador, intuitivo, pasivo” y la correspondiente de lo masculino “racional, lógico, activo, agresivo” está tanto más acertada cuanto más se identifica el hombre con su corporeidad, y llega a ser tanto más inapropiada y equívoca cuanto más evoluciona hacia lo mental y espiritual.

El maestro Zen D.T Suzuki opinó con sorna sobre la situación en occidente: “el hombre está contra dios, la naturaleza está contra dios, y el hombre y la naturaleza también se combaten”.

Wilber cuenta de sus experiencias de meditación lo difícil que le resultó dejar atras el nivel del pensar: “Fue la tarea más espinosa que jamás haya tenido que resolver”. Pero luego entró en un nivel en que los pensamientos entran al consciente como nubes que pasan: “de forma fluyente, clara, con gracia, nada es pegajoso, nada pica o rasca”. Había superado lo que llama el complejo de Apolo.

Después, sus vivencias de meditación se hicieron más profundas, arquetípicas. Pero cuanto más progresaba en esta meditación tanto más se daba cuenta de que no lograba aquella unión en la cual ya no hay experimentador, ya no hay testigo. Un maestro Zen le explicó: “Ser testigo es el último bastión del ego”. Cuando cayó este bastión, “Ya no había ningún sujeto, ya no había ningún objeto en ningún lado del universo, sólo existía el universo. De un momento a otro apareció todo, dentro de mi y como yo, pero no hubo un yo... No había ninguna cualidad personal, habla, lógica, conceptos, motricidad, todo había desaparecido o estaba disminuido. Al contrario. Por vez primera funcionaban bien, libre de todos los mecanismos de defensa del ego separado. Este estado abierto, completamente no-dual, fue al mismo tiempo increíble y perfectamente normal, tanto que ni siquiera me percaté de él. No hubo nadie que lo comprendiera hasta que salí de él al cabo de tres horas».

La siguiente obra de Wilber, “Transformatión of Consciousness” trata otra vez, y de modo mucho más diferenciado que su primer libro, de la psicopatología y la terapia. La idea base es: la conciencia se eleva de nivel a nivel: prepersonal, personal, transpersonal. Un deseo conservador demasiado acentuado puede parar la evolución (fijación) o incluso hacerla retroceder (regresión). Si, por otro lado, la conciencia se eleva con demasida rapidez a niveles superiores, puede perder el suelo bajo los pies, si los niveles precedentes no han sido adecuadamente desarrollados, consolidados e integrados. De ello resultan los peligros y perturbaciones del desarrollo.

En cuanto a las perturbaciones de la fase prepersonal, Wilber suscribe la teoría de los neofreudianos. Son perturbaciones de la primera etapa corporal y por lo tanto deben ser tratadas a este nivel: construir la estructura deficiente del ego, delimitar las limitaciones del yo y volver a experimentar el proceso de separación e individuación, en el caso de perturbaciones narcicistas y reintegrar lo reprimido en los casos de neurosis.

En la fase personal, los conflictos son de naturaleza cognitiva: de pertenencia social, roles y normas. Es el dominio del Análisis transaccional y terapia de comunicación. Por otro lado resulta problemática la propia identidad, Wilber desearía aquí un terapeuta capaz de entablar un diálogo socrático con el cliente. En tercer lugar existe la depresión existencial. Miedo, evasión de la finalidad y la muerte. En la medida en que el yo se hace más transparente y puede liberarse de sentimientos egocéntricos, tanto más autónomo y auténtico se hace, encontrando así un sentido interior.

En el nivel transpersonal Wilber ve otra vez tres tipos de perturbaciones. Se generan, primero, en el campo del éxtásis corporal y las facultades paranormales, en el camino de los yoguis, segundo en el camino de los santos y tercero en el camino de los sabios. Las perturbaciones más espectaculares se dan en el camino de los yoguis, cuando se abren facultades paranormales que estremecen la estructura del yo. En trastornos de este nivel Wilber recomienda ejercicios de yoga, exceptuando los episiodos psicóticos en los que opta por una terapia junguiana.

El problema fundamental, en cuanto a terapia, radica en no confundir los diferentes niveles en que aparecen las perturbaciones. Frecuentemente los terapeutas formados en un estilo convencional tratan todos los conflictos desde lo prepersonal, y del mismo modo los orientados hacia lo transpersonal no tratan nunca ese nivel. Esto resulta especialmente problemático porque las personas con perturbaciones en el desarrollo temprano del yo se sienten particularmente atraídas por el yoga y las técnicas meditativas. Quieren aprender a renunciar a un yo que todavía no han desarrollado.

Wilber no es terapeuta. Marie-Louise von Franz, una de las representantes más importantes de la psicología junguiana, llama a Wilber un Tomás de Aquino moderno, que hace el balance de la suma teológica de su época. Allí resuena la admiración, pero también un poco de especticismo. Admiración porque Wilber proporciona una visión global fascinante; escepticismo porque, pese a que dentro de este sistema se hace más comprensible la evolución humana, ésta nunca se amolda perfectamente a tal definición: "los hombres son mucho menos ordenados que el sistema de Wilber. No es casualidad que admire las ciencias filosóficas de la Europa Continental, los grandes sistemáticos y sobre todo a Hegel."

El hecho de que muchos grandes físicos de nuestra época, desde Einstein hasta Heisenberg, también sean místicos, lo explica a través del símil de la caverna de Platón: todos estamos sentados dentro de una caverna, con la espalda hacia la entrada, delante de la cual hay una gran fogata. Lo que podemos reconocer son sólo sombras de las cosas reales que se mueven entre el fuego y la pared de la cueva. También en física hay ecuaciones matemáticas que representan una realidad conocida sólo por sus sombras. Durante mucho tiempo los físicos no se dieron cuenta de esto, pero los más modernos lo saben y se ocupan de lo esencial, del fuego, de la luz delante de la caverna, de la mística.

Tampoco en otros campos el precursor del movimiento transpersonal está muy entusiasmado: “El movimiento New Age es una extraña mezcla de un puñado de almas transpersonales y el resto son adictos prepersonales. Sin embargo, dice, hay una minoría creciente que intenta alcanzar una nueva conciencia: “en el actual momento de la historia, una transformación radical que haría temblar el mundo radicaría en el hecho de que cada cual evolucionara hacia un ego realmente maduro, racional y consciente, un ego que fuera capaz de participar libremente en el intercambio abierto de respeto mutuo... Con ello viviríamos realmente una nueva era... Si el holocausto nos devora a todos, esto no demostraría que la mente ha fracasado, sino, fundamentalmente, que aún no había sido completamente probada”.

Edith Zundel 
"Die Zeit"
Traducción Sibylle Schultheiss

Fuente:  http://www.concienciasinfronteras.com/



Ken WIlber explica en esta charla-coloquio las nuevas perspectivas científicas de la espiritualidad.

 


 Ken Wilber dialoga con sus alumnos sobre el amor, el concepto de género, el misticismo, la meditación. 




Ken Wilber es un filósofo americano que ha escrito numerosas obras en las que aborda de manera magistral las relaciones existentes entre Ciencia y Religión. Para ello, ha llevado a cabo un análisis comparado de las tradiciones místicas de Oriente y Occidente. Uned

 


Sexualidad y Espiritualidad - Ken Wilber y el Tantra Ken explica como se vive la sexualidad desde los niveles de conciencia más elevados.

  Coninua...

miércoles, 23 de junio de 2010

El Mono desnudo- The Human animal (serie online en español)


















Desmond Morris es entusiasta del concepto de la naturaleza juguetona, y piensa que nos dice mucho sobre la evolución de la humanidad. Es ésta la que estimuló y alimenta nuestra ingenuidad e inventiva, nos permitió vencer a especies físicamente más poderosas para convertirnos en los más importantes a escala global, y la que explica cómo terminamos usando ropas, jugando en la computadora, lanzando bombas “inteligentes” y viendo ciertos programas de TV. Jugamos, por lo tanto, somos.

No se puede evitar pensar en la teoría de la naturaleza juguetona de Morris cuando se lo conoce: una persona mayor, radiante, a punto de cumplir 80 años, rodeado de libros (muchos de ellos escritos por él) y de pinturas surrealistas (todas ellas pintadas por él) en una cochera remodelada en la parte trasera de su casa de Oxford —la casa, me dice, en la que el lexicógrafo del siglo XIX James Murray trabajó por más de 30 años en el Oxford English Dictionary (murió cuando había llegado a la letra T). Hablamos por tres horas; al final estoy agotado, pero Morris permanece fresco y sólo se detiene porque su esposa está enferma y llama desde la casa para pedir una taza de té. De otra manera, seguro todavía seguiría allí.

Morris acaba de terminar The Naked Man, un libro pareja de The Naked Woman, que se publicó en 2004, y que es el último en una línea evolutiva que se remonta a El mono desnudo, un libro que definió su carrera, cambió su vida y alteró la mentalidad colectiva, un best-seller instantáneo cuando fue publicado en 1967 y que ahora avanza para alcanzar ventas de 20 millones. Ha hecho su carrera de decirnos que 10 mil años de civilización no pueden contrarrestar varios millones de años de caza y recolección, y que ahora vivimos una vida que, de muchas maneras, está en desacuerdo con nuestra herencia genética.

 

Libro "El mono desnudo" en pdf, descargar

Las teorías de Morris no hacen que las feministas lo quieran. La frase que utiliza más a menudo para describir a los hombres es “corredores de riesgos”. Dice que por un millón de años, o más, los hombres tuvieron que salir y enfrentarse a los lanudos mamuts y tigres dientes de sable, desarrollar estrategias para vencerlos (la cooperación en la pelea contra enemigos comunes, enfatiza, es genéticamente más importante para el hombre que la urgencia competitiva), y literalmente “llevar el pan a casa”, mientras que las mujeres limpiaban la cueva, quitaban la basura que es única de la especie humana, y organizaban todos los demás aspectos de la vida. Su visión, contraria a la de muchos compañeros científicos al igual que a la de las feministas, es que su separación genética no puede ser eliminada por una legislación de igualdad.

“Había una especialización considerable para hombres y mujeres —dice—. Ellos se volvieron más atléticos y salieron a cazar; las mujeres hicieron todo lo demás. Eran multitareas, para utilizar una frase que se ha vuelto muy popular, y estaban en el centro de la sociedad. No es una cuestión de superioridad e inferioridad. Es un problema de diferencias, y éstas son muy reales”. Los hombres eran prescindibles; las mujeres, debido a su función reproductora, no lo eran. “No te podías dar el lujo de perder a una mujer —añade—. Eran demasiado valiosas, así que los hombres se volvieron los especialistas en cacería”.

Capítulo 1: El lenguaje del cuerpo



 

Durante toda la prehistoria, esta separación de roles funcionó bien, dice Morris —una unión perfecta diseñada para criar a los niños y perpetuar la especie. El problema se presentó cuando comenzamos a expandirnos más allá de nuestros grupos tribales naturales de alrededor de cien miembros y a desarrollar grandes asentamientos. “Por un millón de años, las mujeres estuvieron en el centro de la sociedad y los hombres en la periferia. No veo por qué esto les molesta tanto a las mujeres; ellas dirigían la sociedad, los hombres estaban en el terreno de caza. Lo triste para las mujeres es que, con el correr del tiempo, los cotos de caza se convirtieron en los centros citadinos y, entonces, en lugar de estar en la periferia, los hombres estaban ahora en el centro de la ciudad dirigiendo las cosas. Las urbes eran los cotos de caza, aunque ahora la cacería era metafórica. La urbanización favoreció al hombre”.

Las feministas podían tomar esto de dos maneras. El lado bueno es que Morris piensa que las mujeres deberían dirigir prácticamente todo. “Estaríamos mucho mejor si las mujeres dirigiesen la mayoría de las organizaciones, si manejaran el mundo político en lugar de los hombres, por ejemplo. No pienso que los hombres sean aptos para la política. Las mujeres están mucho más preparadas porque son genéticamente más precavidas y no van a cometer errores tontos”. El lado malo es que Morris piensa que los hombres, debido a su toma natural de riesgos, siempre serán mejores inventores y artistas.
“Por cada gran mujer artista hay cien hombres. Hay más genios hombres que mujeres, y hay más idiotas masculinos que femeninos. Una mujer no se puede dar el lujo de correr riesgos o ser tonta. Hay que estar en medio de ambos extremos”.

El dominio artístico de los hombres, argumenta, no puede explicarse por la oportunidad o el condicionamiento social. Durante todo el curso de la evolución, las mujeres han producido más arte que ellos —en la forma de vasijas decoradas y ropa— pero han tendido a producir arte tradicional. Son los hombres los que han roto el molde y producido el gran arte más allá de la norma.
Morris también tiene una teoría sobre los accidentes automovilísticos. “Las mujeres tienen más accidentes, pero los de los hombres son más serios. Si hay un gran accidente, siempre lo causa un hombre; si se trata de una abolladura en la defensa, la responsable es una mujer. Rara vez nos enteramos de un choque a alta velocidad que involucre a una mujer; siempre es un hombre”.

 Capítulo 2: El mono cazador



 

Otra área en la que el libro nuevo de Morris ya ha probado ser controversial es su enfoque de la homosexualidad. Trata el tema en el capítulo final del libro y se siente como un agregado, como si el editor hubiese insistido en que se cubriera el tema. Morris toma prestada una teoría de su amigo y colega zoólogo Clive Bromhall, quien en su libro The Eternal Child, argumenta que una de las características claves de nuestra historia evolutiva ha sido la extensión de la niñez y el aplazamiento de la reproducción. El efecto social de ese proceso ha sido que entre los cuatro y los 14 años, los niños y las niñas han tendido a jugar separados. En la pubertad, los sexos —impulsados por la necesidad de reproducirse— se juntan. No obstante, y debido principalmente a razones sociales (que quedan irritantemente vagas), una pequeña proporción de hombres y mujeres continúan prefiriendo a su propio sexo.

La homosexualidad es “instigada genéticamente, pero luego es influida por el entorno”, añade. Los hombres gay, argumenta, se encuentran en el extremo del espectro de la “naturaleza juguetona”, y es probable que sean más creativos que el promedio. Una de las características claves de los humanos, de acuerdo con esta teoría general, es que a diferencia de otras especies, nosotros nunca perdemos la curiosidad y la inventiva de la juventud. Las personas homosexuales, dice, exhiben el “síndrome de Peter Pan” a un grado extremo, lo que les da una inteligencia, inventiva y creatividad por encima del promedio. La teoría suena poco convincente a oídos no educados como los míos —y él se ve avergonzado por apoyarse en el pensamiento de otra persona.

The Naked Man ejemplifica las tensiones —y los placeres— de la carrera ricamente variada de Morris. El libro está a una gran distancia de The Reproductive Behaviour y de Ten-Spined Stickleback, por el que recibió el doctorado en Oxford, en 1954. Podría haber tenido una carrera distinguida como lo que podría ser llamado un “zoólogo institucionalizado”, pero a fines de los años cincuenta cayó en esa peligrosa tribu de gente de la televisión para hacer el programa Zoo Time, que le dio un nombre y lo llevó a escribir El mono desnudo, donde el hombre no era un ser moral o espiritual, era un animal, un simio con pretensiones de ser algo más grande.

“Pasé la primera mitad de mi vida estudiando la conducta animal, y cuando escribí un libro sobre seres humanos, lo hice como si escribiese sobre otra especie animal. Conocí a Tom Maschler, entonces un editor joven de Cape, y le dije que algún día iba a escribir una zoología de seres humanos, y que ni siquiera utilizaría el término “seres humanos”. En su lugar escribiría como si fuese un alienígena que hubiera llegado a este planeta y visto a este simio extraordinario que no tiene pelo en el cuerpo. Cuando eventualmente me puse a trabajar tuve que terminarlo en cuatro semanas porque estaba muy ocupado”.

Su publicación fue una sensación que llegó en un momento en el que todo se estaba repensando; mientras que por un lado fue atractivo para los radicales, que buscaban quitar las capas de la autoridad política y religiosa, y a quienes agradaba el concepto del hombre desinhibido; por otro lado, enfureció a las feministas, que lo acusaron de promover una visión de la evolución humana centrada en el hombre. Se volvió una causa célebre y convirtió a la zoología en parte del espíritu de los años sesenta.

 Capítulo 3: El zoo humano




 

La ironía es que Morris era un zoólogo accidental. Su primer amor era el arte —quería ser pintor surrealista— y sólo se inscribió para estudiar zoología en la Universidad de Birmingham porque tenía una mala opinión de las escuelas de arte y pensó que el estudio de las formas biomórficas le sería útil a su pintura. Expuso en Londres con Joan Miró en 1950, pero fue su último intento con el surrealismo en el Reino Unido al darse cuenta que así no se ganaría la vida. En todo caso, había sido picado por la curiosidad zoológica en Birmingham.

Morris nunca dejó de pintar, y su casa está cuidadosamente dividida en dos mitades que forman dos compartimientos de su vida. “Tengo una biblioteca con todos mis libros de ciencias y un cuarto con todos mis libros de arte y mis pinturas. Son como dos hemisferios de mi cerebro”. Uno se pregunta quién más podría haber pasado de ser el director de mamíferos del Zoológico de Londres —el empleo que se le dio después del éxito del programa Zoo Time— a ser el director del Instituto de Arte Contemporáneo en la década de los sesenta. “De los rinocerontes a Picasso”, como resume él su cambio sorprendentemente extraño.
No permaneció mucho tiempo en el Instituto. El gran éxito de El mono desnudo le permitió escapar. Renunció a su trabajo y, con su esposa Ramona, se mudó a vivir a Malta, donde comenzó a pintar de nuevo, vivió una vida de hedonismo soleado y egoísta y engendró un hijo, Jason.

“No pretendía permanecer en Malta por mucho tiempo, pero se prolongó por cinco o seis años. Tenía un estudio y pintaba. Escribía en el invierno, pintaba en el verano. Mi curiosidad infantil, que he mantenido toda mi vida, exige experiencias nuevas y esto era algo que nunca antes había experimentado. Mi madre estaba horrorizada. Me dijo: ’Pon el dinero en el banco’. Yo dije: ’No, lo voy a gastar todo, y cuando no me quede nada volveré a trabajar, porque me gusta trabajar’. Y eso fue lo que hice, luego regresé e inicié de nuevo investigaciones en Oxford”.

En 1973 regresó al Reino Unido con su familia para hacerse cargo de una beca de investigación, buscando combinar la ciencia con los libros populares. The Human Zoo e Intimate Behaviour, ambos escritos en Malta, fueron seguidos de Manwatching (que desarrolló el concepto del “lenguaje corporal”). Retomó su carrera en la TV y viajó mucho. Obviamente se ha divertido, adora a su esposa de 55 años, sigue fascinado por el arte y el cine, y hasta le agradan sus compañeros humanos después de sus dudas anteriores. Hijo único e intenso, pasó una gran parte de su adolescencia viendo morir a su padre a causa de las heridas que recibió en la Primera Guerra Mundial, en ese periodo de su vida se enfrentó a la pérdida de su padre y al inicio del segundo conflicto global dio un vistazo a su compañeros simios desnudos, encontrando solaz en el arte y el mundo natural.

¿Arrepentimientos? “Debería haberme dedicado al arte. Pienso que tenía el potencial para ser un buen artista. Todavía me considero un artista serio, pero uno menor, y lo soy porque me dediqué a hacer demasiadas otras cosas. Mi fortaleza es que hago muchas cosas diferentes, mi debilidad es que no me apego a ninguna de ellas por el tiempo suficiente”.

La imagen perfecta del hombre juguetón y corredor de riesgos. La felicidad reside en tener teorías que se ajusten a nuestra personalidad.
© The Guardian
Traducción: Franco Cubello



Capítulo 4: La biología del amor




Capítulo 5: Los genes inmortales

 

Capítulo 6:
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domingo, 23 de mayo de 2010

Claudio Naranjo: "La escuela se usa para domesticar"




Claudio Naranjo. Foto:  DANNY CAMINAL

GASPAR HERNÀNDEZ

Un niño sabio
Claudio Naranjo (Valparaíso, 1932) es un sabio de rostro algodonoso y polar. Tal vez se dejó barba para disimular su ojos de niño, y sus dientes. Lleva unos zapatos inquietantes, raro cruce de zueco agujereado y chancla. Afirma que los conflictos mundiales no se solucionan con conferencias internacionales de políticos, sino cambiando la educación. La esperanza: nuestros hijos. Para Naranjo, la felicidad es el equilibrio entre el pensar, el sentir y el querer. Y realizar el potencial de nuestro ser.


--Dice que el sistema educativo solo sirve para mantener la sociedad actual. ¿Cómo podemos cambiar el mundo con la educación?
--La educación tendría que pasar de ser un órgano reproductor de la sociedad que tenemos a ser un órgano de fomento de la evolución. Habría que dejar de usar la educación como sistema de adoctrinamiento o de reclutamiento para esa sociedad. Hay un elemento despótico: se usa la escuela para domesticar. Tendríamos que usar la educación para formar seres completos.

--¿Y qué es un ser completo?
--La educación actual solo se ocupa de la mente racional, práctica, instrumental, como si fuéramos solo eso. Se crean seres egoístas y prácticos que no tienen una dimensión del goce de la vida. No parece legítimo educar para la felicidad. Si se calculara el precio de la infelicidad que se crea, se vería lo antieconómica que es nuestra educación. Crea gente infeliz, que desarrolla neurosis y enfermedades psicosomáticas, que no funciona bien en el trabajo.

--Usted no está a favor de las notas.
--El sistema de aprendizaje basado en notas viene a decir que hay que aprender para comerse la zanahoria. Las cosas verdaderas se aprenden por amor a aprender, por amor a la verdad, por deseo de saber. Los niños tienen gran curiosidad, pero se les va matando esa curiosidad cuando se les obliga a repetir cosas aprendidas. Sobre su pregunta anterior, un ser completo no es solo un ser inteligente; también es amoroso y tiene una sabiduría instintiva. Esta sabiduría es sagrada para las culturas chamánicas, que tenían mucho contacto con el animal interior. El alma es como un animal.

--¿Los maestros tienen que estimular al animal interior?
--Sí. ¿Sabe cómo? Enseñando con una actitud amorosa. No siendo explotadores disfrazados de buenos maestros.

--¿Explotadores?
--Le roban al niño muchas horas de su vida durante muchos años de escuela. Lo mantienen en una incubadora, inmóvil en la clase aprendiendo estupideces que poco le van a servir para la vida. La verdad no se aprende en libros que hablan de lo que dicen otros libros. Eso es un conocimiento muerto. No hay prueba científica de que la educación de ahora sirva para el desarrollo de las personas. Por suerte, los niños tienen el buen instinto y sentido que les dice: "Esto no va conmigo, no responde a mi situación existencial".

--Y, además, está el ego. Se nos educa para cultivar el ego.
--El ego es una prisión. Una mente chica. Un tejido de emociones destructivas y carenciales. Por eso, la envidia, el orgullo, son lo que mueve a la mayoría durante la mayor parte de su vida. Hay que conocer al ego para no ser su esclavo.

--¿Cómo es su ego?
--Es un buen burrito de carga. Lo uso para mis tareas.
--Según usted, ¿cuál es el mayor problema del mundo?
--El virus del lenguaje. Se mira todo a través de un exceso de juicios. No vivimos de forma natural, sino a tra- vés de conceptos intermedios, de lo que debería ser y cómo debería ser. Y el dinero. Hoy en día, lo único grande es el dinero. Es como si la gente estuviera loca por el dinero. Como decía Antonio Machado, solo un necio confunde valor y precio.

--¿Qué es lo real?
--La experiencia vivida. Pero la experiencia humana es como la cebolla. Hay cosas profundas y superficiales, incluso en el mundo emocional. Para un místico, lo real es el meollo de la conciencia. El ser es lo real. Y la gente no tiene esa experiencia del ser. La gente busca el ser generalmente donde no está: en el placer, en la intensidad, en tener. Casi toda su vida es un sentido de déficit, porque no saben que existen. Una persona que ha llegado a sí misma es la que ha llegado a saber que es.

--Usted lo descubrió en el desierto.
--Fue la sala de partos. El comienzo de una nueva vida. Yo era un buscador sediento, me había acercado a muchos maestros, pero no había metido la cabeza en el cielo, excepto con algunas experiencias psicodélicas. En el desierto empezó la posibilidad de encontrar una conciencia contemplativa, de entrar en contacto con lo divino, se le llame como se le llame, porque yo no simpatizo con los que hablan de Dios.

--Dios no está de moda.
--Y con razón, porque se ha usado su nombre más que en vano. El nombre de Dios lo han usado mucho los bandidos.

--Y usted ¿qué quiere ser cuando sea mayor?
--Yo ya llegué al cielo, y lo perdí. Me gustaría terminar de volver a la tierra. Sembrar aquí, en la tierra, lo que encontré en el cielo. Yo estoy creciendo, estoy en desarrollo. Por ejemplo, cada vez hablo con más fluidez. También me gustaría tener el corazón más grande, servir más a los otros y estar al servicio de lo que la vida me diga

Claudio Naranjo - Primer Congreso Niños del Tercer Milenio. Abril 2010 from Educacio22 on Vimeo.
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jueves, 25 de marzo de 2010

Enfermedades inventadas

Publicado por Miguel Jara el 24 de Marzo de 2010
El doctor Thomas Insel, jefe del Instituto Nacional de Salud Mental, ha declarado que los psiquiatras estadounidenses deben dejar atrás una “cultura de la influencia” generada por sus acuerdos económicos con la industria farmacéutica. Y es que se está tratando bastante el tema de los conflictos de interés entre psiquiatras e industria tras el anuncio de la publicación de un anticipo del DSM-V, la “biblia” de la psiquiatría que estará lista en 2013. El pasado domingo la revista XL Semanal publicaba un reportaje al respecto bajo el título de La Biblia de todos los males, por ser éste el manual de diagnóstico de las enfermedades mentales. La periodista me envió un cuestionario por correo electrónico que paso a reproducirles dado que en el reportaje aparece una versión resumida:
-¿Por qué el catálogo de enfermedades del DSM no deja de crecer?

En buena medida por los enormes intereses comerciales que tiene en ellas la industria farmacéutica y de paso numerosos psiquiatras. En 2006 se publicó un estudio en la revista Psychotherapy and Psychosomatics titulado “Nexos financieros entre los miembros del panel del DSM-IV y la industria farmacéutica”. Cuatro psicólogos y profesores de las universidades de Massachussets y Tufts concluyeron que más de la mitad de los 170 miembros del panel responsable del DSM y todos los “expertos” encargados de los trastornos de la personalidad del manual tenían lazos financieros ocultos con la industria. Los psiquiatras de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), que es quien realiza el DSM, no sólo se lucraron por expandir las enfermedades mentales a título individual, la APA recibió 7,5 millones de dólares de las farmacéuticas en 2003 para su revista en concepto de publicidad, cantidad que se incrementó un 22 por 100 en un año hasta llegar a los 9,1 millones, según este estudio.

Fobia social1

-¿Qué significa hoy en día ser un enfermo mental?

Los psicólogos Héctor González Pardo y Marino Pérez Álvarez argumentan que “no hay todavía al día de hoy establecida ninguna causa biológica de ningún trastorno psicológico por muy ‘enfermedad mental’ que se diga”. Antoni Talarn, doctor en Psicología, dice que “en décadas de trabajo no se ha conseguido aislar ni un solo —ni uno, insistimos— marcador biológico específico —presente en todos los casos y solamente en ese tipo de casos— para un trastorno mental cualquiera”. Esto quiere decir que no puede demostrarse “científicamente” la enfermedad mental aunque haberlas ailas, claro. Pero esa dificultad está sirviendo de excusa para diagnosticar como enfermos mentales a personas sanas y para la represión del diferente o de los no convencionales como cada vez más se hace.
-¿Crees que la etiqueta de enfermos nos tranquiliza o nos angustia?
El DSM indica que para diagnosticar TDAH a un niño éste deberá presentar un mínimo de seis conductas problemáticas sobre un total de nueve. Los criterios son tan subjetivos que muchos infantes sanos pueden ser calificados como enfermos de Déficit de Atención. Nada mejor que ponerle un nombre a nuestros temores para clasificar, contener y tratar, en este caso farmacológicamente, un miedo. Muchos padres respiran con alivio y lanzan un suspiro de aprobación cuando se les comunica que su hijo tiene TDAH y que el problema “desaparecerá” sólo con ingerir una pastillita. El miedo a que su vástago sea diferente al resto en una sociedad que ensalza los términos medios ha sido conjurado, aunque para ello haya tenido que drogarlo con medicamentos hechos con metilfenidato, una droga de similares características que la cocaína.
-¿Un antidepresivo como el Prozac sirve “para todo”?
El caso de Prozac para infantes es un ejemplo de cómo se utiliza el miedo para crear nuevos mercados de medicamentos abriendo el espectro de aplicación de esos fármacos hasta abarcar por completo nuestra vida, desde nuestra más dulce infancia. En 2006, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprobó Prozac para personas de entre ocho y dieciocho años. Lo hizo como acostumbra, sin investigaciones propias y olvidando las, éstas sí, alarmantes advertencias de la institución que controla los fármacos en Estados Unidos, la FDA. Las reacciones adversas que constata el propio fabricante son verdaderamente escalofriantes: ansiedad, nerviosismo, insomnio, temblor, anorexia, náuseas, mareo, cefalea, arritmia cardíaca, anomalías hepáticas, síndrome cerebral agudo, convulsiones, reacciones maníacas, disfunción sexual, alopecia o visión borrosa, entre otras muchas. Además, puede incitar al suicidio en niños y jóvenes
-¿Qué clasificaciones del DSM te parecen más ridículas: la fobia social, el trastorno negativista desafiante, el atracón, la calculia, el síndrome premenstrual?
Hay tanto donde elegir… quizá la fobia social porque es la natural timidez la que se está medicando con fármacos de probada peligrosidad; el Trastorno Negativista Desafiante porque es la rebeldía natural de los niños lo que se medica. Pero sin olvidar el Incumplimiento terapéutico que es la libre decisión del ciudadano o paciente de no medicarse llevada al paroxismo patológico, puro totalitarismo.
-¿La invención de enfermedades a quien más afecta es a los niños?
En los últimos años asistimos a un incremento del diagnóstico de este tipo de “enfermedades” en los niños (aunque también en adultos), un mercado muy jugoso para los laboratorios con menos escrúpulos pues los pequeños no pueden defenderse. Los niños, precisamente por serlo, necesitan atraer la atención de sus progenitores y de las personas que les rodean porque quieren comunicar a su manera sus sentimientos. Para ello utilizan sus movimientos, sus insaciables ganas de jugar, el habla o los gritos o expresiones no verbales que entienden como un acto de comunicación. Coartar, silenciar o paralizar esta expresión de búsqueda en un mundo que no han elegido y que les es desconocido no hará más que poner en riesgo su desarrollo emocional, intelectual y físico, como manifiestan los profesionales contrarios a la medicalización de la infancia. Todas estas manifestaciones de la naturaleza infantil vienen diagnosticándose como “patológicas”. En realidad, los medicamentos para someter a los niños son diseñados para los padres. De nuevo el miedo a perder la libertad que disfrutaban antes de tener a sus hijos o a encarar ese nuevo y enorme trabajo voluntario que se adquiere cuando se estrena progenitura llevan a muchos padres a elegir el camino fácil de las drogas psicotrópicas.
Hasta aquí mis respuestas. En algunos foros se han reproducido comentarios descalificadores e insultantes contra quien escribe estas líneas por hablar en estos términos de la fobia social, algo que ya ha ocurrido cuando he tratado el presunto Síndrome de las Piernas Inquietas o el propio Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA/TDAH). Claro que hay personas que pueden presentar síntomas similares a los descritos por la “literatura científica” ad hoc. Pero lo que advertimos quienes escribimos sobre el fenómeno del disease mongering o tráfico de enfermedades es precisamente que hay laboratorios que crean nuevos conceptos de enfermedad para “explicar” -y tratar de medicar- lo que sienten algunas personas -ni mucho menos la mayor parte de las diagnosticadas con estas denominaciones-. Muchas de ellas están sanas.

Más info: El libro La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo (Península, 2009) contiene un capítulo titulado El malestar confortable. La salud es un lema de palabras enfermas que trata sobre estas “enfermedades”. El libro Medicamentos que nos enferman e industrias farmacéuticas que nos convierten en pacientes, de Ray Moynihan y Alan Cassels también contiene capítulos específicos sobre el Trastorno por Déficit de Atención o la fobia social.

 Fuente : Blog de Miguel Jara Coninua...